Schiaretti, más fuerte, espera movidas de Macri

El gobernador seguirá el súper lunes político desde Córdoba donde tiene previsto cumplir su agenda. Mira desde afuera el manejo de la crisis nacional pero reitera la voluntad de Córdoba de colaborar.

Por Yanina Soria
[email protected]

El primer día hábil de septiembre encontrará a los argentinos siguiendo de cerca los anuncios de la Casa Rosada en lo que será recordado, sin dudas, como el momento de mayor vulnerabilidad política de la administración de Mauricio Macri.
A conrtarreloj, para evitar un colapso institucional y contener el desborde financiero, la Nación intentará echar luz frente a tanta incertidumbre y buscará justificar el plan de ajuste que se vendrá mostrando los primeros gestos de austeridad: se esperan cambios y achique en la estructura de Gobierno.
Las provincias esperan conocen los detalles de lo que promete ser un súper lunes político para recién tomar posición, con la discusión del Presupuesto 2019 como telón de fondo. Hasta mitad de la semana pasada, la principal preocupación de Cambiemos era avanzar en ese texto junto a los gobernadores, una agenda que -por supuesto- quedó totalmente licuada tras la volatilidad cambiaria. Mientras se espera que esta semana se retomen las negociaciones.
Las provincias, dispuestas a acompañar la reducción del déficit fiscal asumido por Argentina frente al Fondo Monetario Internacional, acercaron una contrapropuesta a la mesa nacional de discusión.
Entre otras cosas, sugirieron postergar las reducciones de Ingresos Brutos y Sellos tal como lo prevé el Consenso Fiscal para el año que viene y ampliar la base impositiva para evitar que el ajuste sea tan severo.
La primera reacción que recibieron del macrismo fue de resistencia; hasta apenas hace algunas horas, el escenario de negociación asomaba complejo para los jefes provinciales.
Sin embargo, la escalada del dólar y la crisis de confianza frente al Presidente, le restaron tonicidad al poder de fuego del macrismo y hoy el panorama es completamente distinto.
Tanto, que se espera que en las próximas horas el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, lleve al FMI un paquete de medidas que consistiría en retenciones generalizadas a las exportaciones del campo, la industria y la minería; mientras que además estaría definido un congelamiento en la rebaja de impuestos prevista en la reforma impositiva aprobada a fines del año pasado.
Esta situación coloca a Macri y su equipo en una posición endeble frente a los requerimientos de los mandatarios provinciales quienes, aunque con matices, coinciden en la necesidad de contribuir con la Nación para evitar un desborde institucional y económico. Demandan un grana cuerdo nacional para surfear la ola.
Claro bajo una sola cláusula: predisposición a cambio de que se acepten sus condiciones de juego. Puro pragmatismo peronista.
Y a mayor debilidad de Macri, más crece el poder de los gobernadores. En ese lote, el cordobés, Juan Schiaretti, se destaca.
Su liderazgo, incluso dentro de la hoy fragmentada Liga de Gobernadores PJ, es reconocido por sus pares; mientras que a ojos de la Rosada sigue siendo el jefe provincial más moderado y de mejor llegada.
Por eso, las acciones del cordobés suben y en términos relativos, Schiaretti se hace fuerte. Aún cuando el ala más rebelde de los gobernadores peronistas endurece su postura frente al líder del PRO, desde la Nación confían en que el perfil dialoguista del jefe del PJ cordobés sirva para bajar la espuma y acercar tantos.
Por ahora, el mandatario provincial eligió esperar en silencio a que Macri mueva primero. Schiaretti seguirá desde Córdoba los anuncios previstos para esta mañana, mientras cumple con su agenda de recorridos e inauguraciones dentro del territorio provincial. Sus últimas declaraciones públicas antes del dólar a 40 pesos, fueron para reiterar la predisposición de Córdoba para acordar el Presupuesto 2019.



Dejar respuesta