El infantilismo de Carrió

En un extraño tour de beligerancia replicado por medios tradicionales y redes sociales, descargó su enojo contra todos los que pudo. Su actitud no debería sorprender a nadie.



Por Javier Boher
javiboher@gmail.com

Elisa Carrió es una de las voces de la experiencia en Cambiemos. De origen radical, recorrido socialdemócrata y presente cristiano, la chaqueña ha demostrado que puede formar parte de un gobierno que hoy atraviesa su crisis más profunda -aunque Marcos Peña no quiera asumirlo-.
Cuando el presidente Macri anunció públicamente que se habilitaban las negociaciones para obtener un préstamo del Fondo Monetario Internacional, ella ya estaba al tanto. Rápidamente se encargó de difundir por redes sociales su apoyo incondicional al presidente y al espacio que conforman sus partidos.
Contrario a lo que manifiestan algunos analistas, Carrió no está buscando la turbulencia o la violencia del choque con el peronismo. Al menos no de una manera que signifique perder adhesiones por negar la realidad.
Los que defienden esa postura lo hacen porque algunas veces desconcierta con sus declaraciones, por ejemplo cuando el pasado fin de semana “autorizó” a sus seguidores a matar a Durán Barba. Pese a que luego arregló lo que fue una expresión muy poco feliz, hubo mucha gente a la que no le causó mucha gracia que no reciba ningún reto público.
En un extraño tour de beligerancia que pobló medios tradicionales y redes sociales, también descargó su enojo contra los especuladores financieros y los empresarios de la Unión Industrial Argentina. Como si fuera poco, apuntó contra el campo por no vender la cosecha, en un giro kirchnerista que pareció olvidarse de la terrible sequía que azotó al campo el último verano.
Sus declaraciones sobre economía parecían extemporáneas, propias de alguien que habla desde los supuestos aprendidos en otro momento de la historia, lejos de los flujos de virtuales y transnacionales de dinero.
Mucha gente quedó a la espera de que finalmente la emprendiera contra el gobierno, pero no lo hizo. Porque aunque pareciera desbocada, sabía bien lo que hacía. Así como logró crear su personaje de guardiana moral de la República, acá lució su atuendo de defensora popular.
Como hacen los políticos de raza, supo leer que no era el momento de hablarle a las señoras paquetas de Recoleta, sino al que tiene miedo de que lo poco que tiene se le escurra entre los dedos.
Su discurso anti campo, anti empresario, anti consultores y pro ciudadano común fue pensado para empatizar. Porque aunque le pese a los que la creen loca, la señora es muy cuerda cuando se trata de manejarse entre las crisis y el poder.
Recuperando su costado socialdemócrata, criticó a gran parte de los que apoyan al gobierno, pero sin dejar de decir que forma parte del mismo. No lo usó como una oportunidad de abandonar el barco, sino como una posibilidad para hacer caminar por el tablón a dos o tres de los que iban navegando con ellos.
Si después por atrás los rescata un salvavidas no importa. Lo importante fue que la tripulación viera la ejecución. Había que ponerlos de vuelta a remar.
El accionar de Carrió parece demasiado complejo para algunos comunicadores que asesoran a los funcionarios del gobierno. Muchos de ellos no pueden ver que con su pataleo infantil logró montar una oportuna escena para robarle el público objetivo al kirchnerismo duro.



1 Comentario

  1. Es cierto que quizás las formas personalistas, en la que se expresa Carrió pueden interpretarse como “berrinches” infantiles, pero veamos la cuestión de fondo de los temas que aborda; El caso DURAN BARBA. Una cosa es un ASESOR y otra es que alguien que NO FUE VOTADO tenga ingerencia en las politicas comunicacionales del gobierno. Carrió con prudencia, se la toma por el asesor, pero ella es consciente de en el fondo “el asesor” no es el culpable sino quien o quienes LE DAN LUGAR Y ESPACIO. Peor sería que Carrió se la tomara personalmente con el verdadero responsable del vinculo, Mauricio Macri. Por otra parte esta el tema del “ahorro” en soja, ya sea en planta como en silobolsa.No hay que ser ingenúos para saber que esa MODALIDAD DE AHORRO EXISTE Y ES REAL. Solo aquellos que no salen de las grandes urbes desconocen esa modalidad de “ahorro”. Es cierto que NO SE DEBE GENERALIZAR, pero tampoco, cubrir a todos los “campesinos” de un halo de patriotismo y bonomía como si fueran parientes de “Heidi”. El CAMPO, es un NE-GO-CIO productivo, casi el UNICO 100% Argentino, aunque para la exportación sean extranjeros los principales comercializadores. Lógico que el mensaje de Carrió no està dirigido al chacararero ni al emprendedor, sino a los INVERSORES DEL CAMPO que con CONTRATISTAS (antiguos medieros), arriendan hectareas y optimizan su producción ajustado a los terminos financieros, fiscales y CAMBIARIOS del momento. ¡Quien niegue la existencia de estos “grupos economicos”, si que debe ser HEIDI! Tal como dice la nota, a Carrió algunos prefieren verla como “loca” aunque intimamente, le temen a su “cordura” sobre todo a la….¡INOPORTUNA! Carrió, es muy dificil que alguna vez llegue a un cargo ejecutivo, pero como CIUDADANA REPUBLICANA, es importante para el SISTEMA

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