Sombrío panorama para segundo semestre en la UNC

El gobierno nacional “mejoró” su oferta pasando del 15% al 15,8%. Por la dureza de la postura del Ministerio de Educación y la alta adhesión a la protesta, probablemente en progresión para las próximas semanas, surgen presagios muy sombríos para el destino académico del segundo semestre del año en curso.



Por Gabriel Osman

Los pronósticos para las actividades académicas en la UNC en el segundo semestre son, por lo menos, sombrías, según los resultados del encuentro que ayer mantuvieron el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, y las centrales gremiales, entre ellas, la Conadu, a la que reporta el gremio local, Adiuc.
El secretario general de Adiuc, Javier Blanco, informó que la “oferta superadora” que el ministro acercó a los negociadores es pasar del 15% de aumento propuesto en mayo, al 15,8%, con la promesa no garantizada de una reapertura de las negociaciones en octubre.
La expresión “oferta superadora” utilizada por Blanco es una frase piadosamente irónica. Es que mejora en apenas un 0,8% a la ofrecida y rechazada in límine en mayo. No bien terminó esta fallida negociación sobrevino la estampida cambiaria y el desajuste de todas las variables de la macroeconomía, entre ellas la hoy irrisoria previsión presupuestaria de la Nación para 2018 que estimaba la inflación, precisamente, en el 15%.
El propio gobierno nacional ya dio por “prescripta” esta pauta y los cálculos del organismo del INDEC dan un acumulado inflacionario para el primer semestre (al 30 de junio) del 16%. Esta oferta -o la “corregida” (0,8% adicional)- no es otra cosa que una importante contracción de los sueldos para la educación superior, la palanca para promover el ascenso social en el discurso macrista.
Como no se había visto en más de 20 años, la primera semana del paro por tiempo indeterminado lanzado por las centrales sindicales de los docentes universitarios tuvo una adhesión récord, del que no quedó exenta ninguna de las 15 unidades académicas. Con diferentes porcentajes, todas fueron impactadas por el paro: del 10% de adhesión en Famaf e Ingeniería, al 100% en Artes y Ciencias Sociales, pasando por un 70% en Odontología.
Por la dureza de la postura del Ministerio de Educación y la alta adhesión a la protesta, probablemente en progresión para las próximas semanas, surgen presagios muy sombríos para el destino académico del segundo semestre del año en curso.
Anoche a última hora surgieron otras versiones, de las cuales dio cuenta pública Blanco luego de una conversación telefónica con el rector Hugo Juri. Estas versiones consignan que la oferta es del 10,8%, que saldaría el tramo de negociación de marzo a julio, y que luego se reabriría la paritaria, pero sin fecha. En definitiva, diferencias mínimas, por lo que la Conadu llamaría a continuar con la medida de fuerza luego del 18 de agosto.
No docentes, la otra pata del conflicto
El otro gremio universitario es el de los no docentes, que en Córdoba se llama Gremial San Martín y que a nivel nacional está nucleado en FATUN, la única central nacional. El dato es muy importante si se tiene en cuenta que los docentes están desperdigados en cuatro centrales: Conadu (a la que está adherida la Adiuc), Conadu Histórica, Fedun y Fagdut (docentes de la UTN). Esta dispersión licúa, obviamente, potencia en sus reclamos, en contraposición con el entornamiento en una central única de los no docentes.
Este mayor poder de negociación que tienen los no docentes no es una novedad: en la UNC, son un tercio de los docentes, pero la Gremial San Martín es el sindicato más poderoso. Al margen de que el aumento nominal en discusión es el mismo, el 15,8%, hay matices en estas y, en general, en todas las negociaciones, a favor de los no docentes.
En la paritaria de mayo último, por ejemplo, los no docentes lograron ventajas adicionales: se acordaron sumas fijas de $ 2.000 a $ 3.500 para las últimas tres categorías, y de medio a un punto por año de antigüedad para las cuatro categorías superiores.



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