Electroingeniería, las detenciones y el impacto de la crisis

La reunión anual de la Cámara Argentina de Comercio sintió el impacto de las detenciones masivas por las coimas por la obra pública.



Por Gabriela Origlia

“Denunciemos al que afana; que vayan todos presos. Cuando les pidan una cometa, denuncien”. Así arrancó Guillermo Dietrich (padre), vicepresidente de la Cámara Argentina de Comercio el seminario anual realizado en Córdoba. El reclamo coincidió con la detención de 12 empresarios y exfuncionarios por el escándalo de las coimas por parte de empresas contratistas del Estado durante el kirchnerismo. El tema, por supuesto, encabezó las conversaciones en los pasillos del hotel donde se hizo la convención.
En ese mismo ámbito fue que el intendente Ramón Mestre dijo que se dio un paso importante en la lucha contra la corrupción. “Que caigan todos los que deban caer en la Argentina y en nuestra Córdoba”.
Dietrich –padre del ministro nacional de Transporte- enfatizó que la Argentina “no tiene moneda; por lo que no hay devaluaciones” y pidió a los gobernantes que no les reclamen más a losEstado sabe bien qué transformación tiene que hacer y tiene la oportunidad de pasar a la historia ejecutándola”.
Junto con Darío Brasca, presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba, ratificaron que el sector paga una alta presión impositiva; que hay “falta de previsibilidad” y que los costos laborales son significativos lo que entorpece la contratación de empleados. “La transformación de la competitividad debe ser de shock”, dijo Dietrich.
En la jornada el economista Juan Carlos de Pablo apuntó como la “mejor noticia” de los últimos tres meses que el presidente Mauricio Macri acusó “el impacto” de la crisis. Fiel a su estilo irónico, señaló que (Nicolás Caputo) le dijo que era creciente el riesgo de que los tenedores de bonos argentinos directamente salieran a venderlos. “Vamos al FMI”, fue la reacción.
“Caputo demostró ser eficaz como bombero; veremos cómo se avanza en el resto. Si hay una nueva corrida del dólar sabemos que Caputo es mejor que (Federico) Sturzzeneger”, graficó y condicionó a “cuán asustados” estén los dirigentes cómo seguirá la agenda económica.
De Pablo admitió que es poco optimista respecto de la reforma fiscal. “Los contribuyentes somos un grupo mal organizado mientras que los beneficiarios del gasto están bien organizados y son muchos. No me hago ninguna ilusión». Como vienen planteando algunos de sus colegas, admitió que todavía no se puede proyectar el impacto real de la crisis en la actividad y definió que las negociaciones de la Nación con los gobernadores y con los diferentes sectores no pueden ser individuales “porque los más afectados quedan con sed de venganza; tiene que ser todo junto. La política económica es una unidad. Hay que acordar y anunciar”.
De Pablo coincidió en que los gobernadores deben comprometerse a hacer cambios después de lograr que el transporte y los servicios del área metropolitana pasen a ser responsabilidad de esas jurisdicciones. “La negociación del ajuste fiscal debe ser durísima; si hay sonrisas es porque todavía no empezaron a laburar. Después de las reuniones deben salir con la camisa afuera y no a los saluditos”.
El consultor Guillermo Oliveto, experto en consumo, reconoció que habrá más perdedores que ganadores por la crisis, pero que hay sectores –como el turismo- que podrán sacar ventaja. En esa línea, subrayó que las claves son precio, precisión (cada segmento varía y hay que distinguir las estrategias) y proacción (hay que salir a buscar a los consumidores).
Describió que el traslado a precios de la devaluación y suba de costos, seguirá siendo “cuotificado” y “lo menos que se pueda”. Enfatizó que no vender es caro, por el alto costo de la tasa, por lo que se pondrán en marcha herramientas de comercialización. “Todos están recalculando”, incluyendo los consumidores.
La magnitud de la contracción –coincidieron los disertantes- todavía no se puede definir; hay que esperar cuánto pierden los salarios frente a la inflación (estiman que entre cuatro y cinco puntos) y de cómo sigue el empleo (habría pérdida de puestos).



1 Comentario

  1. ¡Je,je! Deben estar temblando MUCHOS empresarios por si sus apellidos empiezan a salir a la luz y no solo Ferreyra de Electroingenieria. Lo bueno de esto es que los PARTIDOS POLITICOS, para las elecciones venideras les va a costar contar con empresarios aportantes. Despuès de lo ocurrido en Brasil y lo ocurrido ahora con esos cuadernos, se acaba la «confianza» en la omertá de los políticos. Los empresarios no tienen entre sus posibilidades dormir en una celda y menos aun por mas de una noche. ¿Quien se va a arriesgas de ahora en adelante? ¡No se cosa que de acà a unos años, creyendo que todo «está bien», termine engayolado y quemado ante su familia y toda la comunidad! ¿Se viene la «honestidad» forzosa?
    A los politicos no les quedará otra que hacer campañas austeras, salvo que…..¡apuesten a los narcos! ¡No hay nada que descartar para los codiciosos de PODER!

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