La abstención del Vaticano

Tratándose de un político de primera magnitud (eso es un Papa), cobra una enorme dimensión todo lo que se dice, y sobre todo lo que no se dice. En otras palabras, Bergoglio también se abstuvo. para la Iglesia Católica el aborto es inaceptable por dogma, por doctrina.



Por Daniel Gentile

“El Estado presente”, “El Estado en tu barrio”, “El Estado en tu cuadra”, “El Estado en tu casa”, dicen los políticos desde sus proclamas publicitarias. Y la mayoría ciudadana, no conforme con esas consignas que les parecen insuficientes, clama por “más Estado”. Ahora, en su gradual avance sobre los derechos individuales, el plan que viene implementando en Occidente la nueva izquierda, cuyo rostro más visible y poderoso es el feminismo, ha logrado que los diputados argentinos implementen para las personas por nacer el programa: “El Estado apoya a tus verdugos”. Aborto legal, seguro y gratuito.
Eso sí: Aclaran sus promotores que no será obligatorio. “Puedes matar a tu hijo; te ayudamos, te acompañamos, te financiamos, te contenemos, y nosotros nos encargamos de la ejecución. Pero para que sepas que somos respetuosos de la libertad, te aclaramos que no estás obligada a hacerlo”.
Ya he dicho, cada vez que tuve oportunidad de hablar o escribir sobre este tema, que se trata claramente –nunca tan claramente- de abrir las compuertas a un genocidio.
No es un tema de salud (la salud no mejora con la muerte). No es un tema social o económico (nadie vivirá mejor luego de haber matado a un hijo en gestación). No es un tema religioso. Los ateos y los agnósticos manejan escalas de valores que no bajan desde ninguna iglesia. Muchísimas personas que carecen de fe ajustan su vida a principios éticos que no les dicta ningún pontífice. Como debe ser. “Todo hombre continuamente es un moralista”, dice Borges. “Ante cada acto de su vida debe tomar una decisión y optar por el bien o por el mal”. O por lo que él cree que es el bien y el mal. Se trata de un código ético que existe en cada conciencia humana, y que puede ser en parte instintivo y en parte producto de su formación.
Pero también es cierto que los abortistas, en su campaña, han enfocado sus cañones contra la Iglesia Católica, como si fuera el gran enemigo a vencer. Un anticlericalismo anacrónico, pues la Iglesia carece hoy en la sociedad del poder que tenía hace algunos años. Ese poder hoy lo ejercen, de manera férrea, las nuevas confesiones laicas como el feminismo y la corrección política, a las que no se puede contrariar sin correr peligro.
Sin embargo, entre muchísimos de sus fieles, la Iglesia conserva un altísimo predicamento. Yo me opongo firmemente a la legalización del asesinato de los niños por nacer. Por principios éticos, no religiosos. Pero para la Iglesia Católica el aborto es inaceptable por dogma, por doctrina. Para muchísimos católicos el aborto es sencillamente un pecado capital, y así lo sienten. Entre los diputados que han votado a favor de la despenalización del aborto hay muchos católicos. Entre esos católicos, hay algunos que son practicantes fervientes de su fe, que seguramente se han visto íntimamente atrapados en una disyuntiva de hierro entre sus convicciones éticas y sobre todo religiosas, y las conveniencias y oportunidades políticas. Y han terminado decantándose por lo segundo. Con un voto a favor. De tal manera, han permitido, por temor a las represalias por infringir el código de la corrección política, la sanción de una ley que ellos íntimamente reprueban.
En esa actitud temerosa de algunos legisladores y legisladoras para los cuales el aborto es un pecado más que un delito, está quizás la clave, o una de las claves, del resultado de la votación.
Y en esos “sí” impostados, seguramente ha pesado el gran silencio de un hombre que pudo hablar y no habló. El hombre que pudo decir: “En mi país está por votarse un genocidio. Exhorto a todos, pero sobre todo a los legisladores católicos, a oponerse firmemente.” Sí, estoy hablando del Jorge Mario Bergoglio, más conocido como Francisco. El Jefe de la Iglesia Católica, que guarda silencio cuando algunos, jugando a la transgresión más fácil del mundo, se burlan de las imágenes que son sagradas para millones de fieles de su rebaño.
El Pastor acepta, tolera mansamente esos ultrajes que me consta que son muy dolorosos para mucha gente. Han sido laicos creyentes los que espontáneamente, ante cada ataque, literalmente han puesto su pecho para defender lo que para ellos (pero aparentemente no para Bergoglio) es sagrado.
Tratándose de un político de primera magnitud (eso es un Papa), cobra una enorme dimensión todo lo que se dice, y sobre todo lo que no se dice. En otras palabras, Bergoglio también se abstuvo.
La historia conjetural (llamada también historia contrafáctica) no existe. Nunca sabremos si el resultado de la votación hubiera sido diferente si este hombre hubiera pronunciado una palabra.
Tampoco sabremos los motivos (se especula incluso con la amenaza de algún “carpetazo”), que han movido a Bergoglio a actuar servilmente como Papa ante políticos que lo habían humillado cuando era simplemente un Cardenal.
Nunca estará demás que insista que el aborto no es un tema que deba decidirse por convicciones religiosas. Soy un agnóstico que profesa una ética que me dice que la vida debe defenderse siempre. Podría decir entonces que me tiene sin cuidado la actitud de la Iglesia (o de cualquier iglesia) y de sus conductores. Pero como militante pro-vida le hubiera agradecido siempre a Francisco que utilizara algunas armas de la que disponía en su arsenal.



1 Comentario

  1. Es facil opinar como tu lo haces, desde un escritorio y sentado frente a tu CPU o lo que tengas. Si, es facil pontificar asi, y no se trata de una nueva embestida de la izquierda camuflada esta vez entre las mujeres y al acecho para destruir el orden occidental y cristiano.A ninguna mujer le gusta abortar, y no me vengas con el argumento de que es algo divino e intocable, que debe hacer una mujer ante situacion asi? ,cuando esta totalmente vulnerable economicamente, que esta conciente que ese feto cuando se convierta en criatura por nacer y no tendrà la mas minima posibilidad de tener una vida digna y de igualdad de oportunidades, que hace una niña de 14,15 , 16 años en esa situación ??? , que recien va hacia la vida ? Que no tiene la minima posibilidad de darle una manuntencion adecuada??, y las abusadas y las violadas??? Que tienen que pedir que un juez dictamine por si o por no? .Es facil desde un escritorio pontificar,darse una vuelta por las barriadas humildes donde la mayoria de las veces se come salteado y como sea, serìa beneficioso, quizas para atemperar tu mirada inquisitiva,no se trata de izquierda o derecha se trata de aceptar una realidad y con un estado TOTALMENTE AUSENTE.Muchos diputados que votaron en contra del aborto fingiendo una alta dosis de moralidad, no tuvieron ningun empacho en hacer que sus amantes aborten, vivimos una sociedad altamente hipocrita que borramos con el codo lo que escribimos con la mano, puedo darte mil situaciones que te provoca un embarazo no deseado, pero debo ser breve, esto es solo una carta de lectores,te aclaro por las dudas, el que te contesta no es un izquierdistacamuflado, soy Radical de Alfonsin que dijo con La Democracia se COME SE EDUCA Y SE CURA y con eso te digo mucho.

Dejar respuesta