Volver en las redes

La cantante de culto Q Lazzarus, de la que no se tenían noticias desde 1996 (incluso en Wikipedia se duda si está viva o muerta), habría reaparecido momentáneamente en Twitter, al responder a uno de sus fanáticos, que se preguntaba si alguien tenía alguna noticia sobre su paradero.

Por J.C. Maraddón
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Q-LazzarusEn esta época en que las luminarias del espectáculo se esfuerzan por mostrar hasta los aspectos más íntimos de su vida privada, parece increíble la historia de que alguien que fue conocido hace treinta años, se haya borrado del mapa a mediados de los noventa y, desde entonces, nadie haya vuelto a conocer su paradero. Redes sociales, teléfonos móviles y mensajería instantánea se complementan en la actualidad para mantenernos comunicados pero, al mismo tiempo, traslucen a cada segundo dónde estamos, qué sentimos, quién nos acompaña y muchos otros detalles que impiden mantener ocultos los rastros de nuestras actividades cotidianas.
Quizás, la misteriosa cantante Q Lazzarus acertó en el momento en que resolvió desaparecer del ambiente musical para retornar al anonimato. Porque la última vez que se la vio en público fue en 1996, justo en el lapso en que internet empezaba a expandir su reinado y, por añadidura, a revelar todo de todos. En aquel momento, la información todavía circulaba de manera predominante sobre soportes impresos, por lo que padecía de una finitud que le impedía abarcar el universo entero. Y ahora que la web subsume todo el conocimiento, resulta imposible entender que siga habiendo dudas sobre la existencia de alguien.
Si se busca en Wikipedia la entrada correspondiente a Q Lazzarus, se leerá que “es o fue una cantante estadounidense”. Es decir que ni allí están seguros de lo que pasó con esta artista cuyo origen es tan fortuito como legendario. Mientras se iniciaba en la música, ella se desempeñaba como taxista. Y justo vino a subir a su móvil el director de cine Jonathan Demme, quien le preguntó qué era esa música que estaban escuchando. La conductora le respondió que era el demo de un tema compuesto y grabado por ella misma junto a unos amigos. Y Demme flasheó.
La canción, llamada “The Candle Goes Away”, fue incluida por el cineasta neoyorquino en la banda de sonido de su película “Totalmente salvaje”, de 1986, en el comienzo de una sociedad artística que se prolongó hasta bien entrados los años noventa. En el filme de Jonathan Demme “Casada con la mafia”, estrenado en 1988, aparecía el tema “Goodbye Horses”, que sería la canción de culto más festejada del reducido repertorio de Q Lazzarus, y el tema favorito del mismo Demme, que volvería a utilizarlo en una inolvidable escena de la multipremiada “El silencio de los inocentes”, de 1991.
Aunque nunca trascendió más allá de una elite que la admiraba, desde ese momento la estrella de Q Lazzarus empezó a apagarse, hasta que cinco años después se la tragó la tierra. Desde entonces, los más pesimistas alimentaron la versión de que la vocalista de timbre lúgubre y aspecto bizarro había sido asesinada. Y su mito se empezó a agigantar hasta que en esas redes sociales que todo lo averiguan, ante un tweet de un usuario que se preguntaba si se sabía algo de Q Lazzarus, hubo una respuesta insólita. Alguien que decía ser la desaparecida cantante, aseguraba estar viva, aunque retirada de la música.
Después de aclarar que actualmente era chofer de colectivos y que no tenía ninguna intención de volver a hacer música, la supuesta Q Lazzarus eliminó su perfil en Twitter, aunque antes de hacerlo le dejó su teléfono por mensaje directo al fan que la estaba buscando. En estos días, los foros habitados por sus (no muy numerosos) admiradores están que arden. De ser realmente la artista quien se expresó en las redes, su trayectoria ha dibujado un círculo perfecto: empezó manejando un taxi, se hizo conocida con su música y terminó conduciendo un autobús. Lástima que Jonathan Demme falleció el año pasado, porque seguramente se hubiera hecho un picnic filmando su biografía.