Tríptico sobre este miércoles

La reducción del día encuentra su equilibrio en tres segmentos fuertes: un estreno teatral, un trío antológico con invitado gold, y un volumen sobre catorce años de cultura.

Por Gabriel Abalos
[email protected]

Se estrena la obra «Villa» de Guillermo Calderón en el Centro Cultural España-Córdoba. (Foto de Marcos Crapa)

“Villa” en el CCEC
Se estrena hoy en el Centro Cultural España Córdoba la obra Villa, del dramaturgo chileno Guillermo Calderón, con dirección de Victoria Monti. Este autor de textos para la escena ha hecho prevalecer el poder del discurso sobre el crecimiento de otros tantos tipos de dramaturgias con que el teatro se regocijó particularmente en las últimas décadas. Su teatro ofrece una representación de aquello que más ejercitamos a diario, el intercambio de sentidos. En su caso, se trata de textos sobre cuestiones más filosóficas que de ordinario, y en esta obra que se verá desde hoy y en los siguientes miércoles de septiembre, el tema es qué hacer con el pasado, con la memoria, con la historia. Tres mujeres intercambian ideas sobre el destino que le darán a lo que fue un centro de tortura y exterminio de tiempos del terrorismo de estado (en este caso el de Pinochet, aunque también aquí duele el pasado). Las tres mujeres en las que recae la responsabilidad de esa decisión pasan revista a la dificultad de enseñar la experiencia del terror, sus huellas, su siempre posible resurgimiento, en esta discusión sobre los sitios que marcó el mal, donde aún operan sus fantasmas.
A las 19.30 es la cita con este estreno que reencuentra al público de Córdoba con la palabra de Calderón, de quien ya se pusieron aquí Neva (por la misma Victoria Monti) y Clase, dirigida por Gonzalo Marull, que abrieron el mundo del dramaturgo al público cordobés. No por nada el chileno ha encontrado eco en 25 países de este mundo.
Actúan Camila Murias, Cecilia Di Marco y Natalia Mazzalay Tiano, con diseño de luces y sonido de Agustina Márquez, escenografía y vestuario de Gerardo Oberto. Producción de Andrea Musso.
En Entre Ríos 40, entrada general $ 150.

Noticias del reino Crimson
La banda King Crimson se alza en el horizonte como un dinosaurio conceptual y sonoro en cuyo interior siempre operó Robert Fripp. Entre sus varias épocas en estos casi cincuenta años (fue fundada en 1969), el rey carmesí reapareció en los años ’90 en un formato que reforzaba notablemente su sección percusiva, que fue la misma época en que se unió a la front line el guitarrista Adrian Belew. En esa sección revistaban entonces el maestro Bill Bruford en batería, que dejó a Yes por King Crimson en los ’70, más Tony Levin en el bajo -y también en stick, instrumento que adoptó por esos años- y otro maestro de los parches, Pat Mastelotto. Tony Levin también tocó en Double Fantasy, el disco de Lennon de 1980; venía de tocar con Lou Reed y con Peter Gabriel, entre otros monstruos.
Si a Levin y a Mastelotto, a quienes se suma el guitarrista alemán Markus Reuter, otro experto en stick y en tap sobre el diapasón, le agregamos un tercer King Crimson: el mítico violinista David Cross, que formó también en la banda de rock progresivo en los años ’70, el resultado que nos queda es sorprendente: nada menos que la banda que toca esta noche en Cocina de Culturas: ¡Stick Men.
En efecto, Levin, Mastelotto, Reuter y David Cross, el último como invitado especial, traen una estela de música del siglo XX a sus espaldas y todo lo progresivo que queda por despuntar, y se presentan hoy en el escenario de Julio A. Roca 491, a no dejar oídos temerosos en la cabeza de nadie. Estos Instrumentistas están más allá del bien y del mal, en un mundo paralelo. A las 22, espacio limitado, entrada $ 850.

Cómo pensar la cultura
Se presenta hoy el libro que recoge el estudio sobre Estado, sociedad civil y políticas culturales – Rupturas y continuidades en Argentina entre 2003 y 2017, una temática que da cuenta de un largo proceso lleno de contrastes en el pensar y el hacer de una relación entre agentes y actores de cultura. Se lee en el prólogo de George Yúdice, sobre el desafío que presenta esta cuestión y con resonancia particular en días de retiro y achicamiento del estado, que “la disputa no es sólo con o ante otros actores que buscan ocupar el Estado sino entre los actores mismos que quieren establecer leyes para la cultura. (…) No se trata de operar con las herramientas ya hechas del Estado sino de diseñarlas desde la ciudadanía plural y participativa. Tampoco se trata de buscar asistencialismo estatal sino de transformar la manera en que la gente participa en las decisiones que los afectan. De ahí la idea de ir ‘abriendo los Estados’. Sin una dinámica cultural comunitaria autogestiva e independiente no hay política democrática.”
No es un tema menor que reflexionar, y el libro aporta un panorama en lo que hace a los procesos de construcción de políticas públicas “que sentaron nuevas bases regulatorias, financieras, administrativas y de sentido sobre diferentes dimensiones de la cultura en la Argentina en ese período”.
Presentan la publicación el equipo de investigación Sociedad civil, derechos y políticas de comunicación y cultura, del Centro de Investigación de la Facultad de Filosofía y Humanidades, junto con la Diplomatura Políticas culturales para el desarrollo local de la Facultad de Ciencias Sociales UNC y la Facultad de Artes UNC, y la Maestría en Comunicación y Cultura Contemporánea Centro de Estudios Avanzados de la Facultad de Ciencias Sociales. Un buen número de autores y autoras son responsables del volumen, editado por Anna Valeria Prato y María Soledad Segura, y publicado por RGC ediciones – Gestión Cultural.
A las 17.30 en el Auditorio Rojo de Planta Baja del Centro de Investigaciones y Estudios sobre Cultura y Sociedad (CIECS) de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNC, Av. Valparaíso S/N. Ciudad Universitaria.



Dejar respuesta