El Gobierno, con toda su artillería, logró atravesar el día D

El 95% de las Lebacs se renovaron; emitieron dos bonos en pesos por unos $74 mil millones y la jugada impactó en el mercado. La inflación de abril fue de 2,7%.



Por Gabriela Origlia

En el día D de las Lebacs el dólar retrocedió unos centavos hasta 24,50 pesos y se renovaron el 95% de las Letras. Por la tarde –con el discurso de exceso de optimismo que caracteriza a los funcionarios de Economía- los ministros Luis Caputo y Nicolás Dujovne plantearon que la volatilidad del tipo de cambio será menor en adelante, que la inflación seguirá bajando y que Argentina dio muestras de tener herramientas para poder superar la crisis.
El Gobierno salió a licitar bonos del Tesoro Nacional en pesos (BOTE) a tasa fija con vencimientos a cinco y ocho años y logró aumentar la oferta de dólares con el ingreso de fondos extranjeros, el mismo día que venció la mayor cantidad de Lebacs. La jugada apuntó a absorber pesos.
“Por el bono a cinco años aceptamos ofertas por 36.872 millones de pesos con una tasa del 20%. Y por el bono a ocho años aceptamos ofertas por 36.378 millones de pesos a 19%. Lo importante acá es que pudimos hacer la licitación en tal vez el peor día para los mercados emergentes del año. Y es una licitación en pesos, a tasa fija, y a largo plazo”, dijo Caputo.
Reiteró que no harán más colocaciones de deuda internacional este año y “probablemente” tampoco el próximo en función del resultado de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Insistió en que buscarán reducir la dependencia externa.
El resultado parece anticipar que el Central logró frenar la corrida pero todavía es temprano para determinar cómo será el comportamiento hacia adelante. Con todo, está claro que la devaluación no es gratis y que tampoco hay recuperación de confianza y solución del problema de raíz.
¿Es cierto que debía haber una mejora del tipo de cambio? Sí, los exportadores lo venían reclamando desde hace meses. Pero la brusquedad de la devaluación tiene consecuencias negativas para todos. Por empezar, los argentinos son más pobres que hace dos meses.
La inflación se acelerará (ya la de abril fue de 2,7%); regresarán las tensiones por las paritarias (el 70% están cerradas pero al momento de que se disparen las cláusulas transitorias las discusiones volverán) y una tasa de interés arriba del 40% no sólo complica a las empresas que deben financiarse (lo que es imposible con ese nivel) sino a todos los ciudadanos que tienen un crédito, cualquiera sea su tipo.
Hacia adelante, los expertos no esperan que el dólar vuelva a escaparse a la velocidad de los últimos días; entienden que se moverá entre los $25 y $26 ya que esa fue la línea que marcó el Banco Central cuando salió a jugar fuerte.
El mercado seguirá monitoreando cómo resuelve el Gobierno –ahora con mejor tipo de cambio- los déficits que son el origen del problema argentino.
Horas antes de la licitación de renovación de las Lebacs y en medio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el presidente Mauricio Macri insistió en que “el rumbo se mantiene” y sostuvo sobre la “necesidad” de plantear un “acuerdo con la oposición” para que el presupuesto 2019 –una de los ítems sobre los que pondrá la lupa el Fondo- salga con medidas concretas para la reducción del déficit.
“La decisión sobre lo que haremos con el Fondo es enteramente de la Argentina, no existe una decisión de pedirle al FMI una política económica, el Fondo Monetario ha apoyado este programa política y obviamente habrá una demanda también de los mercados en que dado este escalón más bajo de confianza nos comprometamos con una aceleración en ir hacia la convergencia fiscal” dijo el jefe de Gabinete Marcos Peña.
Agregó que el marco para “un gran acuerdo nacional” es el presupuesto 2019. “Allí nos tendremos que sentar, todas las partes con apertura, generosidad porque no podemos seguir mintiéndole a la gente, y pensar siempre que la culpa es de otros”.
Ayer Mario Quintana, vice jefe de Gabinete, se sumó a los funcionarios que empezaron a admitir que la devaluación impactará en precios y en crecimiento. Hasta hace poco, desde el Gobierno rechazaban esos planteos que ya eran generalizados entre los especialistas.



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