Bueno para Mestre: UTA nacional centraliza pelea por subsidios

El gremio de los choferes del transporte de todo el país enfocó su atención en la que define “la madre de todas las batallas”: la quita de subsidios nacionales al sector que impactará en Buenos Aires pero con mayor firmeza en distritos que ya habían iniciado un proceso de sinceramiento de tarifas como ocurrió en Córdoba.

Por Yanina Passero
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El gremio de los choferes del transporte de todo el país enfocó su atención en la que define “la madre de todas las batallas”: la quita de subsidios nacionales al sector que impactará en Buenos Aires pero con mayor firmeza en distritos que ya habían iniciado un proceso de sinceramiento de tarifas como ocurrió en Córdoba.
La preocupación de la UTA nacional es comprensible. ¿Quién pondrá las partidas que en su gran mayoría eran destinadas para afrontar la variable salarial? Las provincias y municipios se resisten a absorber el costo político del ajuste, en especial porque recientemente se conoció que el poder central está dispuesto a subsidiar directamente a los pasajeros de Buenos Aires y su área metropolitana. La pulseada será larga y promete su capítulo más atractivo en el Congreso de la Nación durante el debate del Presupuesto.
El caudillo de los choferes de corta, media y larga distancia, Roberto Fernández, olfatea que el 2019 será difícil. No descarta que los referentes de las seccionales de UTA en cada provincia acusen la presión de las bases si es que se verifica retrasos en los pagos, desinversión en la flota o cualquier otro elemento de preocupación sectorial.
Inobjetables fuentes de UTA nacional reconocieron a Alfil que no podrán desentenderse. Impondrán una vigilia sobre las negociaciones entre jurisdicciones que deberían tener un correlato consensuado en la hoja de ingresos y gastos del presidente Mauricio Macri. También lo harán sobre sus dominios. La referencia incluye una limitación explícita para los secretarios generales del interior.
La semana pasada, se reunieron los referentes de cada seccional para recibir el mensaje de su líder. Sólo la UTA nacional, en la figura de Fernández o sus portavoces, concentrará el compendio de acciones pertinentes apenas se conozca el impacto de la reducción de subsidios del transporte en los derechos e intereses de sus afiliados. En otras palabras, la central libró un pacto de no agresión en el interior.
“La pelea va a ser nacional, esto forma parte de un acuerdo con todos los referentes de UTA del país”, precisó un influyente dirigente de Fernández. Si la promesa no se rompe, el intendente Ramón Mestre y los usuarios serán los beneficiarios directos porque las autoridades locales del sindicato no tienen libertad de acción. La previsibilidad del servicio no sería tomada como rehén para torcer el curso de disposiciones nacionales.
La flamante conducción de la UTA Córdoba también sentirá alivio porque no deberá responder apenas surjan las inevitables presiones que promete el contexto marcado por incertidumbre y recortes.
Carla Esteban y su comisión directiva asumirán en octubre, post acto electoral, con plena venia de UTA nacional y con la promesa de devolver un comportamiento orgánico que sus antecesores retacearon. No lo hará en las mejores condiciones. El servicio de transporte integra el plan de déficit cero de Cambiemos y la actual delegada de Ersa deberá ganarse la confianza de sus representados, también de los heridos que dejó la intervención del secretario del Interior, Jorge Kiener, y Luis Arcando.
Si Kiener aleja a sus ungidos de la línea de fuego, tendrán el camino asegurado para enfocarse en la segunda tarea. De hecho, ya lo están haciendo. La presentación en sociedad de la nueva junta de UTA Córdoba sucedió el fin de semana pasada en el predio deportivo del sindicato. Esteban prometió “unir a familia de UTA” mientras inauguraba la escuela de futbol infantil.
Arrancó su gestión con un enfoque social gracias a las facilidades que le propician de UTA nacional, aunque dependerá de la protección de sus padrinos para cumplir con el enorme desafío de dirigir un gremio anárquico por naturaleza.



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