Intervención fallida: Kiener fabrica candidata para UTA local

El secretario del Interior del gremio de los choferes a nivel nacional no descartó que sea una mujer la que lidere la seccional cordobesa hasta 2024.

Por Yanina Passero
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utaEl interventor del gremio de los choferes, Jorge Kiener, piensa en un golpe de efecto a tono con las luchas contemporáneas. Por primera vez, los trabajadores del transporte de la ciudad podrían estar representados por una mujer, según reconocía anoche a este medio el también secretario del interior de UTA nacional. Dos ex empleadas de Tamse se encuentran entre las opciones, según los primeros trascendidos.
Una de las trabajadoras despedidas después del salvaje paro de junio de 2017 encabeza las preferencias de la mano derecha del mandamás de UTA, Roberto Fernández. Se trata de Carla Esteban, ex trolebusera recontratada por Ersa y, desde hace un mes, flamante delegada de la transportista correntina. Se suma a los apuntes de Kiener, Nora Villafañe. Como su compañera de terna, inició su experiencia en el sistema de transporte en la estatal Tamse y, hasta la fecha, se desempeña como administrativa en Autobuses Córdoba.
Ambas, son calificadas por sus pares como mujeres de carácter fuerte, trabajadoras y orgánicas. El último término resume decorosamente lo que para muchos -en un gremio caracterizado por su irreverencia contra la central nacional- no puede definirse como una cualidad, esto es, colaboradoras de explícita lealtad a Fernández y sus adalides.
UTA Nacional dio sobradas muestras de que iba en serio su plan para refundar la seccional intervenida desde 2016, apenas Fernández autorizó la remoción de Ricardo Salerno y su comisión directiva. El fracaso que experimentó el también interventor Luis Arcando no hizo más que radicalizar el proyecto de saneamiento.
La confianza en el peso de la injerencia de la central le jugó una mala pasada cuando las elecciones de delegados que habilitó en 2017 terminaron con un resultado adverso a los planes de su jefe Fernández: en Tamse y Aucor triunfaron delegados que, en menos de un mes, mordieron la mano de los interventores. El ansia de protagonismo de los nuevos dirigentes de UTA Córdoba se impuso sobre el voto de confianza entregado y lideraron en junio del año pasado uno de los paros más salvajes de los que se tenga registro en la historia del transporte. Durante nueve días consecutivos los pasajeros estuvieron a pie, sin contar el festival de asambleas previas.
UTA Nacional entendió, tarde, que debía renovar al extremo la estructura política de UTA Córdoba. Hace 40 días expulsó a delegados, llamó a elecciones por empresa con lista única y, de no mediar imprevistos, Kiener piensa sorprender con la designación de la primera secretaria general de UTA Córdoba. Los interventores tienen necesidades políticas y la elección de la cabeza de la seccional no puede analizarse en términos de perspectiva de género.
El desarme total de los cuadros políticos, fruto de mala praxis de los interventores, obliga ahora a Kiener a fabricar una candidatura. Los colaboradores de la junta normalizadora de Córdoba fueron descartados, entre ellos quien había asumido un rol de liderazgo local, Gustavo Gigena. Al ex delegado le ofrecieron el renglón número dos de la boleta, puesto que rechazó. Tampoco, permitió la inscripción de listas opositoras pese a que un ex delegado, Claudio Tórtolo, hizo las gestiones para batallar en los comicios del 19 de octubre.
El lote de descontentos se ampliará cuando UTA Nacional informe los 550 candidatos que tendrá en todo el territorio. Para Córdoba, hizo firmar 55 hojas de candidaturas en blanco para 43 puestos. Una cuota de riesgo que, por las experiencias pasadas y recientes, los alfiles de Fernández no deberían dejar librada al azar.
En UTA Córdoba late fuerte el gen de la atomización y son más que menos los dirigentes que albergan un sueño separatista con la entidad madre, pero los nuevos comicios de los choferes en la ciudad arrancan marcados por la desconfianza de los interventores hacia los pocos dirigentes que quedan en carrera. Parece que la “purga” en la filial de los conductores cordobeses concentró el 100% de la atención de la intervención y, hasta anoche, los responsables del armado de listas se mostraban proclives a ungir a un candidato muleto.