Comupro se endurece por diálogo cero con Provincia

El titular de la liga de intendentes macristas, Oscar Tamis, aseguró que no levantarán la demanda judicial contra el gobierno de Juan Schiaretti por más coparticipación, pese a que el presidente Mauricio Macri prometió terciar en la disputa.



Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

Titular de la liga de intendentes macristas, Oscar Tamis.

La demanda no se baja. Los intendentes de Cambiemos no depondrán las armas judiciales para lograr que el Gobierno de la Provincia coparticipe los dividendos que engordaron las arcas públicas tras el acuerdo por el fondo del conurbano bonaerense. La posibilidad quedó flotando en el aire luego del encuentro que mantuvieron los precandidatos de la alianza –Ramón Mestre, Mario Negri y Héctor Baldassi- con el presidente Mauricio Macri, la semana pasada.
Los radicales caminan por la línea de la coherencia. Mostraron virulencia en el reclamo desde el minuto cero pese a los reiterados pedidos de diálogo que bajaron desde la Casa Rosada. Fuentes legales del Palacio 6 de Julio admitían ayer que están dispuestos a llevar la disputa hasta las últimas consecuencias, naturalmente. El intendente Mestre encontró en la disputa por recursos un nicho para esmerilar al peronista Juan Schiaretti de cara a las elecciones provinciales de 2019.
Pero más sorpresivo es aún el endurecimiento que empiezan a exhibir en su postura algunos referentes de la liga de jefes comunales del macrismo, empezando por su titular. El intendente de Oliva, Oscar Tamis, admitió ayer a este diario que “no hay elementos que nos hagan pensar que levantemos la demanda contra el Gobierno de la Provincia”.
El dirigente macrista aseguró que no bajarán la presentación que, además denunció el Pacto Fiscal, porque la Provincia no ha flexibilizado su postura. “Estamos igual que cuando empezamos”, resumió Tamis en referencia a la ausencia de diálogo que existen entre las partes.
La intermediación que prometió el mandatario nacional en el conflicto, al parecer, no modificó el escenario. La semana pasada, Macri recibió a los referentes de Cambiemos de Córdoba –Mestre, Mario Negri, Hector Baldassi y Nicolás Massot- para escuchar la versión de primera mano. Recomendó a sus contertulios bajar la presentación judicial, al tiempo que a través de su ministro del Interior, Rogelio Frigerio, persuadiría a Schiaretti de hacer lo mismo con su acción declarativa de certeza.
El diálogo cero que expone Tamis, pese a las palomas mensajeras enviadas desde la Casa Rosada al Panal apenas terminó la cumbre de los precandidatos de Cambiemos con el jefe, parece sugerir que la Provincia no acusó recibo. En otras palabras, el Gobernador está dispuesto a no dar el brazo a torcer en una pulseada que cree tener ganada.
Ya consiguió el aval no vinculante de la Comisión Federal de Impuestos y se ha escuchado en reiteradas oportunidades al ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano, asegurar que la letra del Consenso Fiscal es clara y no corresponde coparticipar a los municipios parte de los 7.500 millones de pesos que ingresarán a las arcas públicas este año.
Si el Ejecutivo cordobés mantiene su postura, la Comupro quedaría liberada de las condiciones impuestas por Macri. El diálogo tiene dos polos o no existe. Tamis recupera, ahora, el margen de acción.
Acorde a la bajada de línea nacional, la Comupro mostró un comportamiento pendular desde que inició la batalla por más de 400 millones de pesos, de 1.500 millones de pesos que dicen corresponderles por todo el 2018.
Al inicio de la compulsa, el ministro Frigerio les recomendó a los suyos no desentonar con la concordia entre jurisdicciones. La Comupro ideó una propuesta de “consenso provincial” que no tuvo asidero. Luego llegó la demanda que le significó un tirón de orejas a Tamis, pero la actuación de los diputados cordobeses para frenar los tarifazos generaron incomodidad manifiesta entre Macri y Schiaretti. Allí surgió el compromiso del fundador del PRO de terciar en el conflicto.
La ausencia de respuestas desde las filas de Unión por Córdoba abrió la oportunidad a los macristas para recuperar el protagonismo en un reclamo que monopolizó Mestre.



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