Boca y su arena política: Riquelme, Angelici y Tévez

En 2019 hay elecciones en el club y desde el oficialismo apuntan a permanecer en el gobierno con algunos ídolos en escena que pueden entorpecer los planes. Román de opositor, el “Apache” como aliado útil y Maradona como detractor natural. Se viene una novela imperdible.

Por Federico Jelic

“Román 2019”, rezaba el escrito en una pared pintada con pintura azul en aerosol en las inmediaciones de la cancha de Boca Juniors, como preludio del clima electoral que vive el xeneize a pesar de ser el bicampeón del fútbol Argentino. El ídolo Juan Román Riquelme hace rato viene insistiendo con la intención de meter sus influencias y conocimientos en el club, con aspiraciones reales de ser presidente, situación que inquieta un poco al hombre más poderoso de AFA y la Superliga: el omnímodo Daniel Angelici.
El actual mandatario de la entidad de la Ribera también es vice del fútbol argentino y es verdad de Perogrullo sus ambiciones de llegar a ocupar un lugar preponderante en la mesa ejecutiva de CONMEBOL, con FIFA a la vista como meta final. Y conociendo sus habilidades, nadie duda que podría cumplir su cometido. “Lo que se propone, lo consigue”, comentan sus allegados, sobre el “Tano”.
El tema es que en Boca la palabra de Riquelme es más que sagrada. Entonces, mientras suma adeptos y endulza oídos con su particular lengua filosa, Angelici sabe que tiene un contrincante de fuste en las próximas elecciones. Y para colmo, como para sumar más ingredientes en las agitadas aguas políticas, aparece Carlos Tévez (¿oficialista?) y Diego Maradona (opositor por naturaleza) para darle más picante y polémica al contexto de una institución que no encuentra paz a pesar de estar más de 600 días punteros en el torneo doméstico y con chances reales de sumar otra Copa Libertadores de América. Los comicios son en diciembre de 2019 pero la perinola de la suerte ya comenzó a girar.

Aparece Riquelme
Dicho sea de paso, Angelici fue quien concretó la salida de Riquelme del club al no renovarle su vínculo contractual y por no ofrecerle un retiro digno dentro de los colores que lo llevaron a la gloria. Y viceversa. Por eso hay hinchas de Boca que no le perdonan al “Tano” esa apostasía “riquelmeana”, aunque lo mismo pudo mantener su imagen en base a títulos, conformando ahora un plantel millonario y con una jerarquía inusitada en el fútbol argentino. Los apellidos que tiene Boca son para ganar dos torneos en simultáneo.
Riquelme no se muestra del todo convencido en agarrar las riendas de la entidad. Siguen siendo habituales sus férreas críticas y hasta parece que todo se trata de un plan revanchista solo para incomodar a Angelici. Pero hasta ahora no hubo pronunciamientos oficiales de su parte.
“Cuando decida lo qué quiera ser, voy a ser yo el que se lo diga a los hinchas de Boca, no quiero que nadie diga algo o afirme que no haya salido de mi boca”, fueron las palabras de Román cada vez que se lo consultó sobre el tema.
¿Algún indicio más? Su partido despedida piensa llevarlo a cabo en junio de 2019, cuando el mapa político del club (con sus candidatos a la vista) ya esté resuelto. No quiere que su último partido en la Bombonera se transforme en un acto político. Pero en una de esas…
“El día que pierda una encuesta es porque la compraron”, fue lo último que se escuchó de Riquelme hace ya tres meses, dando a entender que a nivel de popularidad sigue en lo más alto del paladar del socio xeneize. “El día que quiera estar en el club es porque siento que estoy preparado y porque estoy convencido que lo voy a hacer bien”, concluyó su mensaje político en mayo, mirando a Casa Rosada, con las manos en las orejas buscando ser escuchado, como hizo en aquel recordado clásico ante River, después de convertir el gol de cabeza de rebote en un penal, corriendo hasta la línea de cal y pararse al frente de los palcos de la Bombonera, haciendo el ”Topo Gigio”, como buscó justificarse después, con claro destinatario a Macri. En ese entonces, era presidente de Boca y ya sufría sus reclamos con respaldos populares.

Tévez también
Lo confesó en el programa de Susana Giménez, en el pico de rating de la noche. Muy cercano a Daniel Angelici desde su regreso de Europa, Carlos Tevez también se sumó al contexto político. Frente a la diva de la televisión argentina, reiteró un viejo anhelo: “El día de mañana me gustaría ser presidente de Boca, pero me gustaría estar preparado si me decido a hacerlo. Yo amo al club, entonces voy a hacer todo para ayudarlo. No me perdonaría ser presidente y no estar preparado para manejarlo”. En el marco de esa nota, recorrió Fuerte Apache, en una imagen que fue traducida como la que repiten los políticos en campaña electoral. El jugador del pueblo visitando al pueblo. Un aliado útil del oficialismo.
Parece ser una estrategia de Angelici, buscando dividir las aguas entre los dos ídolos contemporáneos de Boca en el nuevo milenio. El actual mandatario fue quien lo repatrió y parece que en señal de gentileza, Tévez oficiará de tótem para convencer voluntades y para que no se disparen los votos hacia la trinchera de Riquelme y la oposición.



Maradona a escena
Diego Maradona siempre fue opositor a Macri tanto en Boca como a nivel nacional, donde tiene marcada su pertenencia al kirchnerismo. Por eso es que salió al cruce de Tévez en sus últimas declaraciones públicas: “Lo veo muy macrista, muy boludo a Carlitos. Si es macrista, ya no es más el Jugador del Pueblo. Si me dice que es el de siempre, el que yo conozco, lo voy a seguir bancando, como hice hasta ahora”, afirmó. “No hablé con él todavía desde que volví a la Argentina, lo tengo que ir a ver, quiero ir a comer un asado porque se lo prometí. Así que espero verlo como siempre, no macrista, porque si no”…
El estatuto no le permite a Angelici presentarse a los escrutinios ya que lleva dos mandatos consecutivos, por lo que en diciembre del año que viene deberá dejar su investidura.
El único candidato que se mostró antes de las elecciones pasadas fue con Víctor Santa María, en un homenaje que le realizaron al Maradona. El dirigente sindical había formado una alianza con José Beraldi, y habían empezado a sondear apellidos famosos, como el del periodista Mario Pergollini y hasta el del ex actor y actual productor Adrián Suar. Se estipulan que en estas elecciones habrá récord de posibles votantes, con una masa habilitada para sufragar de casi 30 mil socios.
El oficialismo de la mano de Angelici ya comenzó a moldear el candidato para 2019: Christian Gribaudo, actual Secretario General, quien tiene a cargo el día a día de Boca. Hombre fuerte en la Provincia de Buenos Aires, Gribaudo fue ganando visibilidad en los últimos meses e incluso participó de la presentación de refuerzos en Estados Unidos y del encuentro con el presidente del Barcelona en la visita a España.
Angelici fuera del mapa, Riquelme que mete palos en la rueda popular, Tévez que sale a la palestra y Maradona ensuciando el tablero de juego. Nunca antes Boca tuvo tantos ídolos en pugna en la arena política del club. Comenzó la campaña y el trabajo sucio también.