Los consumidores se ajustan para que el Estado engorde

Sin los verdaderos fríos ni los picos de consumo, las tarifas han copado la escena. Aunque no se note, oficialismo y oposición siguen debatiendo lejos de la necesidad de los consumidores.



Por Javier Boher
javiboher@gmail.com

ajusteCon gran muñeca, Carrió y Negri salvaron al gobierno de inmolarse en pos del fundamentalismo de los tecnócratas. Aunque la pata empresarial de Cambiemos suele denostar a la pata política, la experiencia acumulada en ésta es un activo fundamental para garantizar la supervivencia del gobierno.
La convicción que han demostrado los principales dirigentes de cada espacio para sostener la coalición ha logrado morigerar las posturas presentes dentro de cada una de las fuerzas. La ecléctica formación encuentra un delicado equilibrio que la salva de los extremismos propios y ajenos.
La oposición, por su parte, aplica a rajatabla el manual de los que no tienen responsabilidades: propone medidas que sabe no deberá implementar. Carrió y Negri lo leyeron rápidamente y lograron desconectar los cables de una potencial bomba.
Es que más allá de la demagogia, la oposición sabe que de aprobarse sus propuestas, el problema para el gobierno sería mayúsculo. Postergar la suba de tarifas puede ser fatal para la delicada economía argentina.
Los costos que no puedan ser asumidos por los clientes deberían eventualmente ser cubiertos por el estado. En un contexto de cuentas ajustadas, eso significaría financiarlo a través de emisión o a través de endeudamiento.
Cualquiera de los dos casos sería suicida: impediría lograr los objetivos de inflación o nos dejaría muy vulnerables ante la posibilidad de una crisis de deuda. La oposición no cargaría con ninguna de esas consecuencias. Por el contrario, las alentaría para recuperar el poder.
Los más experimentados dirigentes cambiemitas supieron convencer a tiempo al poder ejecutivo para no caer en la tentación de forzar un conflicto para el que no están tan sólidos como cuando se aprobó la reforma previsional, cuando todavía duraba el envión de octubre.
Saben que la inexperiencia del macrismo puro puede llevarlos a confundir indicadores de recuperación económica con buen humor de la población.
La estrategia por la que se mueve ahora el gobierno -la del desdoblamiento o aplastamiento de las tarifas, que busca combatir la estacionalidad- no logra desarmar el nudo de la cuestión. El elevado costo de los servicios seguirá siendo absorbido por los consumidores. Si todo lo que se paga fuese consumo sería difícil objetar la medida.
Sin embargo, más del 40% del costo que afrontan los consumidore es carga impositiva. Esos impuestos, en última instancia, siguen alimentando las arcas de un estado predatorio, que persigue la renta para sostener su probada ineficiencia.
Quizás si el gobierno avanzara en una reducción impositiva a los servicios públicos (aunque sea mayormente de manera simbólica) probablemente lograría dirigir la atención a las distorsivas tasas municipales y provinciales contra las que ya se ha apuntado en más de una ocasión.
Gran parte de la clase dirigente propone salidas que, antes o después, terminarán siendo afrontadas por los consumidores. Se pagará hoy con aumentos o mañana con crisis.
Los únicos que parecen decididos a no poner nada de su parte son los tres niveles del Estado, que piden a la gente un ajuste de cinturón mientras ellos necesitan usar uno cada vez más grande.



2 Comentarios

  1. El consumo debe bajar, esa es la meta. La gente no entiende que somos pobres y tenemos que actuar como tales. Si no podemos pagar , debemos bajar el consumo como se hacía en Europa. En los 70 en Inglaterra, en una casa te podías bañar dos veces a la semana. Inglaterra no un país de cuarta. Los Argentino somo unos caraduras, queremos todo gratis.

  2. Las DOS ARGENTINAS: En realidad, excepto los habitantes de la CABA Y CONURBANO, los del resto del país (mas del 60%), hace AÑOS que venimos ajustandonos con la REALIDAD, tanto en gas,luz,agua y transporte público. Hasta Yaryora hizo campaña con la inequidad tarifaria en favor de la CABA y BONAERENSES DEL CONURBANO. Esta claro que en esas LOCALIDADES SE CREO UN “COTO DE CAZA ELECTORAL”, no es casual que CFK dijera,”¡NO SE OLVIDEN DE LO QUE LE DIMOS”! y en el pasado Octubre pasara a “cobrar” con votos. Lo correcto hubiese sido que se SUBSIDIARA AL INTERIOR para cortar con las migraciones a las grandes urbes y hacer mas competitivas a las economías regionales. ¡SE HIZO TODO LO CONTRARIO! Se promovió la hacinacion de personas en el conurbano y se desmotivó al interior. ¿Donde era mas “competitivo” ser emprendedor o fabricante? ¿En Córdoba o el conurbano?

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