Continuidad y evolución en el KM 0 de Cambiemos

Marcos Juárez fue, en el año 2014, el laboratorio donde se probó la efectividad electoral de la coalición entre el PRO y la UCR. En el día de ayer, el triunfo de Pedro Dellarossa confirma la vigencia de la combinación de su apellido con la marca electoral que gobierna el país. Unión por Córdoba y la Unión Vecinal cambiaron de estrategia sin éxito.



Por Salvador Santos

cambiemosUn año antes de la célebre convención radical de Gualeguaychú, la combinación electoral entre macristas y radicales tenía su bautismo de fuego en el sudeste cordobés. Cuatro años después, esta suerte de proto-Cambiemos demostró su eficacia en la ciudad de Marcos Juárez.
Sin dudas, la elección municipal del día de ayer tuvo un importante componente local. Sin embargo, la carga simbólica que los jugadores de la política vienen otorgando a la compulsa marcojuarense la catapulta a los primeros planos del análisis nacional.
Al igual que en el 2014, todos los actores políticos ensayaron sus tácticas y pusieron a prueba sus teorías en unos comicios que, por su particular ubicación en el calendario, se consolidan como un territorio privilegiado para la experimentación.
Hace cuatro años, los operadores de lo que tiempo después se constituiría como Cambiemos idearon una mixtura muy particular. La cabeza del armado fue Pedro Dellarossa, hijo del indiscutido caudillo local Henry, quien gobernó la ciudad en cinco oportunidades desde la apertura democrática.
Sin embargo, el sucesor de la dinastía Dellarosssa decidió abandonar la Unión Vecinal, formación política que supo fundar su padre, para postularse como cabeza de lista de una alianza entre el PRO, que por entonces intentaba traspasar los límites de su feudo porteño y la Unión Cívica Radical.

Unión por Córdoba, en aquel momento liderada por el delasotismo, decidió no repetir su alianza con la Unión Vecinal y concurrir con una lista “pura” encabezada por Daniel Fragazzini.Por su parte, la formación vecinalista concurrió en soledad enfrentando al heredero de quien fuera su líder histórico de la mano de Horacio Latimori, apoyado por el intendente saliente Eduardo Avalle.
Los resultados de aquella elección produjeron efectos políticos a nivel nacional y provincial. La alianza PRO-UCR obtuvo el 36,4% de los votos, UPC consiguió el segundo lugar con el 29,6%, la Unión Vecinal cosechó el 22,8%,el kirchnerismo (todavía en el poder a nivel nacional) se quedó con un magro 4,78%, el último lugar fue para Primero la Gente que congregó el 4,5% de las voluntades.
La elección del domingo exhibe muchas similitudes y algunos cambios con respecto a la de 2014. Pedro Dellarossa consolidó su liderazgo local y la potencia electoral de la coalición que lo sostiene. A diferencia de 2014, su lista se denominó Cambiemos y fue la única que apeló a una marca nacional a la hora de presentarse en sociedad.
Unión por Córdoba, por su parte, decidió cambiar de estrategia y vertebrar una alianza con la Unión Vecinal. A partir de los resultados obtenidos hace cuatro años, reclamó encabezar la boleta con un dirigente de su riñón: Eduardo Foresi. El nombre de la boleta fue “Marcos Juárez somos todos”, en un intento de apelar a un electorado más amplio del que aportarían el peronismo y el vecinalismo.
El kirchnerismo apeló a una denominación que combina su marca nacional con un componente local. Su lista se llamó Marcos Juárez Ciudadana y fue encabezada por Gustavo Tuesca. La cuarta lista es liderada por Juan Carlos Petta y concurrió con el sello de PAIS.
Los resultados de los comicios del día de ayer darán para los más diversos análisis. Sin embargo, los resultados son objetivos. Pedro Dellarossa logró consolidarse como referente de Cambiemos en su ciudad. Al momento del cierre de esta edición, obtiene guarismos cercanos al 53% de los votos.
Esto implica un crecimiento de más de 15 puntos en relación al 2014. Si bien la campaña tuvo un fuerte color local, será interpretada como una bocanada de aire fresco para la coalición oficialista a nivel nacional. Por otro lado, alienta a los dirigentes cordobeses de Cambiemos que se tranquilizan respecto a los efectos electorales de la crisis económica.
Por el lado de Unión por Córdoba, la lectura es ambigua. Desde una perspectiva optimista, logran constituirse como la principal fuerza de alternativa en Marcos Juárez a partir de la coalición que encabezan con la Unión Vecinal.
Sin embargo, el ensamble electoral no logra congregar los votos que cada una de las fuerzas recogía por separado. El 37% obtenido es un crecimiento respecto del 29% de 2014, pero es probable que el vecinalismo haya drenado votos hacia la lista del hijo de su fundador.
Las lecturas serán variadas y cada uno de los sectores buscará sacar el mayor rédito. De todos modos, las certezas solo verán la luz en 2019.



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