Papelón de Altamirano: decanos de todo el país la desmienten

La recientemente electa como titular de la Facultad de Psicología impulsó una resolución “repudiando” una resolución sobre la definición de actividades reservadas al título. Los decanos de la mayoría de las facultades del país la dejaron en evidencia y apoyaron la medida.



Patricia Altamirano tuvo un mal debut en su vuelta al decanato de la Facultad de Psicología. La jugada política que encabezó a horas de los comicios universitarios la terminó aislando de sus colegas a nivel nacional.
Luego de salir airosa por una mínima diferencia frente a los candidatos del kirchnerismo, quiso ponerse a la cabeza de un reclamo gremial en torno a las competencias de los títulos que otorga su unidad académica. Al parecer, los estrechos números que cosechó fueron el motor de su reaparición en el marco de una movilización convocada por el colegio de psicólogos de esta ciudad.
El supuesto conflicto se originó por una resolución del Ministerio de Educación de la Nación que recoge una propuesta del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) sobre las denominadas “actividades reservadas” a los títulos que otorgan las carreras comprendidas en el artículo 43 de la ley de educación superior.
Estas carreras, consideradas de “interés público” por comprometer “de modo directo” la salud, la seguridad y otros aspectos considerados vitales por el estado, poseen una categoría particular ya que existen actividades particulares incluidas en los alcances de sus títulos que deben ser reguladas por el CIN dado el “riesgo” que implica su ejercicio.
El CIN, luego de casi 5 años de trabajo en conjunto con los consejos de decanos de las facultades que entran en la categoría legal, elevó una propuesta que fue aceptada por la cartera educativa. En el organismo que reúne a los rectores de todas las Universidades Públicas están representadas todas las expresiones políticas (en particular el kirchnerismo que conduce varias casas de estudios) y la iniciativa fue suscripta por unanimidad de sus miembros.
Más allá de esto, los sectores vinculados al kirchnerismo de la UNC vieron en esta resolución un motivo para activar la oposición al gobierno nacional. En particular, el colegio de psicólogos local, conducido por estos sectores, forzó una resolución de la Facultad “repudiando” el contenido de la misma.
Altamirano, asediada políticamente por estos mismos grupos, decidió no confrontarlos e intentar encabezar el movimiento. Luego de una poco concurrida asamblea, se montó en una movilización a la sesión del Consejo Superior de la UNC.
La intención de la recientemente electa decana fue incomodar al rector Hugo Juri que preside el CIN en este período. La conocida táctica del enemigo externo le sirve, según su análisis, para contener a los sectores opositores de su propia facultad que acaban de experimentar un inesperado crecimiento electoral.
Sin embargo, la primera consecuencia política fue autoinflingirse un perjuicio en el concierto nacional de facultades de su propia disciplina. En un extenso comunicado, decanos de todo el país expresaron su opinión sobre la resolución en cuestión y desmintieron los argumentos de Altamirano.
El texto que firman los decanos Jorge Antonio Biglieri por la Universidad Nacional de Buenos Aires, XavierOñativia por la Universidad Nacional de La Plata, Ana María Hermosillapor la Universidad Nacional de Mar del Plata, Silvia Luques por la Universidad Nacional de San y LuisRosa Castaldo por la Universidad Nacional de Tucumán sostiene que “las actividades reservadas al título no son el conjunto de las actividades profesionales que un psicólogo/a puede desempeñar, lo cual significa que no se “reduce” el campo profesional.
Asimismo, recordamos que el ejercicio profesional del psicólogo/a se encuentra regulado por las Leyes de Ejercicio Profesional de la Psicología, que no se ven afectadas por la resolución ministerial.
Con todo lo anteriormente expresado, queda en claro que este cambio impulsado por la Resolución ME 1254/18 que involucra a las carreras de psicología dentro del artículo 43 de la LES, no afecta en modo alguno el desarrollo y ejercicio de la práctica profesional de la Psicología”.
Tan rotunda réplica de sus colegas del resto de las Facultades de Psicología deja a Patricia Altamirano aislada en su vaga consigna de convocar“a toda la comunidad para lograr la derogación de la resolución e impugnación y repudio de los procedimientos no participativos en la toma de decisiones que perjudican a todos los y las trabajadoras de la salud mental”. Mal inicio para quien pretende disputar el próximo rectorado de la UNC.



1 Comentario

  1. Cualquier banana esta nota. Infórmese muchachos, que en pocos días van a escuchar a centenares de Altamiranos objetando a esos decanos a los que la historia los juzgará…

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