Lábaque se desmarca de remoción de jueza de faltas

El proyecto oficialista para la destitución de Myriam Birn podría volver a comisión. El viceintendente pidió tiempo para profundizar el debate.

Por Yanina Passero
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Día tras día, se intensifica el aroma a campaña preelectoral en el Concejo Deliberante. Es natural. En un semillero de aspirantes a la intendencia municipal se viven con intensidad los meses previos a la negociación de las listas. Algunos ediles resuelven levantar el perfil con proyectos legislativos (algunos pocos), otros apelan a la rosca política (la mayoría) y los mejores posicionados apelan a la cautela extrema.
El macrismo cordobés parece que entendió que su gran batalla será lograr recalar en el Palacio 6 de Julio si, como se sospecha, la fórmula provincial la encabeza un radical. Se explica así por qué varios ediles salieron a desmarcarse de algunas decisiones del radical Ramón Mestre.
En el extremo se ubica el concejal del PRO, Abelardo Losano, quien apretó una llaga abierta de la gestión municipal como lo es la licitación y adjudicación de la basura. El contador que se encontró entre los primeros en lanzar su precandidatura municipal, pagó caro su necesidad de levantar perfil con la pérdida de la vicepresidencia del bloque y su autonomía legislativa al estar ahora atado de pies y manos por decisión de su partido.
También por coherencia partidaria, en la sesión ordinaria de la semana pasada, los tres concejales macristas votaron en contra de una iniciativa promovida por el radical Héctor Carranza. Losano, Aníbal de Seta y María Eugenia Terre rechazaron el proyecto de adhesión que insta a la Ejecutivo municipal a “realizar todas las actividades necesarias para que la Municipalidad reciba el monto correspondiente de coparticipación impositiva”. La fractura de Cambiemos en la Legislatura en el tratamiento del Pacto Provincia-municipios se repitió en el recinto capitalino.
El tercer ejemplo lo aporta el viceintendente Felipe Lábaque quien pidió que se profundice el debate abierto por el pedido de remoción de la jueza administrativa de faltas, Myriam Birn, responsable del Juzgado Nº8. El titular del Concejo sugirió análisis en profundidad y ampliar la exposición de expertos en derecho constitucional para zanjar una discusión de bibliotecas: ¿un funcionario judicial debe ser removido con los votos de la mayoría simple o con dos tercios de los presentes?
El mestrismo considera que con 16 voluntades es suficiente para sustanciar un pedido ordenado por el Administrador General de la Justicia administrativa municipal de faltas, Ramón Ortega. La oposición entiende que si un juez es nombrado con mayoría agravada, el cese de su vínculo debería producirse con la misma fórmula.
Ya pasaron por el recinto distintos especialistas. José Palazzo se pronunció en sintonía con el mestrismo; en cambio, Jorge Gentile y Guillermo Barrera Buteler, se inclinaron por la destitución con los dos tercios de los votos. Aún resta pasar por el recinto Antonio María Hernández para opinar sobre el artículo 101 de la Carta Orgánica –que establece el nombramiento de jueces con el acuerdo de los dos tercios de los ediles presentes- y el 102 que habla sobre la remoción, pero sin mayores especificaciones.
Lábaque pidió tiempo y el proyecto de destitución de la jueza Birn podría volver a la comisión de Legislación General si se logra el acuerdo en la reunión de Labor Parlamentaria de hoy. De esta manera, el también presidente de Atenas y firme interesado en suceder a Mestre en el 2019, dilata una “sentencia” motivada por el mestrismo, evita roces con el Suoem y comienza a imprimirle un carácter propio al manejo del Concejo, necesario para comenzar a instalarse como un potencial sucesor dentro de Cambiemos.
Cabe recordar que el proceso administrativo a Birn fue iniciado por Ortega por mora judicial. Sospechando intencionalidad política, el bloque Vamos pidió referencias comparativas para conocer si las 1.300 causas preferencias con retraso eran una cifra lo suficientemente alta en relación con sus colegas. No obtuvieron respuestas.
Por lo bajo, circula la versión que Birn se ganó la antipatía del funcionario municipal porque quedó como su principal sospechosa apenas trascendió la multa labrada por conducir alcoholizado en un control de barrio Villa Belgrano. Otras versiones menos caústicas, hablan de compromisos políticos con otra postulante para el Juzgado Nº8.
La dilación previene, también, una reacción judicial y enemistades injustificadas con el Suoem. Félix López Amaya, abogado de Birn, también del ex secretario general del gremialista Rubén Daniele, ya tiene listo un recurso de amparo para presentar apenas se apruebe el proyecto, inicialmente pautado para este jueves antes del requerimiento de Lábaque. La jueza había denunciado persecución por sus vínculos con el sindicato municipal, blanco de Mestre, ya que integra la Comisión de Equidad de Género.



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