Dellarossa busca mellar “Cambiemos a la cordobesa” de Mestre

Antes de reunirse con el presidente Mauricio Macri, el intendente reelecto pidió a los socios de Cambiemos “madurez” y “diálogo” para definir por consenso la fórmula provincial de 2019. Su par cordobés se pronunció a favor de elegir candidatos sin injerencia nacional y no descartó internas.



Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

DellarossaEl intendente reelecto de Marcos Juárez, Pedro Dellarossa, es el único dirigente de Cambiemos que puede exhibir un triunfo electoral en tiempos de crisis. Con la legitimidad que le otorga su victoria en el kilómetro cero del “cambio” y el contexto inapropiado para seducir al electorado, el referente macrista exprimió esa autoridad indiscutible que le reportó su victoria. La noche del domingo, en medio de los festejos, realizó algunas recomendaciones a los socios de entente que generarán repercusiones.
“Por supuesto que el resultado genera una expectativa mucho más favorable. Pero el grupo debe caminar hacia su consolidación y generar los diálogos internos suficientes para elegir un candidato a gobernador”, uno de los primeros conceptos del mandamás de la ciudad productiva del este provincial, formulados entre selfies con los expectables locales de la alianza macrista-radical.

La ausencia de funcionarios nacionales en el bunker del oficialismo municipal cedió el protagonismo a los precandidatos a la gobernación que conviven en el espacio: el intendente Ramón Mestre; los diputados Mario Negri y Héctor “La Coneja” Baldassi; y el capacitador político, Luis Juez. Sin duda, el batacazo de Cambiemos renovó las energías de los aliados. En el peor de los escenarios, miembros del PRO y UCR pudieron aferrarse a un resultado que leen como una consolidación de la propuesta en un distrito simbólico, en la primera ciudad que le dijo “sí” al experimento político patrocinado por el entonces jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.
La carrera electoral de 2019 reclamó su prioridad, esmerilada por la contundencia de los azotes financieros y políticos que intenta contener el “mejor equipo de los últimos 50 años”. Dellarossa aprovechó el espaldarazo para defender el lugar que el PRO dice merecer en las deliberaciones internas y, por qué no, en las boletas ejecutivas y legislativas. Cabe recordar que los radicales Mestre y Negri han arbitrado los recursos para instalar que Macri los prefiere, que son la única alternativa si las estratagemas electorales sólo admiten el éxito. En otras palabras, cerrar las dos décadas de gobierno peronista en la provincia.
En concreto, en su acto de asunción a la presidencia del Comité Central de la Provincia, Mestre pidió formar “un Cambiemos a la cordobesa”. Su invitación excluye el dedo de Macri a la hora de definir candidaturas e incorpora el concepto de internas si el candidato no es el resultado del consenso. El mensaje no cayó simpático entre sus socios, en especial, entre quienes comparten objetivos políticos con el titular del Palacio 6 de Julio.
La noche del triunfo, Dellarossa invitó a los aliados a dialogar. “Estoy convencido que sin diálogo no hay futuro. Eso sucede en cualquier orden, incluso en el de los partidos políticos. Así que confío en la adultez y la madurez de los candidatos para llegar a un consenso para las elecciones del año que viene”, la última advertencia que realizó en medio de la efervescencia de la dirigencia de Cambiemos, frente a la ventaja de 14,7 puntos que sacó el exponente macrista al nutricionista, Eduardo Foresi (UPC y Vecinalismo).
Como era de esperarse, el mensaje de Dellarossa cayó como maná del cielo en los reductos amarillos. A diferencia de Mestre, no están dispuestos a despreciar la mediación de los popes nacionales de Cambiemos, en especial del presidente Macri, si esto supone la mejora de las posiciones de los amarillos en las listas.
La declaración del intendente reelecto va a tono con la renovada estrategia PRO. Apenas el PJ salió a reconocer la derrota, referentes de la fuerza admitieron que reactivarán el “operativo engorde” para llegar con dirigentes bien posicionados cuando llegue el momento de discutir candidaturas.
La foto de Dellarossa con Macri el día después del triunfo funcionó como el broche de oro perfecto. El titular del Ejecutivo marcosjuarense dividió su estancia en la Casa Rosada con el mandatario nacional, la vicepresidenta Gabriela Michetti y el jefe de gabinete, Marcos Peña.
Más tarde, Dellarossa informó que los encuentros fueron de carácter protocolar, aunque acordó un próximo encuentro con Macri para profundizar en proyectos de gestión. Como era de esperarse, el intendente no viajó a Buenos Aires sólo para recibir felicitaciones. Con el resultado puesto, llegó el final de la proscripción obligada que el macrista impuso a los alfiles con despacho en Buenos Aires.



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