Caserio: Candidato del PJ Federal debe ser un gobernador

El senador nacional por Unión por Córdoba sostuvo que un mandatario provincial encabezará la formula del peronismo no kirchnerista para las elecciones del 2019.



Por Salvador Santos

El peronismo federal entró de lleno en etapa de definiciones. El final del Mundial, bandera de largada simbólica para el ambiente político, abre un período en el que la búsqueda de un liderazgo que represente al grupo será el principal objetivo.
En la hoja de ruta de los armadores del justicialismo, agosto figuraba como la fecha de largada para coronar el proceso que iniciaron a principios de este año con la conformación de bancadas legislativas propias y el raid de reuniones que emprendieron por los distintos distritos.
Constituirse en una alternativa electoral que tercie entre la alianza de gobierno y los sectores que se mantienen encolumnados en el kirchnerismo fue un proyecto que emprendieron, luego de las elecciones legislativas, los legisladores que responden a Miguel Ángel Pichetto con el apoyo de los mandatarios provinciales peronistas.
Para ello, articularon una representación legislativa que intentó, además de mejorar las condiciones de negociación con el Ejecutivo, instalar una agenda propia que los posicione como un espacio con aspiraciones de poder.
Además, una taskforce conformada por diputados y senadores representativos de las distintas vertientes del justicialismo no kirchnerista procuró visitar los distritos más representativos. La idea fue articular los activos políticos con los que cuentan a fin de convertirlos en una fuerza con incidencia nacional.
La estrategia del peronismo federal tuvo algunos éxitos. En particular, logró disputar al kirchnerismo el rol de principal fuerza de oposición. Iniciativas políticas, como el proyecto para retrotraer las tarifas a valores del 2016, consiguieron ponerlos en primera plana. El balance, hasta el momento, es positivo para los operadores.
Sin embargo, los referentes peronistas admiten que hay un elemento donde sus adversarios internos mantienen la ventaja. El liderazgo latente de Cristina Kirchner todavía logra una cosecha de adhesiones difícil de corroer.
Para colocarse en la línea de largada, el justicialismo federal necesita condensar su capital político en una figura que aparezca competitiva. En función de esto, varios aspirantes empezaron a mover sus fichas.
Juan Manuel Urtubey aparece como uno de los competidores, Sergio Massa no abandona el sueño de encabezar una boleta y José Manuel de la Sota recorre el espinel de contactos para lanzarse al ruedo. En los últimos tiempos, Roberto Lavagna surgió como otro postulante impulsado por quienes creen que se debe seducir a un sector del electorado no peronista.
El senador Carlos Caserio, segundo al mando del bloque que encabeza Miguel Ángel Pichetto, sorprendió con definiciones muy precisas sobre la eventual fórmula peronista. “El peronismo siempre estuvo manejado por liderazgos. Así se creó el movimiento”, afirmó el cordobés a la revista Letra P.
Además, se refirió a la posible candidatura del líder del Frente Renovador, aliado del peronismo federal. “Yo le tengo aprecio a Sergio, soy el único senador del país electo por la lista de Massa. Pero a lo mejor en estas circunstancias tenga que volver a desandar el camino y ser, por ejemplo, candidato en la provincia de Buenos Aires”, dijo. Para Caserio, Massa debe decidir primero si retorna a la estructura peronista luego de haber conformado una alianza local con sectores como el de Margarita Stolbizer.
Más allá de esto, lo que más sorprendió en el medio local fueron las fuertes definiciones sobre las aspiraciones de José Manuel de la Sota. Caserio es presidente del justicialismo cordobés y siempre funcionó como una bisagra entre el ex gobernador y Juan Schiaretti. Sin embargo, se mostró distante de la estrategia de De la Sota.
“Schiaretti, De la Sota y yo somos amigos, nunca nos vamos a pelear, vamos a priorizar siempre ganar Córdoba, nunca va a haber una interna para ganar Córdoba. Pero eso no significa que pensemos igual. Hoy José está de algún modo relacionándose con sectores del kirchnerismo. Es legítimo que lo haga, pero no es lo que yo pienso”, definió Caserio.
Además, confirmó que el ex mandatario provincial mantuvo reuniones con Verónica Magario, intendenta de La Matanza y aliada de Cristina Kirchner. “No creo que ese sea el camino para nosotros”, sentenció.
A la hora de hacer su apuesta, el presidente del PJ provincial también fue contundente. “Me da la impresión de que va a terminar siendo algún gobernador. Ser exitoso y conocido donde vivís es el ABC de la política”, afirmó. Aunque la lectura más obvia indicaría que Juan Manuel Urtubey cumple con ese requisito, algunos analizan que Caserio no descarta una alternativa cordobesa.



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