El joven Vázquez cantaba El chicoba (Primera Parte)

Un actor y cantante que venía como figura menor en una compañía dramática y de zarzuela, dejó algunas huellas por la atracción y el carácter de su presencia escénica en 1871. Poco más se sabe de él.



Por Víctor Ramés
cordobers@gmail.com

Retrato de un escobero de una comparsa de candombe.

De vez en cuando los viejos diarios nos ceden el perfil de un personaje, como si se rasgara una cortina y pudiésemos descubrir la silueta de alguien de hace casi siglo y medio, entre los múltiples rostros que atraviesan el ansioso quehacer cordobés de antaño registrado por la prensa. Es lo que ocurre con un joven actor y cantante que integraba un elenco dramático y musical de origen español que andaba de gira por el país. En las notas que suscita la compañía, los periódicos le dedican unos flashes noticiosos al “joven Vázquez”.
“El joven Vázquez”, de quien se omite siempre el nombre de pila, no se hace conspicuo en 1871 por anécdotas ni sucedidos relativos a su persona, sino por un encanto que sin duda se desprendía de él en escena, tal vez por su gracia o por su porte y atractivo. Lo cierto es que la presencia de este actor juvenil que era miembro de la “Gran Compañía Española, Dramática y de Zarzuela, bajo la dirección de los inteligentes señores D. Juan Risso y D. Antonio Bono” tuvo su personal repercusión y en esta nota reunimos algunas menciones sobre él tomadas de diversas fuentes. Fue un efímero héroe cultural, tuvo unos pequeños triunfos de provincia; era una figura relativamente menor en la compañía Risso.
Dicho elenco había estado ya en Córdoba en otras ocasiones, siempre cosechando los mejores comentarios. Su director, Juan Risso, era un catalán que años después, a la vuelta de su carrera artística, escribiría una destacada obra dedicada a la práctica escénica, titulada “Breves apuntes para el estudio del arte dramático”, en Barcelona, 1892. La presencia de esa compañía no dejaba indiferentes a los habitantes de las ciudades que visitaba, y existen huellas de su paso por Santiago de Chile y por las ciudades argentinas de Catamarca, San Luis, Mendoza y Córdoba, por lo menos, y por Asunción de Paraguay. Sus giras sin duda debían de ser más abarcadoras en el mapa latinoamericano.
El joven Vázquez figuraba como parte de un elenco que contaba con por lo menos una quincena de integrantes, y en el último escalafón de la compañía, seguramente debido a su edad. Eran parte de la agrupación: “Risso, Director; Bono, tenor cómico; Juvanet, barítono; Monsalvez, tenor; Lozano, bajo; Manuela P. de Bono, característica; Medina de Monsalvez, 1° tiple; Marina, 2° tiple, Vázquez, galán joven. Y además funcionarán también los que han quedado de la ex Compañía Cortés”. Matilde de la Rosa y Manuel Fernández eran la actriz y el actor principal del elenco, que incluía también a los actores y actrices E. Liron, C. Cantoya, Fernández, Garbia, Gomensoro.
En menciones que franquea la valiosa compilación realizada por Ana María Otero: Documentos Musicales en la prensa de Mendoza, publicada en 2010, se obtiene información del viejo diario mendocino El Constitucional. La compañía de zarzuela de Risso había tenido a su cargo la inauguración del flamante teatro Progreso de Mendoza, en marzo de 1870, y por lo tanto, no era un elenco desconocido en 1871 para los mendocinos, cuando realiza una nueva visita a esa capital.
En una cita del Constitucional de mayo de 1871, que transcribe el anuncio de una función, se aprecia también un fragmento sobre el joven Vázquez. Se trata de una “Gran función extraordinaria para el viernes 24 del corriente a beneficio de los actores Francisco Garbia y Manuel Oristondo”. Al describir el programa de la función destaca como “fin del espectáculo la graciosa canción. ‘El negro chicoba’ cantada por el Sr. Vázquez, el que por aprecio particular a los beneficiados se ha prestado gratuitamente”. Firman el aviso los propios beneficiados en la función, Oristondo y Garbia.
Seguramente la entonación del candombe El negro chicoba constituía un momento de gloria para el joven Vázquez, sus minutos de máxima fama. Cabe recordar, respecto a esa canción, que la misma es considerada un antecedente del tango argentino. Su origen es rioplatense, según el uruguayo Vicente Rossi, hombre que tuvo una imprenta durante años en esta ciudad y se destacó entre la intelectualidad cordobesa de fines de siglo. Rossi escribió en su libro Cosas de Negros (1926), que “en 1866-67 se propagó en Montevideo un «tango» titulado «El Chicoba» (en bozal «El Escoba» o «El Escobero»), pero era un candombe según los que lo conocieron; sin duda, un tango a lo «Raza Africana»”.
La difusión del chicoba está ligada en las crónicas al actor panameño Germán MacKay, quien se presentaba en escena con el rostro tiznado para representar al personaje de la canción: un hombre de etnia africana, vendedor de escobas. La letra habría sido creada por MacKay y era cantada en un castellano fuertemente teñido de jerga bozal (que era hegemónica en la colonia entre las lenguas diferentes de los pueblos esclavizados del África).
El propio Germán MacKay había estado en Córdoba, en 1866, formando parte de la Compañía Risso, aunque la historia cuenta que El negro chicoba se estrenaría recién en 1867 en el teatro Victoria de Buenos Aires.
En lo que respecta al joven Vázquez, también en Córdoba el artista tuvo oportunidad de lucirse cantando ese candombe o habanera que ya se hallaba encaminada hacia el tango. Lo anuncia el diario cordobés El Progreso en julio de 1871, en el espacio publicitario de la compañía. Tras detallar todos los números de la función siguiente, incluye el dato: “Y por fin de fiesta el Sr. Vázquez cantará una habanera, vestido de negro escobero, titulada: El Negro Chicoba”. Es decir que, para interpretarla, Vázquez se caracterizaba como lo había hecho el actor McKay.
Es evidente que Vázquez poseía condiciones también como vocalista. Acerca de su anunciada presentación dirá el mismo periódico cordobés, un par de días después, tras comentar la función de la compañía, en su sección de gacetillas y firmado con seudónimo:
“El chicoba
Debo añadir una palabra más a lo que he dicho de la función del Jueves.
Mi amigo Vázquez cantó con mucha gracia y chiste la bonita habanera «El negro chicoba» y fue estrepitosamente aplaudido.
Espero que se repetirá.
Fray Capadocio.”



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