Al filo de la veda, Nación se coló en campaña PRO con $14 M

Lógico: al presidente Mauricio Macri le interesa el resultado de la elección en Marcos Juárez. Con fondos frescos para viviendas se libró de la proscripción que impuso su candidato, Pedro Dellarossa, a funcionarios nacionales tras la crisis.

Por Yanina Passero
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cambiemosEs usual que los potenciales candidatos de un espacio, en especial si tienen responsabilidades ejecutivas, aseguren no tener urgencias para urdir estrategias electorales. Prefieren mostrarse enfocados en su gestión, la crisis, o lo que sea que se les imponga como prioritario. La experiencia demuestra que la formulación es una antítesis de sus reales intereses.
El presidente Mauricio Macri prohibió a los suyos pensar en el 2019 cuando resta salir de la profunda crisis económica y política que se inició con la disparada del dólar en mayo y se profundizó a mediados de agosto con una fuerte caída de la confianza, la aceleración de la devaluación y la inevitable disparada de la inflación. Sin embargo, no descuidó al intendente de Marcos Juárez que buscará su reelección el próximo domingo.
En su último raid mediático, el candidato de Cambiemos, Pedro Dellarossa, anunció que el Ministerio del Interior de la Nación autorizó un giro de $14 millones para el programa de 200 viviendas que sirvió de escenario a las enésimas visitas de funcionarios de la cartera que comanda Rogelio Frigerio. A renglón seguido, comunicó que en los próximos días recibirá un nuevo desembolso para pavimentación.
Quedó claro: a Macri le interesa Marcos Juárez. Un triunfo, aunque sea municipal, sería un golpe de oxígeno. El bastión donde comenzó el “cambio” respiraría partículas de futuro político a pesar de las inclemencias de crisis. Un resultado adverso para el macrismo, en tanto, evocaría la vigencia de Unión por Córdoba en el territorio y evocaría la elección de 2014 como un impasse producto de la separación de socios históricos en el distrito, el vecinalismo y el peronismo. Se trata de una pésima lectura para los macristas y radicales locales que sueñan con clausurar dos décadas de gobiernos provinciales del PJ.
“En las primeras horas de la mañana de hoy (por ayer) se acreditó en la cuenta municipal la suma de $13,8 millones correspondientes a la ejecución de las 200 viviendas del plan Promuvi”, confirmó el desembolso Dellarossa. El anuncio significó el fin de la proscripción que el marcosjuarense impuso a los colaboradores nacionales.
El estallido político-económico nacional coincidió con el tramo final de la campaña. El exponente de Cambiemos municipalizó la estrategia proselitista para resguardarse. Eligió mostrar sus hitos de gestión e insistió con la solidez de su equipo para emprender la titánica tarea de desviar la atención de los productores, apenas se confirmó la ruptura del pacto que Cambiemos trabó con el campo: para reducir el déficit, el sector debería hacer un aporte patriótico a través de las retenciones.
Si el contexto fuese otro, los vecinos de la ciudad del este provincial no habrían tenido respiro por el patrullaje de ministros nacionales que se preveía. Dellarossa pidió a los popes del PRO nacional que levantaran agenda, fijó el cierre de campaña cuatro días antes de la fecha tope y promete un festejo austero –a tono con la coyuntura- si es que se alza con la victoria como aseguran desde el bunker amarillo. Al cierre de esta edición, sólo la dirigencia local de la entente confirmó su presencia el domingo.
Cierto es que desde la Casa Rosada entendieron la necesidad de su aspirante, pero se colaron en la campaña estrictamente municipal que impuso Dellarossa sobre la marcha. Al filo de la veda electoral, la presencia de la Nación tomó la forma de fondos frescos para obra.
El plan de dos centenas de viviendas debería haber funcionado como el baluarte de la gestión del intendente macrista. Las demoras en los pagos atrasaron el cronograma de ejecución e inauguraciones. Dellarossa cuestionó públicamente estos atrasos de manera contemporánea a la confirmación de la búsqueda de su reelección. Presionó sobre la llaga: la apertura formal de la campaña la compartió con el gobernador Juan Schiaretti, quien patrocina al opositor Eduardo Foresi. Juntos, recorrieron las obras que se ejecutan en la localidad con fondos provenientes de El Panal.

A la espera
Dellarossa entregará hoy ocho casas, pese a que están prohibidos los actos e inauguraciones. Claro que en las redes el tráfico será intenso. Desde ayer, ya comenzaron a viralizar mensajes con el hashtag #PedroGana.
Como se evidencia, la expectativa del macrismo en Marcos Juárez sigue siendo alta. “El que mide es Pedro”, afirman convencidos los adláteres del kilómetro cero del “cambio”. Sus expresiones sugieren cuál será la lectura si se confirman sus proyecciones: si Dellarossa gana, el triunfo le pertenecerá sólo a él. Al mismo tiempo recuerdan que su imagen positiva alcanza el 70 %.
Anoche, el candidato amarillo dirigió unas palabras a sus colaboradores, se encargó de repasar los pilares de su administración y las acciones futuras si los vecinos lo ratifican en el puesto. Este viernes, habrá otra cumbre con dirigentes para coordinar aspectos logísticos de los comicios. Para la faena contará con el soporte de la Comupro.
“Pedro puede mostrar con obras la exitosa gestión que llevó adelante en la ciudad durante los últimos cuatro años y nosotros vamos a estar dándole todo el apoyo logístico necesario para que continúe un período más al mando de la ciudad”, dijo el titular de la liga de intendentes macristas, Oscar Tamis.



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