La UNC se tomó 18 años para sancionar una ordenanza

Se trata del título intermedio de Bachiller Universitario. La primera sanción data de 2000, cuando Juri llegó por primera vez al Rectorado. Hubo rectificaciones en 2001 y 2005, pero nunca se aplicó.

Por Gabriel Osman

unc
Hugo Juri, Mirta Iriondo (Famaf), Gustavo Chiabrando (Químicas) y Juan Pablo Abratte (Filosofía).

El Consejo Superior de la UNC puso punto final a un proyecto con un “trámite parlamentario” récord de 18 años al aprobar, se presume que esta vez en forma definitiva, la entrega del título de “Bachiller Universitario” a aquellos ex estudiantes que hayan desertado de su carrera pero que tengan aprobación por lo menos el 50% de las materias de sus respectivas carreras.
La novela, al estilo de los grandes relatos del siglo XIX, comenzó a escribirse en 2000, cuando Hugo Juri llegó por primera vez al Rectorado, y culminó el martes estando, no por casualidad, el mismo rector gobernando la UNC. En el largo intermezzo entre 2000 y 2018, se aprobaron dos correcciones a la ordenanza y después nunca fue aplicada, pese a que en el mismo año, el Ministerio de Educación de la Nación la homologó a través de la resolución 694, en la que le dio a este título intermedio reconocimiento oficial y validez nacional.
En estos años de vigencia de aquella original iniciativa se produjeron verdaderas paradojas: muchas universidades nacionales utilizaron este valioso instrumento que mitiga el flagelo de la deserción y comenzaron a entregar el título de Bachiller Universitario pero no la UNC, “propietaria intelectual” de la iniciativa. Entre las casas de estudios del sector público que la utilizan se cuentan la más grande, la UBA, y también universidades históricas, como las del Litoral y de Rosario, por mencionar algunas.
Como si 18 años fueran poco, en el debate del martes pasado se aprobó por amplia mayoría (32 votos a favor, 13 en contra y una abstención) pero hubo reparos, críticas y pedidos de nuevas modificaciones, que partieron, curiosamente, de la oposición, en particular de decanos filo kirchneristas. Son los casos de Mirta Iriondo (Famaf), Gustavo Chiabrando (Químicas) y Juan Pablo Abratte (Filosofía) que, por supuesto, votaron en contra. Curiosamente, porque fue la administración de Néstor Kirchner la que homologó y le dio validez nacional a este título intermedio.
Este obstruccionismo no es nuevo en la UNC. Este momento comenzó cuando el kirchnerismo fue desalojado del poder, luego de dos ciclos de administraciones K: el segundo mandato de Carolina Scotto y el único de Francisco Tamarit. Estos dos ex rectores incluyeron en sus plataformas electorales la reforma del Estatuto de la UNC y la instrumentación de elecciones directas. Sin embargo, en su primer año de gestión, Juri implementó esta reforma, por supuesto que con la oposición kirchnerista, no sólo en la votación sino con artimañas desplegadas por su “brazo armado”, la agrupación estudiantil La Bisagra, bloqueando en tres escenario distintos (Ciudad Universitaria, sede de Agronomía en Capilla de Los Remedios y Feriar) la sesión de la Asamblea Universitaria. Con menos elegancia que Miguel de Unamuno, el kirchnerismo comienza las discusiones como las prologaba a su ingreso a un recinto el escritor español: “De qué se trata, para oponerme”.
El título intermedio que se entregará y que tendrá vigencia para estudiantes que abandonaron la carrera desde 2005 en adelante, beneficiaría potencialmente a cerca de 100 mil alumnos. Este título no es habilitante para el ejercicio de profesión alguna, pero acredita saberes y aptitudes curriculares válidas para el mercado laboral. Incluso, según de qué convenio colectivo laboral se trate, puede hacerlos acreedores a los empleados en relación de dependencia al pago de la bonificación del adicional por título.
La ordenanza original fue rectificada en tres oportunidades. La primera fue en 2001, cuando era rector el ya fallecido Jorge González, la segunda en 2005, durante la segunda gestión del mismo González, y la última, la del pasado martes. Las correcciones surgieron por problemas de adecuación a imperativos que planteaba la cartera educativa nacional, y mientras que la reciente, porque el Ministerio de Educación le dio la categoría de “título” y la UNC sólo llegaba a “Certificado de Estudios”.



Dejar respuesta