Operativo tenaza del PJ Federal sobre tarifas

Mientras los gobernadores peronistas proponen alternativas para moderar el impacto del sinceramiento tarifario, los senadores peronistas dieron dictamen al proyecto aprobado en diputados.



Por Salvador Santos

Los gobernadores y los legisladores son las dos almas del peronismo federal. Los primeros ponen el acento en la gobernabilidad mientras los segundos tienen asignado el rol de liderar la oposición al gobierno nacional.
En lo que refiere a la discusión sobre el aumento del valor de las tarifas de servicios, estas dos versiones del PJ parecen haber desplegado un operativo tenaza sobre el gobierno.
El primer acto de esta ofensiva fue la aprobación, en la Cámara de Diputados, de un proyecto de ley que retrotrae los valores tarifarios a finales del año pasado. La iniciativa, acordada entre los miembros del interbloque Argentina Federal y los de la bancada del Frente Renovador, constituyó una declaración política: el peronismo disputará la elección presidencial de 2019.
De hecho, el proyecto constituyó la materialización política de la reunificación de las distintas vertientes del justicialismo no kirchnerista. La fusión de los grupos que responden a los mandatarios provinciales, el randazzismo y el massismo se diagramó en los encuentros provinciales que organizaron los senadores Miguel Ángel Pichetto y Carlos Caserio.
El nuevo armado del PJ Federal consiguió su primer éxito político cuando logró reunir la cantidad necesaria de voluntades para dar media sanción a su proyecto de tarifas en la Cámara de Diputados de la Nación. El kirchnerismo, su enemigo íntimo, no tuvo más remedio que acompañar con su voto cediendo un rol que, hasta el momento, ostentaba en soledad: el de oposición a Cambiemos.
En paralelo, los gobernadores peronistas siguieron con su propia agenda. La mayoría expresó su desacuerdo con la iniciativa que impulsaban sus propios legisladores ya que implicaba un costo fiscal enorme para las provincias que gobiernan.
Sin embargo, no exigieron a sus diputados que retiren sus firmas del dictamen que, finalmente, fue aprobado en diputados. Desde el momento del tratamiento de la reforma previsional, el peronismo consideró agotada su capacidad de soportar el costo político de las decisiones de gobierno.
Posterior a la media sanción, el proyecto quedó en manos de quienes son los principales estrategas del peronismo federal. La posición del bloque que comanda Miguel Ángel Pichetto, secundado por el cordobés Carlos Caserio, es decisiva en la actual correlación de fuerzas del Senado de la Nación.
El rionegrino tomó el toro por las astas y emplazó al oficialismo. “Estamos a la espera de una propuesta alternativa, razonable, que implique efectivamente una reducción de la tarifa para los ciudadanos, en un proceso paulatino y gradual”, advirtió el senador en el plenario de las comisiones de la semana pasada.
El ultimátum del jefe parlamentario del PJ Federal vencía en el día de ayer. Promediando la jornada, Pichetto advirtió que, ante la inexistencia de una iniciativa superadora, avanzaría con la firma del dictamen aprobado en la Cámara de Diputados sin cambios.
Los gobernadores, por su parte, presentaban propuestas alternativas al proyecto de sus propios legisladores. Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti mantuvieron su postura contraria al tratamiento legislativo del tema tarifas y empujaron ideas como una reducción del IVA a consumidores residenciales.
Al mismo tiempo, colaboraron con la estrategia de Pichetto no asistiendo a las reuniones de comisión a las que habían sido citados por requerimiento de los senadores de Cambiemos. Con este faltazo, evitaron evidenciar la contradicción de opiniones entre los mandatarios y los senadores que les responden.
Finalmente, el oficialismo optó por hacer propia la iniciativa de los gobernadores peronistas para evitar la avanzada anunciada por Pichetto. Si bien a Cambiemos le queda la bala de plata del veto presidencial, consideran que el momento aconseja agotar todas las instancias previas antes de caer en esa solución.
Más allá de la resultante de las negociaciones, que seguramente proseguirán, lo que queda claro es que los acuerdos políticos se tornarán más dificultosos a medida de que se hace inminente la campaña electoral de 2019.



1 Comentario

  1. ¿Ahora que les toca a los porteños y bonaerenses del conurbano, los “tarifazos” se convierten en causa NACIONAL? ¿Porqué esos gobernadores, como sus legisladores no PELEARON POR LAS PCIAS, cuando estas fueron DISCRIMINADAS por la Nación hace años atrás y tuvieron que asumir la quita de subsidios, excepto porteños y del conurbano? ¡Hasta, Llaryora se olvidó que el año pasado hizo campaña, diciendo “¿Porque los Cordobeses le tenían que subsidiar el subte a los Porteños?” ¿Qué le pasó en pocos meses?¿tuvo amnesia?

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