Posible “unificación indirecta” del peronismo cordobés en Diputados

El interbloque Argentina Federal y el bloque del Frente Renovador avanzan en negociaciones para unir personería en la Cámara Baja. Si llegan a un acuerdo, los diputados que responden al PJ cordobés volverán a compartir bancada parlamentaria.

Por Salvador Santos

El proceso de reconstrucción que, desde hace tiempo, viene encarando el peronismo no kirchnerista se viene materializando en diversos niveles de la política nacional. Sí esta tendencia convergente llega a la cámara baja, el justicialismo de Córdoba podría beneficiarse reuniendo bajo un mismo techo a los diputados electos por sus listas.
Desde el célebre encuentro que Miguel Ángel Pichetto organizó en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, el denominado peronismo federal avanzó en constituirse en un nuevo actor en la escena política argentina.
De esta manera, lo que hasta entonces era la liga de gobernadores peronistas, conformada a los fines de equilibrar la negociación con el gobierno nacional, se complementara con una herramienta política con aspiraciones a disputar el poder.
La movida del titular del bloque del PJ en el Senado consiguió que la fuerza política que reunían los gobernadores peronistas encontrara un formato institucional que le permitió instalar agenda y, eventualmente, convertirse en una plataforma para competir en las elecciones del año que viene.
Además, logró que las distintas facciones que se reivindicaban peronistas, pero mantenían distancia del kirchnerismo, se encolumnaran en un espacio común. Así, a los referentes que respondían a los mandatarios provinciales otros sectores como el randazzismo y los leales del fallecido ex gobernador de Chubut, Mario Das Neves.
Además, el massismoresignó en parte su proyecto autónomo de la estructura peronista y se incorporó a la nueva coalición de tribus no kirchneristas. Un nutrido grupo de dirigentes, principalmente de la provincia de Buenos Aires, asistió a la cumbre de Gualeguaychú y a la de Córdoba, organizada un mes después.
El primer espacio donde se materializó el acuerdo de estos sectores fue el Senado de la Nación. Inspirado por Pichetto, se conformó el interbloque denominado Argentina Federal que reunió, además del bloque del PJ, aliados provinciales. Con ese armado, se mantuvo como un espacio clave para lograr mayoría en la cámara alta. El cordobés Carlos Caserio, que hasta entonces funcionaba en un bloque unipersonal, fue ungido vicepresidente de la bancada.
El bautismo de fuego del nuevo ensamble fue el célebre proyecto de tarifas que consiguió aprobación legislativa y fue vetado casi de inmediato por el presidente Mauricio Macri. En esa iniciativa, massistas y federales batallaron codo a codo para conseguir los votos necesarios en la cámara baja.
Sin embargo, Cámara de Diputados de la Nación todavía es un territorio donde cada expresión preserva su propia representación autónoma. El interbloque espejo (Argentina Federal) del que lideran Pichetto y Caserio en el Senado es presidido por el salteño urtubeísta Pablo Kosiner. Por otro lado, el Frente Renovador mantiene su propio grupo con Graciela Caamaño como principal referente.
El grupo de diputados cordobeses que representan a Unión por Córdoba está integrado como uno de los componentes de Argentina Federal. De hecho, el vicegobernador en uso de licencia de nuestra provincia, Martín Llaryora, consiguió la vicepresidencia segunda de la Cámara de Diputados a partir del auspicio de esa bancada.
Sin embargo, solo cuatro de los cinco diputados nacionales provenientes de las listas del oficialismo cordobés acompañan esta estrategia parlamentaria que cuenta con el avala explícito del gobernador Juan Schiaretti. Además de Martín Llaryora, que preside el grupo, lo conforman el democrsitiano Juan Brügge, Paulo Cassinerio, y Alejandra Vigo.
Adriana Nazario, pareja del ex gobernador de la provincia José Manuel de la Sota, sorprendió en su momento cuando decidió no formar parte de la bancada cordobesa. “Me siento cómoda en el bloque del Frente Renovador”, afirmó la riocuartense como fundamento de su posición.
En aquel entonces, la diputada delasotista se diferenció de las posturas del peronismo cordobés cuando votó negativamente el proyecto de reforma previsional. “Yo no voy a votar que se le siga sacando plata a los pobres jubilados”, fue la provocativa explicación de Nazario.
A pesar de estos chispazos iniciales, el acercamiento de los espacios que contienen a las dos versiones del peronismo cordobés podría provocar un efecto cascada. Si las negociaciones que mantienen los operadores de los dos grupos llegan a buen puerto, el quinteto de representantes de Unión por Córdoba volvería a estar bajo el mismo techo, aunque no por iniciativa propia.



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