Mestre no quiere dedazos; Negri no quiere sorpresas

Desconfianza mutua entre los principales precandidatos radicales a la gobernación



Por Alejandro Moreno
amoreno@diarioalfil.com.ar

mestre-negriComo se esperaba, el negrismo puso en la cancha del Comité Central de la Unión Cívica Radical a Patricia De Ferrari para marcar de cerca los movimientos del nuevo presidente, Ramón Mestre. El duelo por la candidatura a gobernador es el botín por el que lidiarán unos y otros, con gestos y palabras.
El negrismo encendió las luces de alerta el jueves por la noche, en el acto de asunción de las nuevas autoridades partidarias, cuando Ramón Mestre habló de un “Cambiemos a la cordobesa”, idea que reafirmó luego en una entrevista al sostener que “no esperamos el dedo de nadie” para definir las candidaturas provinciales.
Entre mestristas y negristas todo es desconfianza, aunque el intendente y el diputado hayan aprendido a compartir fotografías, como en los timbreos o en el reciente festejo de la coalición en Marcos Juárez.
Los mestristas sospechan que Negri busca que un dedazo de la Casa Rosada lo convierta en el campeón de Cambiemos, mientras que los negristas llevan sus recelos hasta el punto de murmurar que Mestre es capaz de romper la alianza para ir con dos candidatos radicales a la elección, lo cual sólo beneficiaría al peronismo.
Con tantas suspicacias en ambos bandos, cualquier expresión es leída al derecho y al revés, y genera una respuesta.
Ayer, la ex diputada nacional De Ferrari, ahora vicepresidente 1° del Comité Central, salió a responder las declaraciones de Mestre, con un tono enérgico.
“No va a haber dedo en Cambiemos, pero tampoco esta vez habrá sorpresas en la Unión Cívica Radical de Córdoba. En 2017, los candidatos no fueron elegidos por una convención partidaria. Lo hizo un solo sector interno, sin aviso y a las apuradas, en un Congreso que había sido convocado para otros fines”, facturó.
De Ferrari se refiere a cuando el Congreso Provincial, con mayoría mestrista, armó la lista de candidatos a diputados nacionales que encabezó Diego Mestre, el hermano del intendente. Luego, esa nómina fue modificada al incorporarse el PRO, quedando por órdenes de la Casa Rosada en el primer lugar el macrista Héctor Baldassi (y Diego Mestre en el quinto). Aquella reunión del Congreso terminó en escándalo porque el entonces presidente, y ahora vicepresidente 2° del Comiré, el deloredista Mauricio Cravero, abandonó la sala junto con otros congresales, disconformes todos ellos con lo que el mestrismo iba a votar con su mayoría.
Como los mestristas suelen considerar que la candidatura del jefe del Palacio 6 de Julio surge en forma lógica, De Ferrari, la vocera negrista, advirtió que “tampoco habrá candidaturas naturales en la UCR de Córdoba”. Las candidaturas, dijo, “se resolverán en su momento con amplitud e inteligencia, pero con clara e inequívoca pertenencia a Cambiemos, y con vocación de triunfo, atendiendo a los consensos que nos señale la voluntad de la gente, no sólo la de los dirigentes”.
Los “consensos que nos señale la voluntad de la gente” parece hacer referencia a las encuestas, uno de los capitales en que confían los negristas, porque las que ellos afirman tener mostrarían a su referente por encima de Mestre, e incluso, de Juan Schiaretti, quien irá por su reelección el año que viene. Claro que encuestas hay para todos los gustos.
Cabe recordar que Negri, el lunes en el TV Jaque a la Noticia opinó que Mestre debería pensar en pedir licencia como presidente del Comité Central, para encarar así la disputa interna por la candidatura a gobernador. “Creo que si uno decide ser candidato, y es presidente de un partido, tendrá que pedir licencia en su momento, porque para expresar a todos, habiendo más de un candidato, se va a ser bastante dificil”, dijo.



Dejar respuesta