Campaña 2.0: atajo de candidatos ante veda legal

El reglamento electoral de la UNC prohíbe pautar propaganda en medios de comunicación tradicionales, pero deja vía libre para las redes sociales.

Para siete Facultades de la UNC, el jueves será el día de estreno en cuanto a elección directa de decano y vicedecano se trata. Tras una primera tanda de unidades académicas el año pasado, el nuevo sistema electoral de la UNC ahora será utilizado por primera vez en las Facultades de Ciencias Médicas, Derecho, Ciencias Económicas, Psicología, Artes, Ciencias de la Comunicación y Ciencias Sociales.
El cambio de sistema obligó a todos los espacios políticos de la Casa de Trejo a repensar sus métodos proselitistas. Mientras antes había que convencer a la mitad de los 18 miembros de un Consejo Directivo, ahora es necesario comunicarse con los masivos padrones de cada uno de los claustros.
El Consejo Superior decidió prohibir, a través del reglamento electoral, la contratación de espacios publicitarios en medios de comunicación tradicional: prensa escrita, radio y televisión. Sin embargo, los consiliarios optaron por no reglar el uso de las redes sociales y la publicidad digital, moldeando así la conducta de la mayoría de los candidatos.
Facebook, Instagram y Twitter se convirtieron de esta manera en algunos de los principales canales de comunicación de las campañas decanales, complementados sólo con instancias vis à vis en cada unidad académica.

Segmentación por claustro
Cada elección decanal está compuesta, en cierto modo, por seis “subelecciones” simultáneas que abonan al resultado final. Cada una de estas corresponde a uno de los claustros y estamentos: profesores titulares, profesores adjuntos, docentes auxiliares, estudiantes, graduados y no docentes.
Cada una de estas categorías no sólo representa un colectivo de intereses y opiniones propios, sino que además conforma un público con determinados lenguajes y códigos que deben ser atendidos por los candidatos.
Los claustros docente y no docente son los que tienen, comparativamente, los padrones menos populosos, aun cuando en Facultades grandes como Derecho y Ciencias Médicas puedan superar las mil personas.
En general, estos segmentos son abordados de manera individual por los candidatos y sus operadores, ya que existen vínculos nacidos de la relación laboral y profesional. Es común que los grupos políticos conozcan al detalle la orientación que tendrá el voto de todos y cada uno de los empadronados.
En comparación, el electorado estudiantil tiende a presentar una incertidumbre mucho más marcada al respecto de sus preferencias, tanto por tener menos compromisos con los candidatos como por la masividad del número de empadronados. Esto obliga a los candidatos a apoyarse con más énfasis en métodos de alcance colectivo, tanto presenciales (afiches, discursos en las aulas) como digitales (redes sociales, videos, difusiones por teléfono).
El claustro de graduados, por su parte, combina características de los otros dos grupos: mientras sus padrones tienen dimensiones gigantescas, en general los votantes se acercan a las urnas convocados expresamente por alguno de los espacios en pugna. El voto espontáneo suele ser un segmento muy minoritario.

Multiredes
Por las características de cada claustro, las campañas a través de las redes sociales se orientan, en general, hacia el público estudiantil y, en menor medida, hacia los graduados. Mientras los candidatos con competencia difunden sus propuestas, aquellos con listas únicas legitiman su proyectos.
Facebook e Instagram son los canales más elegidos por los candidatos, con un marcado auge de la segunda en estos comicios. Twitter, en cambio, está siendo menos utilizado en la campaña, al apuntar en general a un público de mayor edad.
La cantidad de seguidores en Facebook no supera los 2.500 en ningún caso, considerando tanto las páginas de candidatos como de los espacios que los apoyan. Para potenciar la efectividad de las publicaciones, hay un uso generalizado de publicidad paga, tanto para sumar nuevos seguidores como para mejorar la interacción de la audiencia con el contenido.
Juntxs por Psico, la fórmula kirchnerista de Psicología, encabeza el ranking de seguidores, con 2.200 “fans”. En un segundo pelotón, Jhon Boretto (Ciencias Económicas), Patricia Altamirano (Psicología) y Guillermo Barrera Buteler (Derecho) tienen una audiencia de entre 1.700 y 1.800 personas. Gustavo Vallespinos (Derecho), Rogelio Pizzi (Ciencias Médicas), y Luis Spitale (Ciencias Médicas) los siguen de cerca con entre 1350 y 1500 “me gusta”.