Massot propone plan canje a los gobernadores del PJ

El macrista cree que debe negociarse gobernabilidad por reelección de mandatarios.

Por Alejandro Moreno
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El diputado nacional Nicolás Massot es uno de los dirigentes del PRO que intenta convencer al presidente Mauricio Macri de que las urgencias de la hora exigen un generoso acuerdo con los gobernadores peronistas, al punto de negociar las reelecciones en las provincias.
Rogelio Frigerio, Emilio Monzó y Nicolás Massot son los referentes del grupo que considera necesario llevar el diálogo con los jefes territoriales del PJ hasta el punto de máxima conveniencia para estos. La oferta sería canjear la gobernabilidad hasta el 10 de diciembre de 2019 por las reelecciones en las provincias de aquellos que quieran y puedan hacerlo (el cordobés Juan Schiaretti es uno de los que reúne estas condiciones).
El trío acuerdista prefiere designarse como aperturista, y encuentra resistencia entre los que, como Marcos Peña, entienden que no es tan trágica la situación como para quemar las naves de Cambiemos. Una maniobra como la sugerida empujaría al abismo la alianza del PRO con la UCR, cuyos dirigentes encontrarían aún menos incentivos para seguir en un corral sin futuro para ellos. Peña entiende que demasiado premio se llevarían los gobernadores con una negociación presupuestaria que coloque la mayor parte del ajuste en la Casa Rosada, liberando a los jefes locales de pagar costos políticos que deberían compartir, después de todo, porque no hay santos cuando se observa el pecado del déficit fiscal.
Massot comparte la idea sacrificial porque teme que una corrida más acelerada del dólar termine por cumplir los negros presagios que entusiasman a la oposición. Pero lo suyo no es sólo preocupación por el futuro colectivo; también piensa en su propio futuro.
El bahiense llegó a diputado nacional por Córdoba porque a tiempo cambió su domicilio por el de la ciudad de su antigua novia, la hija del ex intendente Germán Kammerath. El PRO tenía entonces la fuerza para incorporar prácticamente a un “extranjero” en la lista de Cambiemos, y así lo hizo. Massot, además, era tan desconocido que nadie lo rechazaba.
Pero nada de eso le quedó. Ni la novia, ya que se terminó por casar con otra joven.
Massot termina su mandato en la Cámara de Diputados en 2019, y debe moverse con habilidad si quiere volver a integrar una lista con muchos pretendientes. Para colmo, algunos desaciertos parlamentarios lo han perjudicado, dañando su imagen para los que comenzaron a conocerlo.
El diputado trata de maniobrar, de todos modos, en el territorio cordobés. En su diseño fraguó las fórmulas Mestre-Frizza y De Loredo-El Sukaria para la Gobernación y la Intendencia, respectivamente, pero ni siquiera todos los involucrados estarían feliz con eso. Muchos de ellos preferirían una bendición más poderosa.
El plan acuerdista, o aperturista, además, viene a desmentir cualquier otro que pretenda desplazar al peronismo del poder provincial, sueño que acunan los radicales desde hace dos décadas, y que recién ahora creen que realmente tienen chances de concretar.
Los precandidatos radicales con mayores posibilidades de alzarse con el título de retador del peronista Schiaretti son el intendente Ramón Mestre y el diputado nacional Mario Negri, mientras que también se subió al ring el alfonsinista Dante Rossi, quien en 2017 enfrentara en las internas de diputados nacionales a la lista del oficialismo de Cambiemos.



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