Universidades: la interna sindical se cuela en la negociación

La discusión salarial de los docentes universitarios está cruzada por las disputas de poder entre las distintas federaciones y las tensiones al interior de cada una de ellas. La suspensión de la reunión del viernes pasado fue una consecuencia de esto.

Por Salvador Santos

La representación gremial de los docentes universitarios tiene una particularidad que la diferencia del resto. Seis federaciones nacionales participan de las negociaciones salariales y, al mismo tiempo, disputan entre sí las afiliaciones en el ámbito de las universidades nacionales y los colegios pre universitarios.
Esta característica hace que los acuerdos paritarios y las discusiones con el gobierno siempre hayan sido más complejas que en el resto de los gremios estatales. Además, ninguna puede exhibir un grado de afiliación masivo. La mayoría de los profesores universitarios no se encuentra inscripto en ninguno de los sindicatos que se arrogan su representación.
La CONADU es el gremio más antiguo y el, por ahora, se exhibe como mayoritario. Está conducido por Carlos De Feo, proveniente de ADULP, la organización de base de la Universidad Nacional de la Plata.
De Feo es militante kirchnerista y tuvo su momento de fama el año pasado. En marzo de 2017, en ocasión de una movilización convocada por el dirigente de CTERA Roberto Baradel, afirmó que “estamos aquí porque le venimos a decir a este gobierno, nosotros que nos caímos en la educación pública, que no queremos que le vaya bien. Queremos que le vaya mal”. Las declaraciones del referente universitario levantaron polvareda mediática en aquel momento.
CONADU es parte de la CTA de los Trabajadores, facción conducida por Hugo Yasky, hoy diputado nacional por el Frente para la Victoria y es cercano a Laura Alonso, diputada kirchnerista alineada en La Cámpora.
En el otro rincón de la pelea intestina por la representación docente está la CONADU Histórica. Esta federación se escindió de la CONADU y reúne a los sectores más combativos del activismo sindical docente. Está conducida por Luis Tiscornia, referente de la Corriente Nacional Protagonismo y Lucha, rama sindical del maoísta Partido Comunista Revolucionario (PCR).
Las otras cuatro federaciones tienen orientaciones políticas diversas, en general ligadas al justicialismo. CTERA, UDA, FEDUN y FAGDUT son minoritarias con respecto a las dos anteriores y suelen acordar posiciones con la CONADU conducida por Carlos De Feo.
Más allá del reclamo objetivo, la pelea de poder entre sindicatos y los procesos internos que enfrentan cada uno de ellos son un factor determinante del actual estado de la negociación salarial. Además, la afiliación política de los dirigentes también juega un rol ya que las estrategias gremiales muchas veces son influidas por los planes de cada partido.
Al inicio del conflicto, los dirigentes sindicales habían logrado poner las diferencias en un segundo plano. Sin embargo, la mejora de la propuesta del gobierno más el agitado clima político de la última semana hizo aflorar las diferencias en el frente gremial.
Estos matices se visibilizaron en el análisis que cada uno de las federaciones hizo de la suspensión de la reunión prevista para el viernes. CONADU emitió un comunicado en el que reconoce que no había condiciones para avanzar en las conversaciones. “La paritaria docente universitaria se reprogramó para el lunes próximo, a partir de la falta de referencia de indicadores que permitan evaluar la crisis económica y cambiaria que el gobierno nacional desató en los últimos días. De no haber una propuesta satisfactoria a los reclamos de la docencia universitaria, la semana que viene se profundizará el plan de lucha con paros, clases públicas y acciones de agitación en reclamo por aumento salarial y en defensa del presupuesto universitario” reza el comunicado del gremio conducido por De Feo.
Más allá del tono, el mensaje revela la intención de CONADU de mantener viva la conversación con el gobierno postergando la reunión. Sus dirigentes analizan que, de haberse producido, no hubieran podido contener la presión de los sectores más radicalizados y se hubieran visto obligados a rechazar cualquier propuesta y convocar a un paro de una semana.
Esta versión se ratifica por el contenido del comunicado que, por su parte, emitieron los dirigentes de CONADU Histórica. A diferencia de De Feo, los alineados con Luis Tiscornia acusaron al gobierno de suspender unilateralmente la mesa. La intención de este sector era romper la negociación el mismo viernes al calor de la marcha realizada en Buenos Aires y acusan por lo bajo a De Feo de haber acordado la suspensión con los negociadores del gobierno.
Las razones de la intransigencia de CONADU Histórica también son políticas. El próximo 5 de setiembre, la federación tendrá elecciones para renovar sus autoridades. En ellas, Tiscornia se enfrenta con Antonio Roselló, dirigente del trotskista Partido Obrero y representante de la AGD de la UBA. En este contexto, la federación combativa no está en condiciones de aparecer como acordando con el gobierno nacional.
En el día de hoy, tendrá lugar una nueva reunión de la mesa técnica paritaria. Esta convocatoria será el escenario de una nueva disputa sorda entre los sectores gremiales. El resultado depende en gran medida de que sector logra conducir las conversaciones.



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