Con voto electrónico, dudosa consulta de Adiuc

El gremio docente de la UNC promueve, en línea con las centrales nacionales, paro por tiempo indeterminado a partir de agosto.

Javier Blanco, secretario general de Adiuc.


Desde el pasado jueves y hasta el final de esta semana, los docentes de la Casa de Trejo están llamados a participar de la “consulta nacional universitaria”, que a nivel nacional organizan las centrales gremiales Conadu y Conadu Histórica.
El objetivo de la consulta es conocer la opinión de las bases si están de acuerdo con no comenzar el dictado de clases en el segundo semestre, en lo que constituiría un paro de actividades por tiempo indeterminado.
Como las filiales locales son las encargadas de poner en marcha la consulta, en Córdoba la misma está en manos de Adiuc. El gremio que encabeza Javier Blanco decidió habilitar un abanico de posibilidades en cuanto a medios para participar de la votación, todos los cuales comparten como característica la falta de transparencia que debería caracterizar a este tipo de procesos.
Voto electrónico, urnas móviles y sufragio por teléfono conforman la controversial selección de medios que Adiuc ha habilitado para los docentes, quienes pueden participar incluso sin estar afiliados al gremio, según informan sus canales institucionales.
El gremio docente repite con su proceder lo ocurrido el año pasado, cuando no fue capaz de informar la cantidad de trabajadores que participaron en un consulta similar, expresando sólo supuestos resultados a través de porcentajes.

Formulario electoral
Blanco, docente de Famaf, se hizo con el bastón de mando de Adiuc como delfín del ahora diputado nacional Pablo Carro, quien lo utilizó como una forma de impedir la toma de control por parte de Sandra Mutal. Esta profesora de Artes fue la segunda de Carro durante los seis años que éste condujo el gremio, pero representa a los halcones del mundo académico K, asociado al filósofo Diego Tatián.
En cambio, el Doctor en Ciencias de la Computación Blanco (como gusta de presentarlo amistosamente el rector Hugo Juri) encarna la versión acuerdista del kirchnerismo universitario, en la que se enrolan tanto Carro como el ex rector Francisco “Pancho” Tamarit.
Es justamente su formación académica lo que disipa toda posibilidad de ingenuidad por parte del secretario general de Adiuc, en lo que concierne al formulario web que el gremio habilitó para que sus docentes participen.
Este formulario, creado con a través de Google, permite completarlo de manera remota (ningún fiscal estará con el votante cuando lo esté llenando), y no requiere ningún tipo de dato validador para comprobar la identidad del sufragante. De hecho, cualquier persona puede votar en nombre de un docente de la UNC con sólo conocer su nombre completo, números de DNI y de legajo, la dependencia en la que trabaja, su correo electrónico y su teléfono.
Llama la atención que sea la conducción kirchnerista la que implemente este sistema, cuando es el sector que con más dureza se ha opuesto a todo tipo de voto electrónico. El año pasado, en ocasión de las elecciones legislativas nacionales, el entonces candidato Carro aseguró que no se debería utilizar boleta única electrónica porque “el papel es el medio más seguro posible para garantizar la fiabilidad del voto”.
Además, hay otros dos métodos habilitados por el gremio para participar de la consulta: los docentes pueden emitir su voto comunicándose telefónicamente o solicitando a Adiuc que lleven una “urna móvil” a su lugar de trabajo.
Las metodologías adoptadas por Adiuc dejan al descubierto la falta de seriedad de los gremios docentes con respecto a la “consulta nacional universitaria”. Difícilmente podría asegurarse que el sindicalismo quiere conocer la verdadera opinión de sus representados, sino que la campaña consiste simplemente en legitimar una medida de fuerza probablemente decidida de antemano.



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