Las “62” de Córdoba quieren terciar entre las dos CGT

Su secretario general, Sergio Fittipaldi, asumiría el viernes como Adjunto de la organización a nivel nacional, según lo adelantó el ideólogo de ese espacio, Ricardo Moreno.

Sergio Fittipaldi – Ricardo Moreno

Las 62 Organizaciones Peronistas de Córdoba quieren ser la tercera opción para el gremialismo provincial, según la tesis que alienta su máxima autoridad, Sergio Fittipaldi, y su ideólogo, el conocido penalista Ricardo Moreno. No hay dos sin tres, sería la sentencia del refranero a aplicar en la ocasión. En realidad, la fragmentación del sindicalismo argentino y aún el de explícita filiación peronista es un fenómeno más complejo. En todo caso, el sindicalismo termina replicando como estructura de poder real lo que pasa en las organizaciones formales, los partidos políticos, cada vez más balcanizado a medida que pasan los años desde la reinstitucionalización del país, en 1983.
Fittipaldi (Soelsac, limpieza), hoy titular de “Las 62” en Córdoba y probablemente desde el viernes, adjunto de la organización a nivel nacional, quiere terciar en la disputa entre las CGT Rodríguez Peña, liderada por Mauricio Saillén (Surrbac), y la Chacabuco, conducida por José Pihen (SEP), claramente alineadas. El nombre “Las 62” condena “confesionalmente” a la organización, pero las otras dos centrales son las que están más clara y públicamente alineadas: Saillén en una cruzada opositora a nivel nacional y cada vez más cerca del moyanismo y Pihen de también clara oposición a Mauricio Macri pero en una trama poco disimulable con el peronismo en el gobierno provincial, al punto de que es diputado provincial de UPC.
Las 62 de Córdoba, en sus dichos, es crítica con las autoridades nacionales pero confiesa tener “manos libres” en adhesiones explícitas y todavía no tiene definida su postura para las futuras emergencias nacionales, como lo afirma Fittipaldi y la subraya Moreno. Aseguran tener adheridos 38 gremio, algunos muy numerosos en afiliados, por lo que tienen capital electoral para negociar llegada la ocasión.
Su indefinición electoral puede ser una cuestión táctica o de oportunidad pero que “las 62” han reaparecido con objetivos políticos es una obviedad. A nivel nacional, son una construcción eminentemente política pos Revolución Libertadora para ser el brazo peronistas del movimiento gremial en los tiempos de proscripción de Juan Perón. Su mentor y primer secretario general fue, para más datos, Timoteo Vandor, dirigente metalúrgico que enfrentó un trágico final a manos de la organización Montoneros.
Ricardo Moreno adelantó que el próximo viernes, posiblemente en Avellaneda, se realice un acto de “Las 62” nacionales, en la que Fittipaldi asuma como secretario general Adjunto.
“Las 62” se presentaron por primera vez en público en Córdoba hace casi un año –poco antes de las PASO- en un acto en el centro de eventos del Dinosaurio Mall, con el objetivo principal de mandar una señal al disperso arco sindical local y nacional, y una estrategia más a mediano plazo -2019- en sus planes políticos.
En aquel momento nucleaba 41 gremios –por lo que la cantidad de adhesiones se mantendría más o menos intacta- y al acto asistieron cuadros sindicales y hasta secretarios generales en muchos casos, que provocó escozor en el arco gremial cordobés. Más tarde, se reunieron en el Complejo Forja 18.00 personas en un acto convocado por Soelsac, que contó como oradores a su secretario general, Sergio Fittipaldi.



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