Saillen anula electoralmente a Moyano, pero no la guerra

El Surrbac tendrá elecciones el 6 de Julio pero no habrá sorpresas. Sin oposición, el líder de los recolectores buscará la puntuación perfecta entre sus afiliados para completar su segunda década de mandato. Como en 2014, un nuevo ataque a la sede gremial condimenta la compulsa.



Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

Hugo Moyano. Nombre y apellido que endurecen los gestos de quien fuera su protegido en los comienzos del actual secretario general del Surrbac, Julio Mauricio Saillen. El grito de independencia del referente de los recolectores cordobeses abrió una herida que aún supura. El paladín de Camioneros de todo el país le recordará su descontento con un estilo que toca lo mafioso, si es que son de su autoría los “ataques” que los dirigentes locales le atribuyen.
Los adalides de Saillen difundieron en la jornada de ayer unas fotos para el espanto. La base del Surrbac de San Francisco fue objeto de un tiroteo. “Por no haber adherido al paro de Camioneros, ya que no pertenecemos a esa organización, nuestra sede sindical recibió balazos de escopeta calibre 16”, explicó el legislador Franco Saillen, quien recordó que el reclamo salarial que motivó la protesta no les compete.
“Pedimos la actuación del Ministerio de Gobierno y Seguridad de la Provincia, al igual que de la Justicia. Esta es la muestra de que nuestro sindicato nunca atentó contra ningún trabajador”, requirió. Afortunadamente, no hubo heridos.
Las imágenes son impactantes, pero se suman a una colección más amplia. Los enfrentamientos entre el Surrbac y Camioneros en la ciudad cabecera del departamento San Justo son de vieja data porque el gremio que responde a Pablo Moyano representa a los conductores que trabajan para la prestadora privada Ashira y Saillen patrocina al resto de los empleados.
Otro hijo de Saillen, Juan, sindicó a la compañía como activo patrimonial de la familia Moyano. Despidos, trincheras, trifulcas y amenazas cruzadas ponen el jaque permanentemente el normal funcionamiento del servicio en la ciudad comandada por el peronista Ignacio García Aresca.
En Capital, los vecinos y el Ejecutivo municipal revivieron viejos rencores de la dupla Saillen-Moyano con motivo del desembarco de la UTE Solvi-Caputo. La compañía que pertenece al amigo del presidente Mauricio Macri, Nicolás Caputo, hizo su presentación en sociedad con la pretensión de reducir costos en el servicio cotizando con el convenio colectivo de trabajo del rival de gremialista local.
Saillen puso el grito en el cielo. Basándose en la mala convivencia en San Francisco, comenzó la “anti campaña”, con advertencias veladas al intendente Ramón Mestre. Quedo claro que la piel no existe. Y en política su actuación es más radicalizada.
El 6 de julio habrá elecciones y, como era de esperarse, en el cuarto oscuro habrá lista única. En otras oportunidades, hubo amagues electorales de una pequeña porción de afiliados con el patrocinio remoto de Moyano. Los desertores mostraron varios huesos rotos y el fin de su fugaz incursión política.
Desde el Surrbac negaron cada acusación y redoblaron la apuesta exponiendo presuntos ataques de la Federación de Camioneros. Año a año la figura de Saillen se fue fortaleciendo por gestión y un cultivo permanente a la imagen del líder. Buscará completar su segunda década como referente de los recolectores sin oposición y jerarquizando a su círculo de confianza.
Franco Saillen será el nuevo secretario de actas y el menor, Juan Saillen, reemplazará a su hermano como primer vocal. El resto de la lista se mantiene, con Pascual Catrambone, “un hermano, como lo define Saillen, como secretario del interior.



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