Se asoma el lobo

Desde la semana pasada están llegando las notificaciones de la AFIP que surgen de los diversos cruces de información. Parece que el lobo está con hambre y ha decidido salir a cazar.



Por Javier Boher
javiboher@gmail.com

Érase una vez una persona que trabajaba incansablemente para mantener a su familia. Como quería ser un buen ejemplo para sus hijos, tenía su taller abierto día y noche, esforzándose para darles un buen nivel de vida que les permitiera proyectar un futuro lejos de las carencias.
Un día, mientras dejaba el alma por los chiquillos, desde la espesura del bosque emergió la bestia tan temida. No era el lobo, a quien habría derrotado fácilmente, sino un engendro diabólico, desalmado y con una inmadurez mental que no se condice con su gran tamaño. Era la AFIP, que llegó para arrasar los sueños que se incubaban allí dentro.
Aunque no todas las historias personales sean como los cuentos infantiles que versan sobre adultos laboriosos que sufren por la irrupción de entes malvados, desde la semana pasada empezaron a llegar las notificaciones de la AFIP que surgen de los diversos cruces que hacen con la información.
Tal como suele hace el Estado cada vez que debe ponerse en movimiento, esta vez la agencia responsable de la recaudación ha decidido “presumir” que ciertas categorías de personas ganan demasiado como para no tener personal de servicio doméstico, como si se pudiera saber exactamente quién necesita y quién no que lo ayuden con la limpieza de su domicilio.
Lo que hicieron los burócratas controladores del gasto ajeno sería algo así como tirar un escopetazo a la copa de un frondoso árbol, con la esperanza de que algún pichón termine cayendo. Increíblemente salieron a ver si algún evasor, de buena fe, accedía a poner sus números en blanco.
Lo que muchas veces se olvidan estos personajes que disfrutan de su elevado nivel de vida a costa del sudor ajeno, es que hay gente que tiene un elevado nivel de ingresos porque tiene dos, tres o más trabajos para mantener una casa que se sostiene menos que la del primer chanchito.
Aunque el mundo ha cambiado, no siempre podemos decir que en todas las casas trabajan los dos integrantes de una pareja. Si una familia se organiza de manera tradicional, con la mujer como ama de casa, el único ingreso daría para presumir que hay empleada doméstica. En ese caso, ¿hay que poner en blanco como doméstica?¿eso sería de buen marido o de machista furibundo?.
Como hoy hay que hacer trámites hasta para hacer la cola del banco, podemos suponer que debe haber alguno que nos permita contarle a las oscuras almas de los recaudadores de impuestos que no llegamos a fin de mes. Tal vez se pueda pedir algún certificado de presupuesto familiar acotado o algún eufemismo similar para decir lo que tampoco les gusta oír, o en una de esas largan una app para smatphone tan bien pensada como la que era para que la gente en situación de calle avise si está con frío.
Capaz es mucho más fácil y esta vez la pensaron un poco. A juzgar por la cantidad de gente que fue notificada, tal vez el que no llegue ninguna comunicación de AFIP ya valga como certificado de pobreza, porque ya saben que no hay nada para ordeñarle a esa vaca.
Por suerte para otros es mucho más fácil. Aquellos que la tienen en negro afuera, con una off-shore no declarada, o los que la dejan bajo custodia de sicarios porque se dedican al narcotráfico, no reciben ninguna notificación de nadie. Es que nadie parece notar que hay algunos que viven muy bien aunque digan sólo tener una verdulería o una consultora
Esos son los que veranean en los mismos all inclusive caribeños que los empleados públicos de carrera, así que es raro que no se tengan de algún lado. Mientras tanto, el que pica la piedra no se preocupa de comprar comida a partir del día 25 porque se sigue lleno por tragar tanto polvo y masticar tanta bronca.
Ya que estamos en el juego de las presunciones, y la AFIP presume que hacemos tal o cual cosa, los que pagamos la fiesta podemos presumir (sin ponernos colorados) que por la frotación insistente de sus dedos callosos, ya se han escarado las gónadas. Parece lo más lógico detrás de toda esta historia,



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