Judiciales ensimismados en su anti macrismo

La élite gremial incumplió su promesa de no partidizar la entidad. Los empleados están disconformes por la falta de resultados y critican la “kirchnerización” del sindicato. Sin embargo, los dirigentes no son receptivos y enfocan su energía en cuestionar casi todos los actos del actual Gobierno; en especial, la iniciativa Justicia 2020.



Por María Viqueira

judicialesLa Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (Agepj), encabezada por Federico Cortelletti, se abstrae cada vez más en su cruzada anti macrista.
Coretelletti olvidó lo que declaró al ser electo, en el 2014, cuando dijo que estaba en contra de partidizar el gremio, y su alineamiento con el anterior gobierno es evidente.
El dirigente parece haber limitado su perfil paciente y dialoguista a lo relacionado con la gestión de los intereses del sector, ya que las expectativas del grueso de los empleados no se cumplieron. Consultados por Alfil, muchos manifestaron su desencanto por la falta de efectividad de sus representantes a la hora de defender sus reclamos, así como su disconformidad por las manifestaciones de alto voltaje ideológico y militante que hizo y hace el grupo.
Paralelamente, expusieron que la diversidad de pensamiento en las filas de la actual comisión directiva brilla por su ausencia; que casi no hay asambleas; que la presencia del gremio se limita a cursos de capacitación y que ignora los pedidos tendientes a que circunscriba sus actividades a la cuestión sindical.
Ni la poca iniciativa de la conducción en su campo concreto de actuación ni la pasividad que le enrostran sus críticos a la hora de lograr resultados se dan en otros asuntos, ya que se activa cuanto se trata de objetar al Gobierno y emite opinión y toma partido (en contra) sobre casi cualquier medida que toma.

Garavano
El miércoles estuvo en Córdoba el ministro de Justicia Germán Garavano, quien participó del acto que hizo el TSJ para poner en marcha el nuevo modelo para el tratamiento de causas por violencia familiar elevadas a juicio. El funcionario entregó 30 pulseras electrónicas duales para reforzar la protección a las víctimas y acompañó al fiscal General Alejandro Moyano a la inauguración de nuevas unidades judiciales.
Sin embargo, la atención de los judiciales se dirigió a una acción protocolar del ministro. Emitió un duro comunicado cuestionando las condolencias que expresó en un obituario por el deceso de Carlos Chasseing, quien fue interventor de facto del gobierno de la provincia entre 1976 y 1979, cuyo hijo se desempeña en la cartera.
La Agepj puso en duda “el real compromiso del Gobierno nacional con la continuidad de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia”, pero Garavano le restó importancia tanto a esa versión como a los conceptos difundidos por organizaciones de DDHH, que le atribuyeron “un sentir contrario al avance de la democracia”.
El ministro aclaró que fue una formalidad, por tratarse de la muerte del padre de un trabajador del ministerio, y lamentó lo que definió como “chicanas fascistas”.
No es la primera vez que la Agepj se vale de sucesos de la vida nacional, cualquiera sea su relevancia, para reforzar su condición opositora.
A mediados del año pasado, a poco de comenzar su segundo mandato, comenzó a percibirse el ensimismamiento del grupo en su anti macrismo. El primer día de la feria invernal difundió la noticia de que representares del gremio en Villa María, junto a docentes y militantes k, estaban esperando el arribo del presidente, para manifestarle sus críticas por el plan económico y la reforma de la Justicia.
Mientras se intentaba localizar a Santiago Maldonado tuvo alto perfil. Objetó la marcha de la pesquisa que se desarrolla en el sur y apuntaló únicamente la hipótesis de la desaparición forzada.
En noviembre, después de que Mauricio Macri confirmara que su Administración impulsaría reformas enmarcadas en el “plan de consensos básicos” que presentó en el Centro Cultural Kirchner (CCK), sin datos concretos sobre las alteraciones, la Agepj lanzó otro parte e interpretó que las medidas implicaban la puesta en marcha de un ajuste.
En el tramo final del 2017, planteó sus quejas por la eventual extensión del horario de trabajo.
Ningún anuncio del Gobierno nacional ni las propuestas enmarcadas en la plataforma Justicia 2020 le caen en gracia al sindicato, pero la posibilidad de que se modifique la feria lo exaspera especialmente.
En enero del 2017, cuando Garavano adelantó que durante este año se buscaría debatir el sistema de vacaciones, el gremio reaccionó con beligerancia. Adujo que la propuesta era una “intromisión” del Poder Ejecutivo y denunció que “Justicia 2020” -la plataforma que contempla el debate- busca “avasallar derechos adquiridos”, un argumento curioso si se tiene en cuenta que la tradicional feria se instauró para los litigantes, en otra época, para que pusieran en orden sus oficinas atestadas de papeles.
Salvo excepciones, los actores del sistema no registran que la pauta para abordar reformas se centra en las necesidades de los ciudadanos y en la pertinencia de evaluar qué pasos son conducentes para mejorar el nivel de respuesta del Poder Judicial.
Asimismo, hay acuerdo entre los expertos en cuanto a que llegó el momento de dar discusiones sobre temas que, en última instancia, se pusieron válidamente a consideración de la sociedad.
Por otra parte, hace pocos meses el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) difundió un lapidario informe sobre la actuación de la Justicia en el país y sostuvo que sus problemas no se deben a la insuficiencia de dinero, sino a la falta de gestión y de responsabilidad.
Así, especificó que según datos del Ministerio de Hacienda en el 2004 el gasto público en el sector creció al triple de lo que aumentó la producción y que se favoreció con “una enorme redistribución de recursos”.
Idesa asoció la situación crítica del servicio con el hecho de que uno de los temas prioritarios de la “agenda judicial” sea sumar beneficios y clamar por más presupuesto.



3 Comentarios

  1. Esa dirigencia Sindical se ha sumado a la RESISTENCIA, sin darse cuenta de que la SOCIEDAD TIENE A LA JUSTICIA, de la que los empleados son parte, EN SU MAS BAJA ESTIMA. Tanto que les exige CAMBIOS DE FONDO, siendo JUSTICIA como la de BRASIL en materia de CONTROL DEL ESTADO Y SUS ADMINISTRADORES, LA QUE ES REFERENTE. Para colmo ahora se le ha sumado el caso del colectivero asesinado en La Matanza, (que si hubiese sido en Córdoba u otra Pcia no habría tenido la misma trascendencia mediática), por lo que se EXIGE UNA SEGURIDAD MAS EFICIENTE Y SU COMPLEMENTO EN LA JUSTICIA, hasta ahora indiferente y laxa en estos casos. Para colmo, la misma Intendente de La Matanza, pide por la GENDARMERIA, en el caso de Santiago Maldonado la había puesto como CULPABLE y ahora reclama por su retorno. Asi como se coincide en un accionar mas ACTIVO de las fuerzas de seguridad lo mismo sucede con la JUSTICIA, pues de que vale de que los DELINCUENTES sean detenidos si la “JUSTICIA” LOS LIBERA?

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