Medios y literatura, la prensa con sangre

En literatura y en el cine el género policial es quizá uno de los más desarrollados y consumidos a nivel mundial. El crimen y el delito no conocen fronteras, y el mal se las ingenia para hacer de las suyas en cualquier parte del mundo aggiornándose a las distintas épocas y realidades. Hecha la ley, hecha la trampa, y así los casos más difíciles o los más morbosos son el objeto de estudio de perspicaces investigadores.

Por Santiago Pfleiderer
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Desde el siglo XVIII, pero fundamentalmente desarrollados con más fuerza desde mediados del siglo XIX, Inglaterra dio algunos de los más reconocidos relatos del policial de enigma, tanto novelas como cuentos. El móvil de estas historias es la resolución de un caso enigmático por parte de agentes de la ley –generalmente investigadores privados, pero también de la justicia- que tratan de desenredar pistas e indicios focalizando el delito como un objeto de laboratorio: el o los detectives investigan los elementos del hecho delictivo desde un gabinete, desde una oficina, sin exponerse al riesgo ni a la acción violenta ni física, sino que la acción parte de las deducciones, de las inducciones, de los elementos de la ciencia, la filosofía y la lógica, y en la mayoría de las veces el autor material y/o intelectual del ilícito no se conoce hasta las últimas líneas de la lectura.
Algunos de los más representativos relatos del policial de enigma son las aventuras policíacas de Sherlok Holmes (de Arthur Conan Doyle), Hercules Poirot (de Agatha Christie), el Padre Brown (de Chesterton), y en Argentina el mítico Isidro Parodi (de Honorio Bustos Domecq, creación artística de Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges).
Ya a comienzos del siglo XX, en Norteamérica, el género policial comenzó a endurecerse y empezó a nacer lo que se conoce como la “literatura negra” o policial negro (thriller) –cuentos y novelas-, un tipo de relato que se hizo masivo rápidamente ya que era editado de manera rudimentaria, rústica (pulp, barato, berreta), y tuvo un gran alcance popular.
El crecimiento desmesurado de las grandes ciudades, las notables desigualdades sociales, la Primera Guerra Mundial, la “Gran Depresión” de 1929, la Ley Seca, las mafias y el crimen organizado le dieron letra y tinta a miles y miles de historias policíacas donde ya el delito no era investigado bajo la lupa de pulcras oficinas sino que la investigación comenzó a darse en las calles, en los barrios, en los espacios públicos, y los agentes destinados a resolver el caso no eran ya hombres de la ley sino que son ciudadanos de a pie, hombres comunes –generalmente vinculados a estratos sociales bajos- los que de alguna manera se ven involucrados en algún hecho delictivo y deben descifrar ellos mismos y sin ayuda oficial –ya sea por decisión propia o porque sus vidas corren peligro- el caso que los envuelve. Los escenarios son oscuros, los personajes violentos, el riesgo es constante, hay alcohol y drogas, y la velocidad y el monólogo interior de la primera persona muchas veces juega en la psicología del personaje para profundizar el clima de penumbra. Estos relatos, muchas veces, van de la mano de las crueles noticias que se estampan día a día en la sección de Policiales de los diarios.
Algunos de los referentes iniciales del género negro son Raymond Chandler, Dashiell Hammett y Carroll John Daly, entre cientos y cientos que al día de hoy funden el relato negro con el histórico, el periodístico, el amoroso, además de mezclarse con la crónica y el non fiction. Algunos de los argentinos más resonantes son Liliana Esclíar, Mempo Giardinelli, Ricardo Piglia, Rodolfo Walsh y Juan Sasturain, entre otros tantos.
En Córdoba, y desde hace cinco años, un grupo de escritores decidió reflotar y actualizar el género policial y darle diferentes ribetes desde la discusión, el cine, lo periodístico y el cómic. Así nació Córdoba Mata, el encuentro internacional de literatura negra y policial más importante desarrollado en el país. Siempre en el marco de la Feria del Libro, el Córdoba Mata reúne todos los años a decenas de escritores de todo la Argentina y de otros países para debatir en torno a este género que, con el paso de los años, se ha ido actualizando y mutando en infinitas posibilidades y características.
Fernando López, Lucio Yudicello y Gastón Tremsal son los creadores de este ciclo que este año promete otras jornadas de antología para los amantes de las lecturas policíacas, de acción y de suspenso que, a la vez, son un instrumento crítico de la realidad social. Este año se sumaron al equipo Ana Cremona, Lucía Feuillet, Alejandra Marangonzín, Inés Blackie, Leandro Calle y Guillermo Bawden.
La Feria del Libro y el Conocimiento Córdoba 2018 (33° edición) comenzó el pasado jueves 6 de septiembre y se extenderá oficialmente hasta el domingo 23.
La Feria cuenta con diversos bloques de interés: el espacio Barón Biza (literatura de Córdoba), el espacio Antena (literatura y ediciones alternativas), el espacio de historietas SUBTE (historietas y afines), el Espacio Poesía (poesía en vivo), y el de Cine y Literatura (debates y proyecciones), además de diversos ciclos alternativos y charlas, y el Domo Digital. En este marco, el Córdoba Mata se desarrollará los días 17, 18, 19 y 20 de septiembre en el Cabildo histórico, y contará con la participación de decenas de escritores argentinos, de España, EEUU, Chile, México y Uruguay. En las mesas y debates se tocarán temas que atraviesan las figuras de los grandes clásicos de género, discusiones estéticas, pasando por la pornografía, discusiones étnicas, la figura de los héroes, psicología, violencia familiar y de género, el mundo en las cárceles, migración y racismo, pobreza. El eje del Córdoba Mata 2018 es “Los medios y los miedos”, por lo que habrá una importante participación de escritores y periodistas locales, y la apertura está a cargo de Mempo Giardinelli y Horacio Verbitsky. Las actividades rondarán entre el Cabildo histórico, el Museo de las Mujeres y el Archivo Provincial de la Memoria.
En medio de la vertiginosidad de la vida cotidiana, del bombardeo y de las luchas mediáticas, de las relaciones forjadas a través de las redes sociales, y de todos los problemas que nos atraviesan, el género policial y la literatura negra nos proponen un espejo para vernos reflejados en nuestros males modernos y diarios, en lo que consumimos y en lo que nos atrapa por ser carnada de un sistema que se nos hace escamas. Córdoba Mata 2018 propone el abordaje de temas como la pornografía en el cine y la literatura, la violencia de género, la exclusión, la pobreza, el racismo como tópicos para analizar la literatura con la lupa de la realidad bajo la propuesta “Los medios y los miedos”. Cómo la prensa, los medios, la crónica y el relato policial conviven en una realidad que supera a la ficción más truculenta.
Que el misterio, la sangre y los gritos puedan ser sólo historias atrapantes y no el motor de un negocio encerrado en las cajas fuertes del sistema.



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