El FMI amplió en US$7100 millones el acuerdo

Dujovne y Lagarde confiaron en que con financiamiento garantizado para pagos externos hasta 2019 se alejan los temores de default. Sandleris se comprometió a que la base monetaria crecerá 0% hasta junio del año que viene.



Por Gabriela Origlia

Aunque se esperaba una cifra más alta, el respaldo adicional del Fondo Monetario Internacional (FMI) a la Argentina será de US$7.100 millones respecto del acuerdo negociado hace tres meses. El stand by pasó de US$ 50.000 millones a US$57.100 millones. Con este acuerdo el Gobierno confía en espantar los fantasmas de default y mostrar una señal más de apoyo internacional a la gestión de Mauricio Macri.

El anuncio incluyó algunas “señales” políticas extras, como que se hizo en una conferencia compartida entre la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde y el ministro Nicolás Dujovne; se realizó en Nueva York en vez, de como es habitual, en Washington y en la sede del consulado argentino. Lo que viene es lo más importante: que los mercados confíen en que Argentina cumplirá lo firmado.

Minutos después, en Argentina, el flamante presidente del Banco Central Guido Sandleris señaló que habrá “flexibilidad” cambiaria pero acotó que como Argentina es especialmente vulnerable a la alta volatilidad, el BCRA intervendrá para dar “previsibilidad y transparencia”.

Explicó que el Central trabajará con una zona de no intervención en la que el dólar se moverá entre $34 y $44. Si el peso se deprecia por encima de ese límite, el BCRA venderá hasta US$150 millones diarios. Las bandas se moverán al 3% mensual.

En Nueva York Dujovne subrayó –sin mencionar cómo se llegó- que hoy la economía argentina “muestra una solidez que no mostraba antes; es muy visible que tenemos una economía plenamente resistente a shocks y estamos plenamente financiados”.

Esa “solidez” es producto de una crisis que incluyó una corrida cambiaria y una disparada de la inflación, con el consecuente impacto en el poder adquisitivo y en el nivel de actividad. Los economistas más optimistas descreen que antes del segundo trimestre de 2019 la economía pueda volver a crecer. Por supuesto, ese contexto impactará en el empleo y en la pobreza.

“Si lo desea Argentina en 2019 puede no acudir a los mercados más que para renovar el 60% de los vencimientos de Lebacs; no tenemos necesidad de emitir deuda en términos brutos; no necesitamos financiamiento. Ya ajustamos el déficit externo y tenemos un tipo de cambio real en niveles muy competitivos que permitirá un fuerte crecimiento liderado por las exportaciones”, describió Dujovne.

El nuevo acuerdo técnico al que llegaron el staff de Lagarde y el equipo económico argentino debe ahora ser aprobado por el board del Fondo. Una vez que eso ocurra, la Argentina contará con una línea de financiamiento total de US$57.100 millones.

El monto es importante, pero inferior al adicional de al menos US$15.000 millones que se esperaba. No fue más porque varios de los países que integran la conducción del FMI plantearon que otorgar más recursos era “sobre expandir” el crédito a la Argentina.

Un punto importante es que -tal como pretendía el Gobierno- el acuerdo incluye un anticipo para este año y el próximo de los desembolsos previstos para 2020 y 2021 en el programa origina firmado a fines de junio. El primer desembolso de US$15.000 millones que hizo el Fondo terminaron usados por el Central para “frenar” el dólar en torno a los $40.

El debut de Sandleris

En el primer día de Sandleris en el Central, el dólar subió a $ 39,43, 55 centavos más que al cierre del martes. El economista sí admitió “errores” en el diagnóstico oficial de cómo manejar la crisis. “Reducir la inflación es el objetivo primario del Central”. Reconoció que se abandonará el régimen de metas de inflación porque –aunque es el más usado en el mundo- “no estaban dadas las condiciones” para aplicarlo.

“Hace falta una guía más potente”, dijo y aclaró que Argentina aplicará un “ancla nominal” como lo será una política monetaria restrictiva y se comprometió a que la base monetaria crecerá 0% hasta junio de 2019. “La medida implica una importante contracción monetaria; la base monetaria venía creciendo al 2,2% mensual y ahora no va a crecer. Es posible porque desde junio de este año el Central no realiza transferencias al Tesoro para cubrir el déficit”.

Sandleris subrayó que tomará “algunos meses” el efecto de la política anunciada en la desaceleración de la inflación y en la recreación de la confianza. También ratificó que continuará el desarme de las Lebacs.



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