Desfile de candidatos 2019 en la comitiva de Macri

La mayoría de los principales protagonistas acompañó al presidente en el avión



Por Alejandro Moreno
amoreno@diarioalfil.com.ar

Mauricio Macri llegó ayer a Córdoba acompañado por un séquito de dirigentes provinciales que coinciden en tener aspiraciones electorales para el 2019. Nada mejor, entonces, que exhibirse como parte del riñón del presidente, aunque en muchos casos es una presunción exagerada.
Uno de los que más procuró mostrarse fotogénico junto a Macri fue el diputado nacional Mario Negri, una de las principales espadas de la Casa Rosada en el Congreso y en los medios de comunicación porteños. Negri está en la grilla de largada de los candidatos a gobernador por Cambiemos, y su estrategia para ligarse bastante bien con la cercanía al jefe de la coalición. El diputado ha dicho una y otra vez que quiere ser gobernador, no candidato, fórmula que sugiere que no está muy dispuesto a rasparse en una interna dentro de la UCR con el otro fuerte aspirante a la misma postulación, el intendente de Córdoba, Ramón Mestre.
A propósito de Mestre, éste fue el gran ausente de la jornada. Tuvo falta justificada porque viajó a Sevilla a un encuentro de intendentes. Como dice el refrán, perdió su silla al lado del presidente Macri.
Volviendo a la comitiva que arribó en el mismo avión, también mostró protagonismo Héctor Baldassi, otro diputado nacional con pretensiones para el 2019. Baldassi se anota para la candidatura a gobernador, pero seguramente sabe que la real apuesta es meter presión para conformarse, en el mejor de los casos, con el segundo lugar de la fórmula. El ex árbitro necesita estrictamente de la bendición de Macri, porque a la resistencia que siempre encontró en el radicalismo debe sumarse que en el PRO tampoco lo quieren, acusándolo de jugar sólo para él.
La senadora nacional Laura Rodríguez Machado sigue en la lista de aspirantes a la candidatura a gobernador. Si lo de Baldassi parece exagerado, mucho más lo de ella, que carece de las encuestas del político surgido de la popularidad que otorgan las canchas de fútbol.
En la nómina de precandidatos que aterrizó en Córdoba con Macri estaba también el ministro de Turismo Gustavo Santos. Todo un caso. Santos surgió a la política por el radicalismo pero en 2007 fichó para el peronismo. Con la llegada de Macri a la Casa Rosada, Santos fue convocado para la cartera de Turismo, y desde allí, sin una identificación clara, suena pendularmente como candidato a gobernador y a intendente de Córdoba.
Otro diputado nacional, el impostado cordobés Nicolás Massot compartió el viaje con su débil aspiración de ser el candidato a gobernador de Cambiemos. En su caso, ni siquiera es probable que pueda aspirar al segundo lugar en el binomio provincial, y que deba conformarse con una reelección en Diputados, lo cual no es poco.
Finalmente, en lugar de Mestre estuvo el viceintendente Felipe Lábaque, un pretendiente a la sucesión en el Palacio 6 de Julio. Como los demás, necesita la venia de Macri.
Todos los viajantes saben que el dedo de Macri será decisivo para la confección de la lista de candidatos de Cambiemos en 2019, en un distrito fundamental para la alianza. Si la opinión del presidente fue clave en 2015 y en 2017, el año que se juegue la reelección, si llega bien parado a esa coyuntura, lo será aún mucho más.



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