Luz y Fuerza “aprieta” a Epec en las cuentas (¿le conviene?)

La ya complicada relación entre la empresa estatal de energía y el sindicato de Luz y Fuerza empeoró ayer, después de que el presidente de Epec, Luis Giovine, anunciara que las medidas de fuerza adoptadas por los trabajadores causaron un “atraso” de $800 millones en la recaudación de mayo. Pero, ¿quiénes serán los primeros en perder si la empresa no recauda?

Por Felipe Osman

epecLuis Giovine, presidente de Epec, anunció ayer que las medidas de fuerza tomadas por los empleados a instancias del sindicato causan un grave perjuicio a la empresa, ya que le impiden conocer detalladamente el consumo de los usuarios y, por lo tanto, facturar con precisión el servicio.
Esto se debe a que, para determinar el consumo de cada vecino, sigue utilizándose un método algo rudimentario: las “lecturas” o “tomas de estado”, mediante las cuales empleados de la empresa realizan un control in situ de lo registrado por los medidores instalados en cada domicilio.
Las múltiples asambleas y paros a los que el sindicato de Luz y Fuerza ha convocado, mas el constante “trabajo a convenio” y “quite de colaboración”, si bien no han generado un problema abrupto en la prestación del servicio -como cortes generalizados o excesivas demoras en su restitución cuando existen desperfectos técnicos-, si han descompaginado los registros necesarios para el cobro.
De hecho, resulta probable que la aparente calma con la que el belicoso gremio ha reaccionado ante las medidas adoptadas por la Provincia tenga en miras, justamente, generar este desbalance. Particularmente si se tiene en cuenta que la Comisión Técnica de Garantías, diseñada por la Ley de Servicios Esenciales, estableció las dotaciones mínimas de personal que el sindicato debe asegurar para el funcionamiento de lo que se entiende como el “núcleo duro” del servicio, a saber, la generación, transmisión y distribución de energía. Pero en lo que hace a otras actividades, consideradas complementarias, como la facturación, las “tomas de estado”, o la compra y distribución de insumos, no estableció un criterio inequívoco.
La ejecución deficiente de estas actividades, que en el corto plazo resultan “complementarias”, generan serios problemas en las cuentas y en la operatividad de la empresa en el largo plazo. Y el gremio, que lo sabe, dilatará el conflicto para sacar provecho de ello.
Según informaron desde la empresa, todo esto habría generado un “atraso” de $800 millones en la recaudación de mayo, dado que no se han realizado las mediciones necesarias en el 71 por ciento de los medidores en la ciudad. Para salvar esta dificultad, Giovine anunció que Epec facturará este mes el equivalente a la energía consumida en mayo de 2017, pero con al precio actual. En la próxima boleta se compensará a los usuarios a los que se hubiere cobrado de más.
Además, indicó que la empresa aplicará con sus empleados lo que viene siendo una de las máximas de la gestión Schiaretti: “día no trabajado, día no cobrado”, y practicará a rajatabla todos los descuentos.
Pero, ¿qué son $800 millones para Epec? Para poner en contexto estos números, debemos saber que -en números gruesos- la empresa presenta una facturación mensual cercana a los $1700 millones, de los cuales destina, aproximadamente, $610 millones al pago de sueldos, y $715 millones a pagar a Cammesa, compañía administradora del mercado mayorista eléctrico.
Entonces, $800 millones para Epec es (casi) la mitad de su facturación mensual, y una suma sin la cual difícilmente pueda hacer frente al pago de los salarios y de la energía. O uno, o el otro. Pero, adicionalmente, la empresa debe hacer frente en junio al pago de los aguinaldos y del 60 por ciento del la última cuota de la Bonificación Anual por Eficiencia (BAE), que representa 1 salario extra para los empleados que cuentan con un año de antigüedad, y que va aumentando hasta los 2 salarios extras al año para los empleados que tienen 5 o más. El gremio puede generar un problema del que sea el primer damnificado.
Esta escalada en la intensidad del conflicto que hace meses protagonizan la empresa estatal y el sindicato de Luz y Fuerza se da, justamente, en las vísperas de una nueva audiencia ante el Ministerio de Trabajo, a la cual el ministro, Omar Sereno, citó, además de los titulares de las regionales de Córdoba, Villa María y Río Cuarto del gremio, a Guillermo Moser, secretario general de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, para intentar destrabar la disputa.