Industriales perdieron 33% del mercado interno a manos de importaciones

Además, el poder adquisitivo de las exportaciones de las Pymes industriales disminuyó durante el año pasado un 3% y acumula desde 2011 una caída del 20%.



Un estudio de la Fundación Observatorio Pyme señala que se agudizó el problema de la pérdida de mercado interno a favor de las importaciones; este año alcanzó al 33% de las Pymes industriales, el doble del registrado a principios de 2016. Los datos se desprenden del Informe Especial “Inserción internacional y competencia en el mercado interno”.
La proporción de Pymes industriales exportadoras estables (es decir, que venden sistemáticamente al exterior 5% o más de sus ventas) es prácticamente la mitad de las registradas en 2009. El resultado de esta dinámica es una balanza comercial negativa (las importaciones de insumos superan a las exportaciones de manufacturas Pyme), así como ocurre para el conjunto de la economía (5% del valor agregado en las Pyme versus 1% del PBI en el comercio total por bienes).
El estudio señala que el poder adquisitivo de las exportaciones de las Pymes industriales disminuyó durante el año pasado un 3% y acumula desde 2011 una caída del 20%. Es decir que actualmente una unidad de producto exportado por las Pyme compra 20% menos de insumos importados que en 2011. A su vez, la rentabilidad de estas exportaciones disminuyó un 9%.
En ese marco, plantea que la devaluación ocurrida en mayo-junio contribuirá seguramente a recomponer la rentabilidad de las exportaciones de las pocas empresas que “aún logran vender al mercado internacional e incentivará a algunas empresas a ingresar al mercado internacional, lo que constituye un aspecto positivo”.
Sin embargo, describe que la devaluación del peso no podrá resolver el problema del decreciente poder adquisitivo de las exportaciones, ya que la caída de los términos del intercambio del 20% entre 2011 y 2017 responde más a factores tecnológicos y de organización comercial, que a un problema simple de precios que podría ser corregido mediante una devaluación.
Y subraya que “la caída de los términos del intercambio sólo podría revertirse mediante un incremento sustancial de la inversión en maquinaria y equipo, modernización de gestión y modernización comercial”.
En cuanto al origen, la amenaza de las importaciones chinas alcanza al 25% del total de las Pymes industriales y las provenientes de Brasil al 10%.
Como conclusión, el Observatorio adelanta que ”la reducción del mercado de exportación y de la rentabilidad de la actividad exportadora, sumada a la pérdida de mercado interno por la competencia importadora, en un contexto de demanda debilitada, volatilidad del tipo de cambio, inflación, alta presión fiscal y elevados costos de financiamiento, ahoga el desempeño de las Pyme y pone en duda su supervivencia a futuro”.
En el aniversario de la Fundación Mediterránea, Marcelo Elizondo, director de la consultora Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), subrayó que la Argentina no exporta más por falta de oferta y apuntó que la tasa de inversión debe mejorar no sólo para producir más cantidad sino con más innovación y tecnología.
Describió que, más allá de las políticas proteccionistas que se instrumentan, el comercio internacional sigue evolucionando. Los mercados asiáticos son los que más oportunidades generan para el mundo y para Argentina en particular. “Hay que mejorar nuestro mapa de destinos. De los 30 principales importadores del mundo, no abastecemos a 20”, dijo, y mencionó ejemplos como emergentes como Tailandia, Malasia, Hong Kong, Turquía, Vietnam, Indonesia o Egipto.
Los especialistas coincidieron en la necesidad de más acuerdos de libre comercio. La Argentina solo abarca 9% del PBI mundial con los que tiene frente a casos como Chile, que suman el 70%. Elizondo subrayó que hay que avanzar en cadenas globales de valor que hoy representan 80% del comercio mundial. Solo 30% de las exportadoras argentinas (8000 en total) desarrollan ese capital vincular. “Si el número no aumenta, seguirán desapareciendo”.



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