En la asamblea, Talleres estrenó parlamento

En la última asamblea extraordinaria del domingo pasado tuvo su bautismo el nuevo formato institucional de Talleres, con 100 asambleístas, conforme al estatuto modernizado por Fassi en la última presentación ante los socios. Se adecuaron los ejercicios contables de acuerdo a lo que pretende la Superliga. El ejercicio abarca solo siete meses.



Por Federico Jelic

Ya está en vigencia y en aplicación el nuevo formato institucional de Talleres, que fue modernizado en la última asamblea multitudinaria, celebrada en Orfeo Superdomo en octubre pasado. Fueron llevadas a cabo en conjunto con las elecciones que ungieron a Andrés Fassi como presidente del club, dando inicio a su segundo mandato en barrio Jardín. El debut fue quizás en un tema de menor relevancia aunque no menos importante, ya que solo se trató el estado contable y el ejercicio económico del club por un breve espacio de siete meses, para adecuar el calendario con las exigencias de la Superliga. Pero tampoco es un detalle menor.
Es decir, se llevó a cabo un ejercicio de memoria y balance, en una asamblea extraordinaria, para estar al día con las nuevas exigencias legales. Y en ese contexto, llegó el bautismo del nuevo sistema del parlamento albiazul, donde 100 asambleístas definieron la aprobación final. De las asambleas masivas de casi tres mil como las dos anteriores, a esta “sólo” 100 socios, fue el gran cambio elegido por los mismos anteriormente, con la salvedad que en este caso, en su totalidad cuenta con los colores del oficialismo.
Todos los asambleístas dieron su beneplácito y aval al balance, y es decir, Talleres ya cumplió con las obligaciones estatutarias para estar en regla. Lo novedoso fue la implementación y puesta en vigencia del nuevo sistema “asambleístico”, donde la dirigencia goza de una gobernabilidad inusitada sin precedentes en los últimos tiempos por barrio Jardín.

100 para triunfar
No hubo cuestionamientos ni nada especial, ni algún detalle de enojo, más allá del malestar de haber empatado agónicamente con Olimpo en Bahía Blanca, privando el sueño de Copa Libertadores hasta ese entonces. Pero al otro día, llegó la clasificación por decantación. Hasta eso le salió bien a Fassi, como para garantizarse inmunidad desde lo deportivo.
Pero estaba claro que no tendría problemas para aprobar la asamblea. En esta ocasión, hubo 100 socios asambleístas, que fueron elegidos con la lista de las elecciones. De acuerdo al nuevo estatuto, estos socios serán los encargados de dar aprobación a los ejercicios contables de Talleres, con la salvedad de que todos fueron puestos por el oficialismo.
Y no se trata de un acto dictatorial o vertical. El estatuto dejaba en claro que la lista que resultara perdedora en los comicios podría contar con un mínimo de 15 asambleístas y un máximo de 33. No como para torcer algún dictamen ya que no contaban con mayoría ni quórum, pero al menos era una forma de decir presente y cuestionar entre tablas el tratamiento de cualquier propuesta que no resultase satisfactoria. Ni eso consiguió la oposición, que luce dividida y sin referentes.
El abogado Daniel Quinteros, titular del “Núcleo Centenario”, armó su bloque político pero por falta de avales, la Junta Representativa no lo habilitó para participar en los escrutinios. Una decisión que generó polémica y de la cual Quinteros se “agarra” para plantear su condición de víctima, acusando no haber recibido jamás respuestas clarificadoras sobre este asunto. Pero esto deja en claro la soledad con la cual juega Fassi en barrio Jardín, ya que ni del movimiento “Talleres es de su gente” ni otros espacios no afines al hombre fuerte de Pachuca, le dieron su aval a Quinteros para que sea la única voz de la oposición en esta escenografía política en barrio Jardín.

Parlamento en acción
En la antigua Grecia figuraban tribunales para 5 mil personas, subdivididas en áreas de 50 hombres, en un sistema denominado como “Helieas”. El parlamento albiazul se redujo a 100 asambleístas con los mismos derechos. Entraron todos en la sala de prensa de La Boutique y se pudo desarrollar sin inconvenientes.
En la misma se trató el estudio de los siete meses desde diciembre de 2016 a junio de 2017, Coincidente con la segunda parte del regreso a Primera División. Fue como cierre del ejercicio económico adecuado al calendario deportivo, después de aquel balance aprobado, por eso es que se trató el domingo de una asamblea extraordinaria.
En la misma, se vio reflejada por ejemplo la retención que hizo AFA, en su momento el presidente Luis Segura, de forma arbitraria, de los 14 millones de pesos que le correspondían a Talleres por ser campeón en la B Nacional, para desviarlos hacia La Paternal, con Argentinos Junios como beneficiario directo. Justamente el club donde Segura inició su carrera política. Vaya casualidad. Vale aclarar que el albiazul ya apeló a ese incidente y resultó victorioso, aunque ese crédito quedará contemplado en futuros balances, con su virtual acreditación.
La acción plenaria fue de acuerdo al estatuto, una vez consumado oficialmente el organismo colegiado. Hubo exposición de números, del equilibrio en las cuentas, sin aportes personales extraordinarios como ocurrió en otros balances, ni tampoco préstamos de ninguna naturaleza. Según el oficialismo se mantiene la tendencia de una economía contable con finanzas en orden, documentada, fiel al criterio económico que viene desempeñando la gestión de Fassi desde su desembarco en barrio Jardín, allá a fines de 2014.
No hubo detalles del futuro predio deportivo “Mundo Talleres” mientras esperan resultados de estudios ambientales de la zona en cuestión, ni tampoco sobre la situación sobre la venta de Emanuel Reynoso a Boca Juniors, con el porcentaje correspondiente a CIBI, y ese compromiso moral que asumió el club con la Liga Cordobesa como mediador. A la hora de la votación, se impuso una contundente unanimidad y el balance fue aprobado. Una muestra más de poder de Fassi y un respaldo de confianza por parte del socio. Y encima, con los 100 asambleístas plenarios de su misma postura dialéctica.

30 millones por mes
La expresión de Fassi llamó la atención y causó relativo asombro: “Abrir las puertas de Talleres cuesta 30 millones de pesos por mes”, comentó, y a su vez, dejó en claro que para equilibrar la balanza comercial-financiera, es necesario vender al menos dos futbolistas por temporada. Lo escuchaban de manera atónita los 100 asambleístas, hoy devenidos a órgano supremo en Talleres, como se contempló en la modificación del Estatuto y que tiene competencia en estos temas en cuestión en la agenda institucional del club. Lo más destacado fue eso: ya está en pleno funcionamiento el parlamento albiazul.
Como la oposición no consiguió meter 15 socios dentro de ese parlamento, Fassi tiene la potestad dar armar y desarmar a voluntad. Y para tener contentos a todos incluso a aquellas voces disidentes, recibió una mano de Colón de Santa Fe para que Talleres vuelva a jugar la Copa Libertadores después de 17 años de ausencia.
Demasiados argumentos como para ser irrefutable.



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