Macri, concesivo con Schiaretti: abogó por tope a privilegios

Conocidas las críticas del Gobernador por la inequidad en la distribución de recursos entre Buenos Aires y el interior, el Presidente aseguró que “todos tenemos que trabajar y pagar lo mismo”.



Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

El presidente Mauricio Macri eligió al gobernador Juan Schiaretti como el protagonista de su primera foto política post cimbronazo financiero. En Córdoba –la provincia que sucumbió a las melodías del “cambio” en noviembre de 2015- y junto al armador de la liga de mandatarios peronistas, el fundador del PRO pidió un nuevo voto de confianza.
El diálogo entre uno y otro es fluido, aunque en esta ocasión no abundaron las sonrisas. El peronista se debate entre la gobernabilidad y la oportunidad que abre la alicaída imagen del mandatario nacional, incluso en el bastión electoral más importante del interior del país. Macri, sin otra opción más que la del consenso, dio por clausurada una de las crisis de desconfianza más profundas que le tocó atravesar apelando a una receta clásica.
En Miramar, el escenario improvisado buscó generar un clima distendido, de proximidad a los vecinos que se acercaron a escucharlo. Una foto típica de campaña, poco usual cuando el dirigente ostenta el mayor cargo político del país. Abrazos, “sí se puede”, elementos clásicos. Previsible: Macri frenó el dólar, pero quiere levantar su propio peso en un distrito amigable.
La participación de Schiaretti completa el esquema. Si para la Nación siempre fue primordial mantener el vínculo institucional con el gobernador “amigo”, pero que ha colocado críticas fuertes a la administración de Cambiemos, esa variable se potencia en la coyuntura actual. Un día después que el titular de El Panal nacionalizara desde Tucumán uno de sus mayores cuestionamientos, Macri se mostró concesivo.
“Hay que decirle la verdad a la gente y bajar los gastos de la política para dar el ejemplo; y, después, sentarnos a ver qué privilegios que no corresponden estamos pagando en el Presupuesto”, introdujo Macri.
Probablemente el líder de Cambiemos está al tanto de la pulseada de la Provincia con el gremio de Luz y Fuerza. La instalación del “costo Córdoba” por parte de radicales y macristas locales pegó en la gestión peronista. La revisión de los privilegios de los empleados de EPEC sirvió como caso práctico que, pese a tener las cuentas equilibradas, hay excepciones. La empresa provincial es una de ellas.
El Presidente busca socializar las responsabilidades por el déficit nacional del que propios y ajenos toman distancia. El intendente Ramón Mestre recordó a los vecinos que las cuentas municipales son superavitarias. Schiaretti, también, aprovechó el debate para mostrar la caja calzada.
“El Presidente habló de la reducción del déficit fiscal, y yo quiero ser muy claro. Las provincias tienen muy poco déficit: la Nación tiene 6% del PBI de déficit fiscal y las provincias sólo el 0,5%. Me parece que sí hay que reducir el déficit fiscal, y que se comienza haciéndolo eliminando los privilegios que continúa manteniendo la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires”, disparó Schiaretti desde la provincia de la caña de azúcar.
Pero como Macri corre con la desventaja, en el suelo del gobernador cordobés, prefirió mostrarse magnánimo. “Todos tenemos que trabajar y pagar lo mismo”, definió, aunque no tardó en empalmar con el discurso positivo.
Macri ratificó la decisión de avanzar en la “transformación profunda” del país pero reconoció que esa tarea “no es fácil”. “Se está poniendo lo que hay que poner para construir la Argentina que soñamos”, aseguró y se mostró optimista por los resultados que se pudieron lograr para superar la “turbulencia cambiaria”. Los operadores del presidente en Córdoba lo habían anticipado: no podía esperarse un gira de alto voltaje político.
El presidente llegó a la provincia pasada las 10 de la mañana de ayer junto a los diputados Mario Negri, Héctor Baldassi, Nicolás Massot y la senadora Laura Rodríguez Machado. Inmediatamente, sobrevoló en helicóptero los predios del Parque Nacional de la Laguna de Mar Chiquita y los Bañados del Río Dulce, tras lo cual mantuvo contacto con los pobladores de Miramar.
Luego se trasladó hasta la ciudad de Córdoba para participar una reunión de la Mesa Productiva Automotriz, un espacio de debate sectorial con los representantes de la industria automotriz, autopartistas proveedores y sindicalistas. Lo acompañaron los ministros de Producción, Francisco Cabrera; de Transporte, Guillermo Dietrich; de Turismo, Gustavo Santos, además de legisladores nacionales y empresarios.



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