Municipio duda, pide a Solvi aclaración sobre costos

La Municipalidad envió ayer notas a las tres oferentes por el servicio de recolección, solicitando aclaraciones respecto de cómo cotizaron costos para definir sus ofertas económicas.



Por Felipe Osman

El tortuoso proceso licitatorio encarado por Ramón Mestre para adjudicar el servicio de recolección tuvo ayer un nuevo capítulo. Ante los señalamientos de Cotreco -actual prestadora en las zonas centro y sur de la ciudad- que indicaban irregularidades en la propuesta económica presentada por la Ute Solvi-Caputo, el Ejecutivo municipal decidió requerir a todas las oferentes aclaraciones respecto de los costos en base a los cuales cotizaron sus ofertas.
Es que el tándem empresario que integra la brasileña Solvi junto a Caputo habría calculado los costos de mano de obra no sólo aplicando un convenio diferente al que actualmente utilizan las prestadoras, sino que habría dejado afuera del convenio a parte de los operarios.
En primer lugar, Solvi cotizó su oferta teniendo en cuenta el convenio colectivo de Camioneros, que no rige en Córdoba desde 2012, cuando entró en vigencia el acuerdo rubricado entre el sindicato de recolectores (Surrbac) y las prestadoras. Pero además, dejó afuera del convenio a los empleados que prestarían servicios en el taller mecánico de las bases operativas. En virtud de estas “licencias” que Solvi decidió concederse en la elaboración de su oferta económica, sus competidoras, Lusa y Cotreco, quedaron en franca desventaja, al cargar con un costo laboral un 32 por ciento mayor por cada operario.
Adicionalmente Solvi obvio considerar, en la elaboración de su propuesta, la tercera frecuencia de recolección que la Municipalidad ordenó cotizar para la prestación del servicio en el centro de la ciudad. Que si bien no estuvo establecida en el pliego inicial, fue agregada a este por una circular emitida por el Palacio 6 de Julio que Solvi decidió ignorar.
Al no presupuestar la prestación de esta tercera frecuencia para la zona centro, Solvi no proyectó en sus costos en salario de 42 operarios, que quedarían desempleados si la brasileña se hiciera con la adjudicación del servicio. Esto le permitió presentar una oferta económica más competitiva a costas de incumplir el pliego.
Solvi-Caputo presentó –en parte, gracias a estas irregularidades- la oferta económica más competitiva para la zona centro, y la segunda mejor oferta para la zona sur. Pero, de haberse elaborado ésta en base a los parámetros indicados, ¿habría logrado un posicionamiento tan ventajoso?
Sus competidoras entienden que no, y habrá que esperar a que se dé respuesta a los pedidos de aclaratoria enviados desde la municipalidad para comprobarlo.

Amparo
La Ute Solvi-Caputo presentó, semanas atrás, una acción de amparo ante la Justicia, preparando el terreno para una posible impugnación en el proceso licitatorio en el futuro. En realidad, para poder presentar una impugnación ante el decreto de adjudicación o pre adjudicación del intendente, las oferentes deben depositar una garantía de aproximadamente 10 millones de pesos. La acción de amparo interpuesta tiene por fin que la administración le permita sustituir esta garantía por una póliza de caución, sin la necesidad de mantener ese enorme capital inmovilizado y a la espera de una resolución que podía tardar meses.
Esta ventaja, que ya fue concedida a Solvi, será seguramente otorgada también a Cotreco, que cursó idénticas actuaciones ante la Justicia.
La actual prestadora tiene –como se ha visto- serías observaciones para hacer a la propuesta del tándem Solvi-Caputo, principalmente por dos razones: las irregularidades en la elaboración de su oferta económica previamente referidas, y sus serias implicaciones en causas judiciales –en algunos casos, con sentencias firmes- en Brasil. En uno de esos expedientes consta, incluso, una inhibición que pesa sobre la compañía brasileña para contratar con el Estado por el término de cinco años.
Pero en el caso de Solvi, se hace más difícil advertir en que fundaría una posible impugnación en el futuro. Sus competidoras no parecen haber incurrido en faltas de tal dimensión que pudieran dar por tierra con sus expectativas de permanecer en la licitación. De hecho, la única oferente que ha incurrido en supuestos de expulsión de esta es la propia Solvi.
Sin embargo, el procedimiento licitatorio ha sufrido muchos “accidentes” durante su sustanciación. En base a esto, allegados a la convocatoria entienden que la compañía brasileña guarda la carta de una potencial impugnación como elemento de presión sobre el intendente, mostrando que –de no obtener parte del negocio de la basura- podrían derribar toda la licitación.



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