Tapia busca imagen sacándose de encima a Sampaoli

Después de un operativo desgaste, en AFA le cumplieron el sueño a todos, cerrando una indemnización económica favorable para las arcas del ente madre del fútbol argentin, pero tampoco quedan los dirigentes con la mejor reputación después del mal paso en Rusia 2018. Desde lo político, aspectos positivos y otros por corregir para levantar una desgastada imagen.



Por Federico Jelic
Especial desde
Moscú-Rusia 2018

afaEl presidente de AFA, Claudio Tapia, avanzó rápidamente con la rescisión del contrato que unía al DT Jorge Sampaoli al frente del Seleccionado Nacional, después de lo que significó la pesadilla en Rusia 2018. Aunque claro está que sacarse de encima al entrenador no alcanza para lograr la absolución total de un caso donde le cae gran parte de la responsabilidad de este fracaso, en apenas un año de gestión.
Lo positivo fue su avance en la gestión para darle final al acuerdo que tenía cinco años de validez, hasta 2022, en poco menos de un mes, porque no hay que olvidar que se había hablado de una dilación en las negociaciones, después de que pasara la espuma y la euforia por lo vivido en Rusia 2018.
Sin embargo, al “zurdo” se le tendrá que abonar mucho menos de lo que fijaba la garantía de su contrato, casi 20 millones de euros, en caso de una interrupción unilateral. En ese escenario nadie hubiese podido salvar ni a Tapia ni a su principal ladero, Daniel Angelici, titular de Boca Juniors, quizás el principal operador y autor intelectual de la maniobra para anunciar la incorporeación de Sampaoli al frente de la Selección Argentina.
Al final el arreglo fue por mucho menos, aunque el escenario hubiese sido insoportable para el propio técnico. Sabe que no se siente “correspondió” por los jugadores, ni por los hinchas, sus propios asistentes o por los mismos dirigentes que lo fueron a buscar a Sevilla. Pero con la salida del DT algo puede encauzarse.
La intención fue oscura y con un fin maquiavélico: desgastar a Sampaoli hasta más no poder para poder cortar ese vínculo que lo tendría vigente para el Mundial de Qatar 2022. Es cierto que de 20 a 16 millones de dólares hay distancia, y como los “verdes” no abundan en la AFA, comenzaron a incomodar a Sampaoli para que se apresure a tomar la decisión inminente.
Fue clave tratar de empezar a conversar en Buenos Aires, con menos rabia y temperatura, en vez de tomar una determinación apresurada en Rusia que pudiera complicar más el litigio. Más allá de los enojos y los cuestionamientos que le caen a Sampaoli, fue importante en su momento ratificarlo después de la derrota por goleada 3 a 0 ante la subcampeona Croacia. En ese contexto se dijeron cada cosas, rumores de como que se iba el DT, que iban a dirigir los jugadores o en su defecto Jorge Burruchaga, manager del equipo y que el vestuario no lo obedecía más. No fue tan así, por eso siguió entrando Maximiliano Meza en cada partido a pesar de que le faltaban minutos de cocción; se jugó con Lionel Messi de falso 9 en el duelo trascendental ante Francia; y otros movimientos que llevan sello y ADN de Sampaoli.
Pero en vez de exponerlo públicamente en la hoguera (de eso se encargó la prensa, claro está), en AFA no se habían pronunciado al respecto. Y claro, tampoco iban a salir ilesos. Fueron Tapia y Angelici quienes abonaron casi 3 millones de euros a Sevilla para que suelte al DT, para un proyecto a largo plazo, con vistas a Qatar. Pero la relación apenas duró 13 meses. A ellos también les fue negativo ese impacto, recibieron esquirlas de este mal proceso y les quedaron algunas heridas políticas de las que no les será fácil sobreponerse.
El tema era que si Sampaoli dirigía la Copa América en Brasil, a desarrollarse en julio del año que viene, la indemnización era considerablemente menor pero los costos de sostener al DT que nadie quiere por un año más hubiera sido peor para la imagen de AFA, por lo que el operativo de desgaste se puso en marcha con esa premisa.
Primero, con la desvinculación voluntaria de su cuerpo técnico, porque sus mismos asistentes renunciaron o aceleraron su salida ante las enormes y abismales diferencias con Sampaoli. Rarísimo porque Sebastián Beccacece era de su círculo intimo. El ayudante de campo reveló una pelea que lo deja mal parado al ex DT de la Selección de Chile campeona de América.
Entonces ya bajó a 8 millones en todo concepto la reparación económica sin su cuerpo técnico. Incluso menos si se esperaba hasta el torneo sudamericano. Y a la vez, Tapia le exigía que dirija a fines de julio el torneo Sub 20 al que la AFA fue invitado en L’Alcudia, en España. El DT había mostrado intenciones de dirigir ese torneo no oficial e incluso también quedarse para la Copa América, más por orgullo que por convicción.
Pero también evaluó consecuencias con la posibilidad de dirigir un Sub 20 donde la mayoría de los clubes les negaron sus jugadores, afectados a las pretemporadas. Con Sampaoli la Selección no fue una prioridad para AFA, como lo era en tiempos de Julio Grondona. Claro, yendo a dirigir unos juveniles sin experiencia y pasando vergüenza en ese torneo ya hubiera sido letal para su reputación. ¿Nadie pensó que peor es para Argentina ir a hacer papelones a un campeonato, por más informal que sea?
Cosa de abogados
El abogado de Sampaoli, Fernando Baredes, fue convocado de urgencia desde la calle Viamonte. Lo hicieron volver de Miami, donde descansaba con su familia, y le tiraron su oferta para interrumpir el contrato: “preguntale cuánto quiere para irse”. En ese sentido, Sampaoli hizo su autocrítica al decir que “el dinero no iba a ser obstáculo si quieren prescindir de mis servicios”, quizás siendo consciente de que lo peor para su imagen era quedarse en un lugar donde la exposición hubiese sido un tormento en todo sentido.
Después de un veloz diálogo, se consensuó una salida racional: AFA tendrá que pagarle a Sampaoli la suma de 1.650.000 dólares de indemnización, pagadero en siete cuotas. La voluntad del propio DT ayudó a la cuestión, poniendo punto final a un mal trago que no dejó bien parado a nadie.
En su momento Tapia y Angelici catalogaron a Sampaoli como el mejor DT del mundo y al final lo terminan despidiendo con miserias y por la puerta de atrás. Sin ligar a dudas que a nivel político todos estos entretelones los ponen en un incómodo lugar para continuar el mandato con la gobernabilidad de otros tiempos, donde no asomaban contrincantes ni una oposición definida.
Solo con el apoyo del ascenso, enfrentado con River Plate (que no quiere ceder por nada del mundo a su DT Marcelo Gallardo para la causa nacional), ahora las cabezas de AFA deben comenzar el objetivo de sucesión de Sampaoli. Mauricio Pochettino y Diego Simeone son prioridades pero la zona de confort de ambos en Europa y la imagen percudida del fútbol argentino en los escritorios no colaboran en nada para poder empezar a conversar.
Entonces aparecen en escena Ricardo Gareca, Matías Almeyda y hasta Jorge Almirón como planes alternativos. La AFA se sacó un problema gigante de encima pero ahora tiene otro desafío donde seguramente deberán mostrar altura si pretender refundar un ciclo que ya viene desgastado.



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