Caída en la imagen presidencial reafirma la estrategia para 2019

Aunque las elecciones todavía están lejos, la mesa chica de Cambiemos sabe que debe empezar a prepararse para resistir un desgaste aún mayor de la figura presidencial en el camino a 2019.



Por Javier Boher
javiboher@gmail.com

Los tironeos de los últimos meses siguen complicando al gobierno. Los números de diversos relevamientos publicados esta semana demuestran que la imagen del presidente sigue en caída libre.
A los ojos de múltiples analistas esto debería preocupar a los responsables de la estrategia política de Cambiemos. Con los números en la mano, todo parece indicar que el romance entre Macri y los votantes va lenta pero inexorablemente llegando a su fin.
Politólogos, periodistas y consultores parecen acordar que la crisis se desató en Diciembre, luego de las refriegas en la puerta del Congreso. Desde aquel entonces no sólo se ha retraído la aprobación a la gestión presidencial, sino que además se va recuperando la imagen de su némesis, Cristina Fernández de Kirchner, lo que representa un dolor de cabeza para un justicialismo que aún no encuentra una conducción nacional clara.
Esa anarquía peronista es más clara en Buenos Aires, bastión del kirchnerismo duro en conflicto con las terceras vías que sueñan con robarse sus votos. El repunte de Cristina aleja la posibilidad de un acuerdo, especialmente porque el piso de 30% de los votos que tiene en Buenos Aires le da la posibilidad de torcer una elección, a la vez que le permitiría mantener una poderosa bancada en ambas cámaras.
El fin del idilio con el macrismo es lógico, pero eso no puede ser ampliamente canalizado por ninguna figura de la oposición. En ese escenario, el crecimiento de Cristina no representa un desafío real al gobierno como sí se lo representa al peronismo.
Desde ese lugar, el conflicto de diciembre (que muchos señalan como la gota que rebalsó el vaso y torció a la opinión pública en contra del presidente) no implicó una derrota para el gobierno, sino todo lo contrario.
La muerte política del kirchnerismo representaba el fin del relato oficial que culpa de todos los males a la herencia recibida. Por eso las escenas de violencia que se vieron en el Congreso a fines del año pasado apuntaron a agrandar la grieta, a reafirmar que el gobierno venía a repartir palazos (magnificados tanto por los partidarios como por los detractores del presidente).
El oportuno silencio de Cristina la ayuda a crecer y pone en aprietos la estrategia urdida por Peña y sus adláteres. Sin embargo, la ex mandataria es un gigante de pies de barro cuyo piso electoral es muy alto para garantizar un bloqueo, aunque su techo es muy bajo para ganar la elección por sí sola.
Aunque las elecciones estén lejos (y la distracción del mundial esté cerca) la mesa chica de Cambiemos sabe que deben empezar a prepararse para resistir un desgaste aún mayor de la figura presidencial.
En ese escenario, la estrategia de la división de las filas opositoras es el único plan que asoma por el horizonte como el más efectivo para guiarlo en los 15 meses que faltan hasta las PASO.
Negociar con gobernadores afines, reprimir a gremios y organizaciones de mal concepto popular o polarizar con los sectores más ideologizados y menos potentes en términos electorales parece ser la receta para lograr ese objetivo.
Todo indica que está buscando la forma de replicar la estrategia parlamentaria pero por los medios al alcance de la mano del poder ejecutivo. Es una apuesta arriesgada en la que un mal resultado no sería una ley que se puede vetar, sino un peligroso caos generalizado.



3 Comentarios

  1. Se les viene la noche a los chetos lacra !! Igual que la Alianza se tendran que ir por la ventana!! está bueno una sacudida de vez en cuando para los que los votaron a estos garcas de saco soberbios! Chauuu!!

  2. lo mas triste son los radicales vendettas!! vendieron el partido por espejos de colores ! RADICALES SON UNOS MUERTOS SIEMPRE INEPTOS SON PEOR QUE EL PRO , PORQUE EL PR NO TRAICIONA SUS PRINCIPIOS SIEMPRE PENSO LO MISMO , USTEDES RADICALES DAN AZCO ! ni una bandera puede levantar SON EL PRESERVATIVO DE MARCOS PEÑA !

    RADICALES DAN PENA….

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