Nación y gobernadores acordaron no tocar sellos y fondos para cajas

Para Ingreso Brutos se mantiene la rebaja prevista en el pacto fiscal. Avanza la decisión de una alícuota de hasta 1% para los bienes radicados en el exterior, que suman US$100.000 millones.



Por Gabriela Origlia

gobernadoresLa mayoría de los gobernadores acompañará el presupuesto 2019. El presidente Mauricio Macri tuvo la foto pero las negociaciones siguen. Acordados ya los principales recortes el debate se centra sobre los ingresos, aunque también hay decisiones cerradas.
En la mañana de ayer, los radicales que acompañaron a la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, trataron de quitarle dramatismo al tema. Mientras ella adelantó que no se firmaría nada, Mario Negri remarcó que en la reunión “no se define el destino del país” y el senador Luis Naidenoff, apuntó que a la hora de discutir el presupuesto “más que observar el comportamiento de Cambiemos, lo que está en juego es el rol del peronismo en el Congreso”.
El propio Macri, en la reunión de gabinete, había dicho que el presupuesto “hace 70 años que se hace mal”, como si quisiera prevenirse ante la posibilidad de que no haya acuerdo. Otra vez las señales cruzadas que suele dar el oficialismo.
Por otro lado, para tratar de quitar obstáculos, se publicó en el Boletín Oficial la derogación definitiva de los cambios que recortaban los beneficios por zona de las asignaciones familiares y que golpeaba en especial a la Patagonia y al Norte. Cuando se tomó la resolución se tensionó el diálogo con las provincias.
La letra que se sigue debatiendo es la “chica”. Lo que está conversándose son los detalles a la adenda al pacto fiscal firmado a fines del año pasado que debe, también, ser aprobada por el Congreso y la posibilidad de corregir las excepciones de Ganancias y Bienes Personales. Está definida la posibilidad de una alícuota extra de hasta 1% para quienes tienen declarados bienes en el exterior (hay 100.000 millones de dólares).
Se resolvió una de las principales diferencias entre las provincias y de la Casa Rosada: se suspende por 12 meses la rebaja de Sellos y, en cambio, se mantiene la pautada para Ingresos Brutos.
Para las 13 cajas previsionales no transferidas se garantizan los giros automáticos tomando como piso los montos de este año.
El ministro Rogelio Frigerio admitió que se avanzó tratar de “preservar la reducción de Ingresos Brutos, porque sabemos que golpea” y dijo que como alternativa ante la quita del fondo sojero “se habló la posibilidad de generar algún mecanismo para evitar que las obras que están en marcha se paren”.
Los gobernadores de Córdoba y Salta, Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey, plantearon que el acuerdo “está” y que hay compromiso para alcanzar el equilibrio, pero que son los legisladores los que avanzarán en algunas definiciones más.
Los mandatarios más duros –capitaneados por Carlos Verna, Alberto Rodríguez Saá- rechazan hacerse cargo de los subsidios al transporte y reclaman la reinstalación del Fondo Sojero, dos temas que al menos hasta hoy parecen cerrados. El riojano Sergio Casas acompañará si le garantizan 8.900 millones de pesos por la pérdida del 1% de la coparticipación que le quitaron en 1988.
Sin dudas, después de que se logre el primer acuerdo macro habrá algunas discusiones individuales y firmas en particular. Por ahora, los gobernadores accedieron a un borrador del proyecto que ingresará a Diputados y no lograron consensuar un documento común como el que suelen hacer en estas instancias.
Para el año que viene la estimación oficial es que dólar cotizará 42 pesos en diciembre y 40 pesos promedio durante el año; la inflación será de 23% y la actividad económica será de cero por ciento.
Mientras se desarrollaban las negociaciones, el dólar volvió a pegar un salto de 53 centavos y cerró a $38,71 en el promedio de entidades minoristas. Ya el lunes había subido 39 centavos en el mercado mayorista por lo que el Banco Central vendió reservas; ayer volvió a intervenir con alrededor de 40 millones de dólares.
Esta vez la depreciación del peso estuvo acompañada por una devaluación superior al 1,5% del real brasileño, producto de la incertidumbre política de cara a la elección presidencial.



Dejar respuesta