Gesto de UPC: Caserio en el lanzamiento de Pichetto

El senador nacional estuvo en el acto realizado en la ciudad de La Plata. El rionegrino planteó diferenciarse de los sectores kirchneristas y concurrir con una fórmula propia a las elecciones de 2019. Elogios a Schiaretti.



Por Salvador Santos

El peronismo federal encara una etapa de definiciones. Luego de un proceso de acumulación y ordenamiento de sus activos políticos, necesita una figura que lo suba al ring de la disputa electoral. Miguel Ángel Pichetto picó en punta y se ofreció como candidato.
El acto realizado en un teatro platense estuvo cargado de mensajes tácitos. Que se haya realizado en la capital de la provincia de Buenos Aires, bastión electoral del kirchnerismo, pareciera ser una señal hacia quienes plantean la posibilidad de un acuerdo con los seguidores de la ex presidenta.
“El debate de este tiempo es por la identidad. La propuesta ideológica, aunque parezca difícil en el 2018, no tiene nada que ver con alianzas ligadas al viejo Partido Comunista, al trotskismo, o los que piensan que rompiendo todo existe la posibilidad de volver al poder. No somos esa izquierda”, lanzó el jefe de la bancada peronista en el Senado de la Nación. “Queremos diferenciarnos de Unidad Ciudadana”, agregó por si quedaban dudas de los destinatarios de análisis.
La apuesta del principal estratega del peronismo federal fue concentrar al mayor número de dirigentes bonaerenses dispuestos a enfrentar al kirchnerismo. La audiencia estuvo formada, en su mayoría, por referentes de esa provincia procedentes del massismo y el randazzismo. El diputado nacional Diego Bossio se colocó en primera fila.
Otro de los objetivos tácticos de Pichetto es afianzar la fusión del Frente Renovador en un espacio político que deje atrás el eclecticismo político que supo instalar Sergio Massa y se reconzca en la tradición peronista.
“Nosotros no somos la avenida del medio. No somos una alternativa híbrida sin rumbo y sin corazón. Nosotros somos el futuro, el proyecto político nacional para recuperar la Argentina, salir de la lógica del ajuste, incrementar la demanda interna, el consumo y una política proactiva de creación de empleo” afirmó el rionegrino en clara referencia a lo que fue, en su momento, el lema del massismo.
Pichetto intenta convencer al tigrense de encabezar la fórmula del PJ Federal para la gobernación bonaerense. Según sus cálculos, la candidatura local de Massa es necesaria para pelear al kirchnerismo el territorio que, a priori, parece más complicado y aportar un caudal digno de votos al binomio nacional del espacio.
Por otro lado, el jefe de los senadores peronistas tuvo un mensaje hacia sus compañeros de ruta del justicialismo federal. Los instó a comprometerse con el espacio y a animarse a dar la pelea nacional. Tuvo párrafos elogiosos para los gobernadores Juan Manuel Urtubey (Salta), Sergio Uñac (San Juan) y en particular para Juan Schiaretti.
Uno de los temores principales de los armadores del sector es que los dirigentes provinciales privilegien el objetivo de mantener la hegemonía en sus propios territorios y le saquen el cuerpo a la pelea nacional. “Estoy convencido de que, como decía el general Bonaparte, lo que se necesita para lograr un objetivo es audacia en primer lugar, audacia en segundo lugar, audacia en tercer lugar y en cuarto lugar una propuesta” afirmó en ese sentido.
En relación a eso, Pichetto se mostró rodeado de sus principales aliados en la bancada peronista en la cámara alta. El chubutense Alfredo Luenzo,el correntino Carlos Espínola y Rodolfo Urtubey, hermano del gobernador de Salta y también pre candidato presidencial, aportaron el componente federal a la concurrencia.
Además, el senador cordobés Carlos Caserio se llegó hasta la ciudad de las diagonales para apoyar a Pichetto. El presidente del justicialismo cordobés es el segundo al mando de la bancada y es el principal operador de Juan Schiaretti en lo que hace al armado nacional.
La presencia de Caserio tiene un voltaje político propio. Implica el aval del peronismo cordobés a la principal definición política de Pichetto: la voladura de todos los puentes con el kirchnerismo y la apuesta a un escenario electoral dividido en tercios. Todo lo contrario a lo que plantea José Manuel De la Sota.
Si bien Caserio había expuesto que prefería que un gobernador encabece la fórmula presidencial del peronismo, el apoyo a la jugada de Pichetto tiene que ver con la adhesión a esta tesis política. El escándalo de los cuadernos parece darles la razón.
“Va a estar Cambiemos, que seguramente presentará la candidatura del presidente; Unidad Ciudadana, que va a encabezar a la expresidenta y estará el Peronismo Federal, con candidaturas también muy importantes, en un esquema en el que habrá ballottage. Difícilmente alguna de las fuerzas pueda ganar en la primera vuelta” fue la conclusión de Pichetto. Queda saber si él será quien encarne ese espacio o si habrá una competencia interna en el espacio.



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