Desconcierto en UPC por única abstención: Vigo

La posición de la diputada por Córdoba generó sorpresa dentro del peronismo provincial y fricciones dentro del bloque nacional.



Cuando el final aún estaba abierto y la incertidumbre copaba ambas tribunas, la diputada cordobesa, Alejandra Vigo, sorprendió a propios y ajenos con su postura.
Entrada la madrugada, y después de un duro descargo contra la Nación, la ex funcionaria provincial anunció que se abstendría en la histórica votación que, horas después, terminó con media sanción al proyecto de legalización del aborto. Hasta hacía apenas unas horas, los portales nacionales ubicaban a la esposa del gobernador Juan Schiaretti dentro del lote de indecisos que podían torcer el rumbo de la definición.
En cambio, dentro del peronismo cordobés e incluso dentro del mismo bloque legislativo que integra, descontaban que su voto sería negativo y que iría en consonancia con la decisión monocorde tomada por sus compañeros Martín Llaryora, Paulo Cassinerio y Juan Brügge.
Sin embargo, algo cambió, y la también jefa política del PJ Capital decidió finalmente conducirse por el carril del medio, convirtiéndose en la única parlamentaria en solicitar la abstención. Posición que ratificó frente al presidente de la Cámara, el macrista Emilio Monzó, minutos antes de que se produzca la votación final.
“Mi posición fue la de `abstención´ por tener diferencias con las dos posturas expuestas: el dictamen de la mayoría que finalmente se aprobó y el de rechazo que a mi entender, tampoco brinda una respuesta a tamaña problemática”, argumentó luego por Twitter.
Antes, durante los primeros minutos de su alocución había puesto el foco en el gobierno de Mauricio Macri al que acusó de “salirse de la cancha” y de querer “simplemente que las provincias, municipios, hagan lo que puedan como vienen haciendo para enfrentar una cuestión que hay que resolver pero que tiene que estar respaldada por las políticas públicas”.
Incluso, comentó públicamente que había tenido intenciones de presentar un dictamen alternativo del que finalmente desistió.
“Sostengo que es indudable que estamos ante la existencia de dos vidas, la de la madre y del niño o niña por nacer; considero entonces que la mujer no puede decidir libremente sobre su cuerpo porque existe otra vida que ineludiblemente se encuentra dentro suyo”, sostuvo Vigo en el recinto.
La indefinición de Vigo provocó todo tipo de reacciones. En el recinto, el ala representada por los pañuelos verdes celebró su abstención porque, de alguna manera, achicaba el margen entre los afirmativos y la negativa pero sobre todo, porque en el poroteo previo, la contaban dentro de la grilla de los anti- despenalización del aborto.
En cambio, la ex funcionaria del gobierno de Córdoba recibió reproches por parte de quienes portaban los pañuelos celestes ya que, a priori, ellos también la contaban de su lado. Incluso, la abstención causó asombro dentro del propio bloque Córdoba Federal, donde parlamentarios como el demócrata cristiano, Juan Brügge, que habían mantenido a lo largo de toda la discusión una clara posición “a favor de las dos vidas” aseguraba que Vigo se definiría por ese camino.
En Córdoba, la situación también tuvo su derivación política. Dentro del peronismo local generó desconcierto e incluso desde su círculo político más cercano aseguraron que no sabían nada. Los principales reproches los recibió por parte de quienes le pasaron factura por no haber tomado una posición clara, más allá de que fuera por el sí o por el no.
Si bien es cierto que ninguna carta orgánica partidaria establece qué comportamiento seguir frente a temas tan controvertidos donde se mezcla religión, convicciones personales, creencias, etc con la responsabilidad legislativa, por su labor con las cuestiones de género y defensa de la mujer, en Córdoba muchos imaginaron que Vigo podría acompañar en general y hacer observaciones en particular.
Además, trascendió que su postura traerá coletazos en la relación del Centro Cívico con el arzobispo de Córdoba Carlos Ñañez, a quien le habría llegado que Unión por Córdoba se manifestaría en contra de la legalización del aborto.



1 Comentario

  1. ¡”La Ale Vigo”! La mujer que demuestra que el LIMBO EXISTE!. Durante la campaña presidencial del 2015, mientras “el Gringo” coqueteaba con Macri, “la Ale” hacía campaña en Corrientes con la “1ª dama” Karina Rabollini, obviamente en favor de Daniel Scioli. Mas cerca en el tiempo, se junta con “fuerzas progresistas” anti Macri, mientras “El Gringo” es un “colaborador” del gobierno de Macri. En este año, “la Ale Vigo” ha tendido lazos con Kirchneristas en nombre “de la unidad” para ganar la Pcia. Y ahora, mientras critica a Macri…..¡SE ABSTIENE! Es como el gato “cuántico” de Schrödinger, que tiene dos estados simultaneos “vivo o muerto”, siempre y cuando NO se abra la caja.

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