Advierten sobre que hay que subir el empleo en blanco porque no se financian las jubilaciones

Un informe privado señala que casi el 60% del gasto previsional se mantendrá en términos reales o crecerá a una tasa real positiva, mientras que los ingresos por aportes a la seguridad social han venido creciendo de manera muy limitada (0,7%).

En la medida en que no se logre extender el plazo y reducir el costo de los pasivos remunerados del Banco Central, tarde o temprano la presión del tipo de cambio continuará, con el consecuente riesgo de espiralización del proceso inflacionario. La advertencia es parte del trabajo Economic GPS de José María Segura, economista Jefe de PwC Argentina.
De todos modos, indica que la consultora es optimista, en cuanto a que el Banco Central parece ser consciente del riesgo, y anunció un plan para canjear Lebacs de plazos cortos por más largos. ”Resta saber si esa medida será suficiente o se requerirán acciones más concretas. Con una mirada de mediano plazo, no debería perderse de vista el límite que presenta este mecanismo de ajuste del déficit fiscal”, agrega.
El reporte repasa que casi el 60% del gasto previsional (jubilaciones y pensiones ajustan anualmente con una regla fija basada principalmente, dada la reforma introducida en diciembre pasado, en la inflación) se mantendrá en términos reales o crecerá a una tasa real positiva, mientras que los ingresos por aportes a la seguridad social han venido creciendo de manera muy limitada (0,7%). “Frente a este desequilibrio, la posibilidad de llevar adelante la política para incentivar la formalización en el mercado laboral que tiene en carpeta el gobierno, cobra importancia”, admite.
La turbulencia en el mercado cambiario que se desencadenó en abril puso a las cuentas fiscales en el centro de la escena, pese a haberse logrado un sobrecumplimiento de la meta fiscal prevista para el primer trimestre del año, y reducido el déficit primario en términos reales un 45% en el primer cuatrimestre del año.
La situación generó una crisis de confianza que buscó ser contrarrestada por el gobierno, entre otras medidas, con el anuncio del endurecimiento de las metas fiscales para el corriente año y el aumento en las tasas de interés.
PwC Argentina revisa el riesgo implícito que incluía la política llevada adelante por el Central: un cambio repentino en el contexto que aumentase el nivel de incertidumbre sobre la solvencia de largo plazo de la economía (o más precisamente sobre los activos del Banco para hacer frente a sus compromisos) y produjera una crisis de confianza en cuanto a la renovación de un nivel de stock tan elevado como el actual (supera el 100% la base monetaria).
Ese riesgo produjo la salida de los inversores de posiciones en pesos, con la consecuente presión sobre el tipo de cambio y el aumento en los niveles de las tasas de interés para intentar contrarrestar la conducta. En ese contexto se estableció un nuevo objetivo de déficit primario de 2,7% del PIB (frente al 3,2% previo). Esto representa un ahorro fiscal de unos $ 61.817 millones o alrededor de US$ 2.500 millones.
En consecuencia, y aunque no forma parte de la meta comprometida, también se vio modificado el déficit financiero esperado, bajando de 6% respecto del PIB al 4,9%: “Este endurecimiento de la política fiscal podría interpretarse más como un intento de acelerar la meta de equilibrio fiscal, frente a un panorama financiero internacional más adverso que como una demostración de compromiso con la meta fiscal, ya que ésta como porcentaje del PIB, se venía sobrecumpliendo de acuerdo al cronograma previsto”.
El fisco obtuvo ingresos por $765.002 millones durante el primer cuatrimestre del año, lo que significó una caída en términos reales del 2,7% interanual pero en 2017 estuvo el “extra” del blanqueo (este año fueron por rentas de la propiedad vía el Banco Nación). De descontarse estos ingresos en ambos períodos los recursos fiscales este año subieron 27,8% nominalmente (2% reales).
La lupa del informe está sobre la baja de la recaudación por previsión social (afectada por cambios en la legislación). Frente a este desequilibrio, PwC Argentina apunta a la reforma laboral.
“De lograr acuerdo en el Congreso y aprobarse, se lograría incorporar al mercado formal a trabajadores que actualmente no realizan ningún tipo de aporte y permitiría reducir el peso sobre el resto de los recursos tributarios para solventar el régimen previsional”, describe.



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