Ejemplos y anti ejemplos de intendentes para Schiaretti

En pleno fuego cruzado con el radical Ramón Mestre por los subsidios cero para el transporte y la fecha de los comicios provinciales del ´19, el gobernador decidió mostrarse con el hombre PRO del momento.



Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

Poco después de que el ministro más político del gabinete provincial, Carlos Massei, cruzara al intendente Ramón Mestre por el planteo realizado en torno a la fecha de las elecciones del ´19, el gobernador Juan Schiaretti obtenía su foto con el hombre PRO del momento.
El intendente reelecto de Marcos Juárez, Pedro Dellarossa, -actor que hoy cotiza en alza dentro de Cambiemos local- fue recibido ayer en el Panal. El mandatario provincial lo felicitó por el triunfo contundente del domingo pasado aunque reiteró su convicción de que se trató de un resultado circunscrito a un escenario netamente local, rechazando todo intento de traslación de esos números a la escena nacional. Lógicamente, una tesis que fue tomada por la alianza Cambiemos en un intento de llevar un poco de oxígeno a la machucada gestión nacional y de mostrar una proyección electoral auspiciosa para el año que viene.
“Su triunfo confirma que, cuando se elige Intendente, se hace pensando en el futuro de la ciudad más allá de las valoraciones que tengan de los gobiernos provincial o nacional”, dijo Schiaretti acompañado también por el ministro de Gobierno.
Pero además, el gobernador le garantizó el patrocinio de la Provincia al plan de obras iniciado en la ciudad del sudeste provincial y el compromiso de acompañar su gestión municipal.
En un párrafo que tenía un sólo destinatario político, Schiaretti dijo el gobierno de Unión por Córdoba “seguirá apoyando a todos y cada uno de los municipios para que Córdoba no detenga su crecimiento”. El interlocutor en esa mesa fue Dellarossa pero el mensaje, un tiro por elevación al intendente Ramón Mestre que en las últimas horas volvió a cargar sus tintas contra la Provincia exigiendo más fondos para la Municipalidad de Córdoba.
Esta vez, sin posibilidades de insistir con la ya judicializada polémica por el reclamo de más fondos federales, la munición para comenzar a disparar de nuevo contra la administración schiarettista se centra en la quita de los subsidios nacionales al transporte.
Tras la decisión sus socios nacionales de traspasar a las provincias y municipios de todo el país la responsabilidad de subsidiar el transporte público de pasajeros, el capitalino espera que la Provincia pueda cubrir la mayor parte de esos fondos no reintegrables.
En realidad, lo que busca el radical es intentar amortizar el costo político de lo que indefectiblemente será, una nueva autorización para que suba el boleto. Desde el Centro Cívico, respondieron que en ningún momento de la discusión sobre el Presupuesto del año próximo se habló de la obligatoriedad de las jurisdicciones provinciales de cubrir los fondos que Nación dejará de enviar para el transporte.
Más bien, los gobernadores quedaron en libertad de acción para hacerlo o no, y en caso de que accedan, lo harían del modo que quieran. Por eso, el intendente de la ciudad de Córdoba pidió a los legisladores nacionales que intercedan en la compulsa política que se dará en el seno del Congreso trasladando esta discusión al ámbito parlamentario.
Pero además, en las últimas horas, decidido a permanecer en la terreno provincial donde quiere jugar el año que viene, Mestre disparó contra Schiaretti por otro tema siempre polémico en Córdoba en la para preelectoral: la fecha de los comicios provinciales.
El intendente Mestre había opinado que el gobernador debería convocar a elecciones para la misma fecha que se realicen las presidenciales.
“Debiéramos tener todos una misma agenda, no que haya elecciones separadas y que cada uno trate de ver qué le conviene en la coyuntura”, señaló.
Ayer, fue el ministro Massei quien salió a contestarle. En diálogo con Cadena 3, el funcionario replicó: “Hablar de elecciones en esta época, cuando hay problemas económicos, es una falta de respeto”.
Así, mientras la tensión entre el titular del Palacio 6 de Julio y el gobernador crece, Schiaretti decidió mostrarse sonriente con una de las figuritas que más cotiza hoy dentro del mundo macrista cordobés, y que ya pide pista en la interna de Cambiemos. Y para su colección de fotos, Dellarossa, horas antes, también había sido recibido por el propio Mauricio Macri.



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