Festín opositor en el Concejo por traspiés de JPC

El oficialismo quedó expuesto ayer por la diferencia de criterio entre la autoridad del bloque y sus miembros, por las presuntas demoras del Ejecutivo municipal en cumplir el acuerdo con naranjitas y el nivel de ausentismo de Laura Sesma. Vamos y Fuerza de la Gente aprovecharon la ventaja.

Por Yanina Passero
[email protected]

Hacía tiempo que los ediles capitalinos no asistían a una sesión tan caliente como la de ayer. El homenaje al ex gobernador Eduardo César Angeloz, al cumplirse un año de su muerte, fue el único momento ausente de contrapuntos. Parecía que los alumnos de la escuela Juan XXIII observarían una “deliberación modelo” en el recinto del Concejo Deliberante. No fue así.
El bloque radical-macrista (Juntos por Córdoba) quedó expuesto ayer por las demoras del Ejecutivo municipal en cumplir con actas-acuerdo y las fracasadas mediaciones de un miembro del Cuerpo; por las diferencias de criterios entre la autoridad de la bancada oficialista y algunos de sus miembros; y, por último, las decisiones solitarias de otra integrante de la coalición Cambiemos.
Por supuesto, la oposición –en especial los bloques que apuntan al municipio en el 2019- supo usufructuar cada uno de los baches para recuperar la escena e imponer su agenda. El aprovechamiento de la ventaja no es nuevo. Recuérdese la denuncia de los oficialistas Laura Sesma y Abelardo Losano por presuntas irregularidades en la adjudicación del servicio de recolección sirvieron al resto de los núcleos para reinstalar un debate molesto para el intendente Ramón Mestre que, por cierto, ya estaba clausurado. Lo cierto es que hay indicios que la situación se irá profundizando con la apertura del calendario electoral y la necesidad de algunos concejales de exponer aún más sus individualidades.
El momento más tenso que se vivió en el edificio ubicado en Pasaje Comercio culminó con el desalojo de miembros de la Cooperativa de Naranjitas. El bloque Vamos se valió del presunto retraso del municipio en cumplir un acta acuerdo firmada por los trabajadores y el subsecretario de Políticas Sociales de la Municipalidad de Córdoba, Adrián Casati. Pidió el tratamiento sobre tablas de un viejo proyecto de la bancada para la definición de calles tarifadas, exclusivas para los cuidacoches. Claro que fue negado.
El concejal de Vamos, Santiago Gómez, pidió la preferencia de dos sesiones y votación nominal. El voto en contra de la mayoría oficialista no hizo más que exasperar a los naranjitas, quienes tras ser desalojados, incluyeron un descargo especial para Losano. El macrista se había ofrecido como mediador entre el Ejecutivo y la cooperativa de trabajadores.
Las miradas furtivas que lanzó el presidente del bloque Juntos por Córdoba, Lucas Balian, a su antecesor en el puesto, Lucas Cavallo, se hicieron evidentes cuando se trató el proyecto que declara la “preocupación por los hechos acontecidos en torno a la denuncia formulada contra el padre del ex secretario de Seguridad del Gobierno provincial (Diego Hak)”.
El proyecto no debía salir de la comisión de Legislación General, pero Cavallo insistió con su despacho para su tratamiento en el recinto. Pese a esto, Balian hizo gestiones con dirigentes de la oposición para desdramatizar la iniciativa meramente política, teniendo en cuenta que un funcionario municipal fue nombrado en los videos que terminaron con la renuncia del miembro del staff de Juan Schiaretti. Como era de esperarse, abundaron los reproches a la calidad de la gestión del secretario de Control y Fiscalización Municipal, José Olmos, y por elevación al titular Palacio 6 de Julio. “Las coimas en la noche”, fue el título del ataque de los rivales.
Fue el radical Héctor Carranza el responsable de desviar la atención y recuperar el foco en las responsabilidades de El Panal. “Sería muy grave que entre nosotros determináramos que es lo relevante que nos debe preocupar. Nada impide a los señores concejales preocuparse por los temas que entiendan pertinentes. Nos debemos preocupar porque avanza en los barrios la inseguridad. Este es un cuerpo deliberativo para que nos expresemos (…) Decimos lo que pensamos y votamos en consecuencia, no obligamos a nadie a votar”, fustigó el edil quien, junto con Cavallo, integran la dupla que mayores problemas trae a Balian en el control del normal funcionamiento del bloque.
Por último, el ausentismo de otra integrante de Cambiemos permitió ocupar el centro de la escena a Fuerza de la Gente. El concejal Masucci solicitó una cuestión de privilegio y pidió descuento de haberes para Sesma.
“En la sesión pasada la concejala Sesma solicitó no estar en la comisión de Cultura porque tiene un bloque unipersonal. La Carta Orgánica dice que los concejales cobramos una dieta y esa dieta es remuneración proporcional a las asistencias a comisiones y sesiones. Si no vamos a la comisión respectiva nos tienen que hacer un descuento por ley”, fundamentó el dirigente que responde a Olga Riutort.
La moción fue rechazada a pedido de Balian porque, haciendo honor al reproche de Massucci, Sesma no estaba en el recinto para defenderse. Lo hizo más tarde a través de un comunicado: “Se me cuestiona por renunciar a la Comisión de Cultura, al que dimití a fin de poder estudiar con mayor tiempo temas más importantes, siempre en cumpliendo del reglamento interno y debidamente justificado”.



1 Comentario

  1. El bloque Vamos se valió del presunto retraso del municipio en cumplir un acta acuerdo firmada por los trabajadores y el subsecretario de Políticas Sociales de la Municipalidad de Córdoba, Adrián Casati. Pidió el tratamiento sobre tablas de un viejo proyecto de la bancada para la definición de calles tarifadas, exclusivas para los cuidacoches. Claro que fue negado.

    No fue «presunto». Fue un retraso real y concreto. No fue «presunto»

    El bloque VAMOS, una vez más, en defensa de los que menos tienen, de los desprotegidos.

Dejar respuesta