Triunfo más importante para Macri que grave para Schiaretti

El gobernador le bajó el tono a la victoria del macrismo en Marcos Juárez y municipalizó el resultado. En el PJ cordobés aseguran que el plan reeleccionista para el `19, está blindado.

Por Yanina Soria
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Al peronismo provincial no le alcanzó. La unión del PJ cordobés con el vecinalismo marcosjuarence, no fue suficiente. Tampoco pudo el 80% de imagen positiva que conserva Juan Schiaretti en la ciudad del surereste provincial.
Ni siquiera la tormenta perfecta nacional desatada en medio de la campaña local surgió el efecto político que se esperaba desde El Panal: la imagen de Pedro Dellarossa salió ilesa de la coyuntura económica y, por segunda vez, el macrista se alzó con la victoria en las urnas. La contundencia del triunfo fue, desde muy temprano de ayer, irrebatible.
Los números finales hablan de un resultado sólido del hombre que, en el sprint final, debió dar un volantazo en su campaña, limpiándola de cualquier intento de nacionalización (incluso, suspendió visitas como la de la vicepresidenta Gabriela Michetti) y concentrando su agenda proselitistas sólo en la gestión y su marcar personal. Estrategia que a la luz de los resultados, le rindió.
Hasta el domingo por la mañana, desde el Centro Cívico guardaban esperanzas de que se dé el milagro. Soñaban con un batacazo que imponga a su candidato, el nutricionista Eduardo Foressi, en la Municipalidad de Marcos Juárez.
La ilusión duro poco porque entrada las horas, en ningún momento Foresi pudo estar arriba de Dellarossa; por el contrario, las primeras bocas de urna ya anticipaban la tendencia que luego se confirmó.
Desde entonces las lecturas políticas del triunfo macrista por parte del oficialismo provincial comenzaron a matizarse. El relato se adaptó y lo que, hasta hacía unas horas, era una elección importante para el justicialismo cordobés se convirtió luego en un resultado acotado netamente a lo local sin lugar para conjeturas que permitan transpolarlo a la escena nacional y mucho menos a la provincial. Lógico. A nadie le gusta contar derrotas.
Y en ese sentido, el propio Juan Schiaretti fue quien salió a reconocer el resultado, felicitar al intendente reelecto y, de paso, insistir en la municipalización del triunfo.
“Felicito a Pedro Dellarossa por haber sido elegido nuevamente Intendente de Marcos Juárez y le reitero mi voluntad de seguir trabajando juntos por el progreso de los habitantes de esta querida ciudad. Su triunfo confirma que cuando se elige Intendente se hace pensando en el futuro de la ciudad más allá de las valoraciones que tengan de los gobiernos provincial o nacional”, se pronunció ayer el mandatario pasado el cierre de los comicios.
Pese al desmarque de la derrota, la realidad es que Schiaretti había jugado fuerte en la campaña no sólo apuntalando al candidato de Marcos Juárez Somos Todos, sino involucrándose él mismo. Su presencia en el corazón productivo de Córdoba fue recurrente este año. Compartió recorridos con el jefe comunal PRO, inauguró obras y realizó importantes anuncios desde tierra marcosjuarence.
Incluso, en una de sus últimas visitas arriesgó que había “un empate técnico” entre los dos principales jugadores.
La expectativa interna tomó vigor luego de que Mauricio Macri atravesara los días más negros en su gestión desde que asumió como presidente anunciando, entre otras medidas, el regreso de las retenciones al agro. Ese fue el momento cúspide que alimentó la ilusión de Unión por Córdoba (UPC) desde donde entendían que el campo le pasaría factura al líder del PRO y, por ende, castigaría a su candidato local. A las claras, eso no sucedió.
Muestra de la apuesta que esta elección era para el schiarettismo fue el rol que tuvo el propio ministro de Gobierno, Carlos Massei, como armador político en una zona donde es referente del PJ. Pero el PJ cuenta además con otros dirigentes fuertes en ese sector provincial como Sergio Tocalli (ministro de Desarrollo Social); Julieta Rinaldi (titular de la Agencia Córdoba Joven); Daniel Passerini (legislador delasotista), que nada pudieron hacer frente al peso específico que demostró tener el intendente local. Dato al pie: su padre, el vecinalista Henry Dellarossa fue jefe comunal durante seis periodos en Marcos Juárez.
Aunque para afuera el peronismo busque leer la de ayer como una derrota de bajo riesgo político de cara al para el plan reeleccionista que tiene Juan Schiaretti para el 2019, hacia dentro habrá, sin dudas, pases de factura.
Sobre todo, porque uno de los objetivos de UPC para el año que entra -en función al mapeo que dejaron las legislativas del 2017- es intentar blindar sus distritos y salir a la caza de nuevas conquistas.
Está claro que la de ayer no fue una elección de cabotaje, todo lo contrario. Cambiemos la usará como primer test probatorio de lo que pueda pasar en el 2019; mientras que en UPC se encendieron luces de alerta.
Es cierto que, desde hace unos años, el electorado demostró comportarse distinto en cada instancia electiva. Ese dogma, lleva un poco de calma al peronismo provincial que no tuvo ayer un domingo feliz.



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