Nazario cuida “plan De la Sota”: firma proyecto con los K

La diputada apoyó una iniciativa de Gabriela Estévez, suscrita también por Pablo Carro. Lo que llamó la atención no es el contenido del proyecto que busca declarar patrimonio cultural la Fiesta de la Virgen de Urkupiña de Villa El Libertador, sino el momento político en que aparecen las tres firmas juntas.



Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

Pese a la bomba que detonó en el corazón del kirchnerismo generando un escándalo en el sistema político y empresarial argentino que aún no se puede dimensionar, el ex gobernador José Manuel de la Sota parece decidido a seguir adelante con su plan de fortalecimiento político de cara a las presidenciales del 2019. Al menos así lo demostró la semana pasada cuando, en pleno “cuadernazo” de las coimas K, se dejó ver con el diputado Facundo Moyano, hijo del líder de camioneros que días antes había sellado la paz, después de años de distanciamiento político, con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El ex mandatario provincial tiene un objetivo fijo y trabaja en ello: quiere ser candidato a presidente de la Nación, sueña con ponerle fin a la era macrista y con convertirse en el hombre que pueda ligar todas las versiones que hoy conviven bajo el gran paraguas que es el justicialismo nacional.

Para ello, aprendido de la experiencia que le dejó el 2015 cuando debió bajarse de la escena nacional tras perder la interna frente a Sergio Massa, el cordobés tiene en claro que para subirse a esa carrera debe jugar fuerte en Buenos Aires. El principal distrito electoral del país y donde se cocina el menú del peronismo nacional, es el desafío que tiene por delante.
Por eso, desde hace algunos meses, De la Sota comenzó a caminar el Conurbano y a tocar algunas puertas claves para penetrar allí como son los intendentes bonaerenses. La mayoría de ellos, kirchneristas. Al menos por ahora, la construcción política sobre ese carril sigue adelante.
Mientras tanto, esta semana el ex gobernador fue noticia nacional tras conocerse la confirmación de su separación con la diputada nacional por Córdoba, Adriana Nazario, con quien estaba en pareja desde hace más de una década.
Si bien la información pertenece a su órbita privada, por tratarse de una pareja pública la noticia se replicó desde la sección “política” de los portales.
Pero además tomó relevancia porque, en cierta manera, la ruptura sentimental generó algunas perspicacias políticas dentro del peronismo, sobre todo considerando el antecedente que sentó en el escenario local su anterior separación con la dirigente Olga Riutort.
La duda sembrada ahora es si, pese al distanciamiento sentimental, Nazario seguirá siendo leal al proyecto político que la tiene como representante del delasotismo en Diputados, donde el año pasado, en plena discusión por la reforma previsional, decidió desmarcarse del bloque schiarettista -Córdoba Federal- que comanda el vicegobernador en uso de licencia, Martín Llaryora.
Dentro del espacio están convencidos que la disolución de la pareja no provocará secuelas políticas. Sobre esa tesis ubican la decisión de la diputada Nazario de acompañar, justo en este momento, con su firma un proyecto de ley presentado por el cristinismo cordobés.
Siguiendo con la idea de trabar acuerdos con los K, la riocuartense rubricó una iniciativa impulsada por la diputada Gabriela Estévez que, por su carácter cultural, fue extendida hacia el resto de los parlamentarios por Córdoba. Sin embargo, recogió la adhesión de la delasotista y del otro legislador nacional K, Pablo Carro.
Con esas tres firmas se presentó en la Cámara Baja la iniciativa que propone declarar a la Fiesta de la Virgen de Urkupiña de Villa El Libertador, patrimonio cultural.
Lógicamente lo que llamó la atención no es el contenido en sí mismo del proyecto de ley que busca poner de relieve una de las fiestas más importantes que se desarrolla en la ciudad de Córdoba, sino el momento político en que aparecen los tres nombres juntos.
Al menos públicamente, no trascendieron tantos proyectos nacionales que puedan estar impulsados justamente por el kirchnerismo cordobés y delasotismo.
Vale recordar que a comienzos de año, la diputada Estévez se mostró en una foto con la hija del ex gobernador, la concejala Natalia De la Sota, anticipando de alguna manera un acercamiento político entre los dos sectores, en otrora antagónicos, que luego fue refrendado cuando se conoció que el propio De la Sota mantuvo un encuentro con el hijo de la ex presidenta, Máximo Kirchner.



2 Comentarios

  1. RATAS D LAS KLOAKAS, Q ESTAN COMIENDO SUS PROPIOS DESHECHOS…LA NUEVA POLITICA PERONCHA, CN LOS SAQUEADORES DL PAÍS….TE VA A IR BIEN NUEVAMENTE…QUINCHO BARRLETE…NO SABES Q HACER PARA FIGURAR, NO ?…OLVIDATE Q CBA TE VA A APOYAR…A CUALQUIERA, MENOS A VOS CN LOS KLOAKAS.

  2. ¡Jua,Jua! Que farsantes. Resulta que AHORA SON DEVOTOS DE LA VIRGEN DE URKUPIÑA. ¿Pensarán que la gente se olvide que ESTEVEZ Y CARRO VOTARON EN FAVOR DE LA LEY DEL ABORTO? Al final terminan siendo tan HIPOCRITAS como cuando emiten criticas contra la Iglesia Católica. ¿Se dejarán USAR los “FELIGRESES” por estos oportunistas, disfrazados de “preocupados por las creencias populares”? Lo de Nazario no tiene nombre, evidentemente, està buscando un palenque ande rascarse, ahora que no està mas con “EL HOMBRE”. ¿Porqué no se dedica a buscar algún “cuaderno” en Río Cuarto que devele lo que pasó con Nora Dalmasso? Esa si sería una “bomba” que le daría algo de prestigio que no tiene por si misma.

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